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La aventura de los Estévez

El peluquero Juan llevó a su hijo Daniel, en silla de ruedas, durante los 10 km de la Popular

La aventura de los Estévez

La aventura de los Estévez

Una carroza plateada. El mejor homenaje a la sonrisa de un ángel. Todo por un hijo. Diez kilómetros y una silla. Juan Estévez, que regenta una peluquería en la calle Rafael Cabrera, conquistó ayer la medalla de oro de la superación. Un triunfo apoteósico. Completó la prueba popular de los 10 kilómetros llevando a su hijo Daniel -28 años- en su silla de ruedas. Una aventura con el corazón para iluminar la meta del Auditorio Alfredo Kraus. "Tengo los brazos algo hinchados, sufrimos una avería en una de las ruedas pero por mi hijo; hago lo que sea", detalla el atleta, que lució el dorsal 7.763, el número mágico de la esperanza.

Feliz por la aventura, desmenuza los fotogramas de la hazaña junto al Pollo de Valleseco -como llama de forma cariñosa a su hijo-. "Era cuestión de tener paciencia, a nuestro ritmo hemos conseguido llegar. Nos sentimos felices, afortunados. Ha sido un viaje entrañable. No hay dolor que me prive de este momento", confiesa Juan Estévez en la meta. La silla de la superación es una pieza de museo. El fiel retrato del amor eterno. En ese goteo interminable de sueños y aventuras, los Estévez se llevan la palma. Daniel, con parálisis cerebral -le faltó oxígeno en el parto- lució el 7.765. Regresa al Centro Especial de San Juan de Dios con la medalla más hermosa. Y un nuevo desafío. Volver a la carretera.

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