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La defensa de tres, una costumbre

El equipo insular acabó jugando con tres centrales por segundo partido consecutivo

Marcelo Silva. QUIQUE CURBELO

Esta UD rompe moldes. Su inteligencia táctica es abrumadora y una delicia para cualquier entrenador. El equipo amarillo ha acabado los dos últimos partidos -ante Llagostera y Mallorca- jugando con tres defensas. Cambiar el esquema es una constante en el conjunto de Paco Herrera y el equipo no lo nota. Los jugadores saben interpretar las instrucciones de su entrenador y plasmarlas en el campo. El técnico siempre lo recuerda ante los focos cada vez que le preguntan por sus decisiones desde el banquillo, como el sábado.

Pero no fueron dos defensas parecidas. En Palamós el objetivo era acumular jugadores con envergadura que sirvieran de antiaéreos, y frente al Mallorca había que tocar la corneta ante un rival en inferioridad. 45 minutos duró el plan en el feudo de la Llagostera, donde Christian entró por Ortuño al descanso y se unió a David García y Marcelo Silva, mientras que David Simón y Dani Castellano tenían pista libre para llegar a línea de fondo.

Por su parte, el sábado Javi Castellano retrasó unos metros su posición y se alió con Marcelo Silva y David García. Así, por delante Valerón y Jonathan Viera disfrutaban de más protagonismo a la hora de sacar el balón jugado. En las bandas Nauzet Alemán y Dani Castellano se ocupaban de abrir el campo con el salvavidas de disponer de tres defensas en caso de que existiera contragolpe del rival. La diferencia es que ambos vivían prácticamente en el campo rival, todo lo contrario que en Palamós, cuando los carrileros no jugaban tan arriba. Es otra página más de la libreta de Paco Herrera.

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