Existe una máxima en el baloncesto FIBA que asegura que los partidos se ganan en defensa y muchos son los equipos que se entregan a esta tarea hasta ver como sangran los ojos de sus aficionados. Esto ocurrió durante muchos años en el Centro Insular. Pero el nuevo Granca tiene un espíritu indómito y un corazón salvaje. Ayer derrotó al ASVEL Lyon Villerbanne, el mayor presupuesto de la liga francesa, a través de un duelo ofensivo a cara descubierta. Sin apenas juego interior por las lesiones, el amarillo se estilizó en la electricidad de su juego exterior para acabar ofreciendo un clínic anotador; 75-92. El Herbalife Gran Canaria crece y crece a pesar de las bajas y asusta a sus rivales en el concierto europeo.

Al ataque. El conjunto de Aíto midió su potencial ofensivo con la propiedad de la leyenda Tony Parker. Y fue Taurean Green el que inició las hostilidades. El que fuera base del claretiano entre el 2010 y 2012 demostró haber ganado en presencia. Green salió dispuesto a obtener el respeto de un ex compañero como Tomás Bellas y lo logró con dos triples consecutivos. Tavares, Newley y Báez se compincharon para igualar la afrenta y el ritmo anotador, de pronto, se congeló en un empate a seis durante varios minutos. Resultó la calma antes de la tormenta. Ambos equipos se entregarían en un festival anotador.

David Andersen encontró el camino del aro y lo hizo con un mate ante la oposición de Brad Newley, su compatriota y compañero de selección en su estancia mundialista en Gran Canaria. El de Adelaida contestó con un triple y los amarillos pisaron el acelerador. Kuric elevó la renta pero varias acciones culminadas del Lyon con un dos más uno para Jackson, escolta francés cuya irrupción en el escenario continental hace varias temporadas aventuraba una posible estrella, redujo la renta a un solo punto; 15-16. Y es que ambos equipos iban a ir de la mano.

Kendall y Kuric asumieron el protagonismo ofensivo antes de que Newley, tras una asistencia de Kendall, elevara la ventaja a seis; 18-22. El juego era eléctrico y espectacular. Nadie defendía. La ofensiva amarilla producía a un ritmo de vértigo pero todo lo que ganaba en un aro lo perdía en el otro. El conjunto francés, redujo distancias con un triple para el 21-22 con el que finalizó un primer cuarto.

El intercambio de golpes, a cara descubierta, continuó. Ninguno de los dos equipos ajustaron sus defensas y los franceses firmaron una ventaja mínima, la única que tuvieron, para un 26-22 que redujeron los amarillos a través de sus aleros: Kuric, Newley y el joven Paulí. El canterano del Barça empieza a consolidarse como un triplista certero. El Granca corría y anotaba pero el trabajo interior era demasiado débil para el juego de pases del equipo de Tony Parker.

La contienda se igualó en los 30 puntos, hasta que, de nuevo, Paulí, con minutos y pleno de confianza, acertó desde la línea del 6,75. Kuric fue el siguiente en sumarse a la fiesta y lo hizo con dos triples consecutivos; 32-39. El ex de Estudiantes entraba en una de sus rachas de Eurocup. Mientras, Green volvía a rescatar a los suyos antes de que Tavares viera su tercera falta personal para agravar los problemas en el juego interior. El ex del Granca atacaba de nuevo y con acierto en el triple. Contestó Oliver y el duelo invitaba a cifras propias de la NBA. Había que pegar y volver a pegar sin cubrise, hasta que el rival cayera noqueado antes de que acabar con los huesos propios en la lona. No había otra táctica. Así, Kuric culminó una acción en carrera para cerrar el primer tiempo con ventaja amarilla, 43-49.

Newley corrió la pista con reversos y anotó la canasta con un rival en frente: el inicio del tercer cuarto prometía más espectáculo. El Granca quería tumbar a su rival y cinco puntos entre Bellas y Kuric sirvieron una ventaja de 11; 45-56. El repertorio anotador de los amarillos no tenía fin. La velocidad de un lado al otro de la cancha era eléctrico. Green intentaba reaccionar pero Báez y Bellas mantenían la ventaja en el muro psicológico de los 10 puntos.

El ritmo no decayó

La defensa amarilla mejoró y el conjunto francés empezó a sufrir para mantener el ritmo de un Granca que se iba a ir hasta las 24 asistencias con 13 triples. Tavares cometía la cuarta falta. El ASVEl seguía vivo gracias al tiro libre pero Kuric no estaba para bromas y firmó un nuevo triple para su lista. Paulí elevó la renta hasta los 17 puntos; 59-76, pero el Villerbanne cerró el cuarto con un triple; 62-76.

El conjunto de Aíto buscaba los 100 puntos, por segunda ocasión en su concurso continental cuando en su historia se cuentan con los dedos de una mano. Báez retomó el camino con un movimiento de bailarín en el poste bajo. El Granca tenía el control absoluto de los elementos y aventajaba a su rival por 18 puntos de diferencia.

El conjunto francés, que parecía ya noqueado en la lona, sacó sus últimas fuerzas para recortar diferencias. Green y Nivins anotaron para el 68-80. Pero Newley reaccionó con un triple y una acción en carrera; 68-85. Los amarillos jugaban con un muñeco roto. Solo Taurean Green -acabó con 20 puntos- podía sumar. El de Boca Ratón cargaba orgulloso con todo el peso del Lyon sobre sus hombros y puso a los suyos, de nuevo, a doce puntos; 75-87, pero apenas quedaba tiempo para el milagro. Urtasun y Báez volvían a elevar la renta desde el tiro libre. El Granca ha cogido velocidad de crucero y ahora sí se muestra como un equipo regular durante los 40 minutos. El partido estaba resuelto y Aíto dio la alternativa, por primera vez esta temporada, al grancanario Fabio Santana. Tavares cerró el marcador, 75-92. El amarillo sumó su quinta victoria en la Eurocup, no tuvo problemas físicos, se consolida en el liderato y mandó, alto y claro, un mensaje al resto de sus rivales.