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Baloncesto Liga Endesa

El Gran Canaria paga sus errores

El Herbalife, con 12 pérdidas en la primera mitad, cayó derrotado, 80-68, ante el Rio Natura Monbus

El Gran Canaria paga sus errores

Tras los errores, las pérdidas y faltas de una primera mitad sin rumbo, el Herbalife recapituló sus principios fundamentales en el descanso para lanzarse a cara descubierta en una misión suicida. El amarillo, lastrado por las bajas, bregó hasta el agotamiento, se multiplicó en defensa y se elevó sobre los hombros de Edy Tavares para situarse a un punto del Obradoiro y a un paso de la gesta. Pero ahí, en el momento de la estocada, el que distingue a los héroes de los simples mortales faltó acierto. Fallaron Kuric y Bellas y el Rio Natura Monbus no solo impidió la remontada sino que remató a la presa cuando ésta ya estaba derrotada; 80-62.

El conjunto gallego, uno de los mejores equipos locales de la competición, se presentó a la cita con ciertas urgencias tras caer en las dos últimas jornadas disputadas en Vitoria y Manresa. Sin embargo, el Granca arrancó el partido concentrado en sus virtudes y dispuesto a dominar el escenario con su juego -intensidad defensiva y fluidez ofensivas- pese a las ausencias de Newley y Urtasun para intentar con ello un inicio demoledor como el de Zaragoza. Bellas y Kuric estrenaron así el marcador pero todo cambió cuando surgieron las pérdidas, auténtico lastre del primer acto con 12 concesiones al rival, para espolear a los locales. En los primeros cuatro minutos, los amarillos sumaban cuatro balones perdidos, con el de Indiana como protagonista negativo. Las variantes defensivas del Obradoiro ahogaron a los amarillos. Apareció en primer lugar Waczynski con siete puntos consecutivos antes de que Nankivil empatara el choque a nueve. El Obradoiro se puso por delante, 15-14, con un dos más uno de Alberto Corbacho, que aparecía así para erigirse en amo y señor del duelo. Desde ese momento mandó el equipo de Moncho Fernández en el escenario de la primera mitad. Kuric, la primera víctima de Corbacho, estaba fuera del partido. Había perdido tres balones y acabó el primer cuarto inmolándose con la tercer falta personal. El Granca sumaba un nuevo inconveniente en un juego exterior y Aíto se veía obligado a tirar de Alvarado, primero, y de Portugués, tras la lesión del primero. Corbacho, un jugador que tiene en los amarillos a una de sus víctimas preferidas, inició el segundo cuarto subido en una moto para llevar al Obradoiro a una diferencia de seis; 26-20, que acabó siendo de nueve al poco tiempo. Los amarillos sufrían. Alvarado, por ejemplo, robó un balón para una canasta fácil en el aro rival pero Pozas midió los pasos a su espalda para poner un tapón doloroso sobre el canterano, que se marchó cojeando. Los locales controlaban su ventaja, 37-28, Solo Tavares, el mejor en los amarillos, contenía la sangre que manaba de la herida. El de Cabo Verde dominó el rebote, con 9 capturas en la primera mitad. Solo Oliver le acompañaba, con un Báez desacertado en sus acciones individuales y un Kendall diluido en la que fue su casa durante tres cursos. Corbacho firmó, ante el joven Portugués, un triple marca de la casa, sobre la bocina para cerrar la primera mitad con la máxima ventaja, 11 puntos; 40-29.

Reacción sin premio

La segunda mitad comenzó con intercambio de canastas y una técnica al banquillo de Aíto. El Granca aumentó su agresividad defensiva y se apoyó en el acierto de Oliver, en un nuevo gesto de casta del catalán, para iniciar la remontada. O'Leary, Paulí y Summers tiraron del carro con buenas acciones defensivas. El escenario había cambiado. Pero fue la superioridad de Tavares y su dominio absoluto, por centímetros, carácter y acierto, bajo el aro rival el elemento diferencial. Oliver, firmó un canastón con rectificado, 49-43.

Los amarillos luchaban con todo pero el Obradoiro no fallaba y Pumprla anotó una nueva canasta sobre la bocina. Todos buscaron a Tavares, en sus mejores números del curso, que no solo reboteaba sino que sacaba faltas a sus rivales; 51-46. El Granca, tras una exhibición de carácter e intensidad , se asumaba a la remontada. Kuric, en un duelo de pistoleros desde la línea del 6,75, ponía a los amarillos a solo tres. El tercer acto se cerró con 58-53, solo dos pérdidas y 16-24 de parcial. Comenzaba una nueva vida para el conjunto insular.

Un triple de Kyle Kuric, renacido tras sus errores iniciales, ponía a los amarillos a solo dos, pero Nankivil devolvió el golpe desde la linea de tres; 63-58 en el inicio del último acto. La defensa de los de Aíto seguía firme. El Granca dominaba el rebote y Oliver ponía la remontada a un solo punto. La ambición amarilla estaba a las puertas de un gesta heroica, pero faltó rematar la faena.

Nankivil y Corbacho, de tres, daban vida a los suyos. El conjunto gallego respiraba a falta de cinco minutos con una ventaja de seis; 68-62. Surgieron los errores y la precipitación en el equipo insular: O'Leary, Kendall en ataque y una agujero en defensa para el mate de Miller y triple del 'matador' Corbacho; 70-62. O'Leary rebajo la distancia a cinco puntos. Faltaban cuatro minutos. Luz y Bellas intercambiaron aciertos. El partido estaba en un pañuelo y el Granca necesitaba a un héroe. Kuric recibió un tapón en el triple y volvió a perdonar el Granca en el tiro libre. Miller no falló en los suyos. Bellas se jugó un triple desesperado que se salió de dentro y Obradoiro castigó con puntos a un Granca entregado.

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