Radiografía a un líder despiadado.

Quique Setién, entrenador del Lugo, realza la dificultad de batir a la UD. "Llevan una racha extraordinaria [una derrota en las últimas 17 jornadas], están con un punto de confianza increíble y quizás eso les haga más temibles", determinó.

Además, explicó que no se pueden establecer comparaciones entre la UD y el Valladolid, rival en la pasada jornada del conjunto gallego."Son dos equipos diferentes, que no tienen los mismos mecanismos, y no sé cuál me gusta más. El Valladolid combina por dentro, trata de buscar espacios. Las Palmas juega con mucha gente por dentro, pero utiliza más los balones en largo, van a la segundas jugadas y presionan después de pérdida".

Subraya la evolución de la UD en relación a la pasada temporada. "Les veo diferente al año pasado. Entonces, la sensación que me dio es que jugaba bien al fútbol, este año también, pero creo que ha adquirido un punto más de intensidad, de solidez defensiva que antes no tenía. No obstante, también he visto partidos en los que le crearon ocasiones. La diferencia es que ellos, cuando las tienen, las meten". En referencia al temporal de frío y nieve concretó que "no nos ha dejado entrenar pero hemos trabajado duro (...) El equipo no va a acusar ese contratiempo y va a estar en condiciones de competir", declaró.

Caos en el palco

El Lugo afronta una situación compleja en el plano institucional. Respira bajo el caos. El accionista Tino Saqués se ha hecho con el control de la entidad gallega de forma polémica y ha dejado caer que no contaría con Quique Setién para la próxima campaña.El nuevo presidente arrebató el mando a Gerard López en un controvertido proceso de ampliación accionarial.

Este movimiento en el palco ha descentrado en exceso a la plantilla. Setién no quiso pronunciarse sobre la consolidación de Saqués como el nuevo propietario de la sociedad anónima. "Nuestra única preocupación está en el césped", apuntó. Una nueva derrota dejaría a Quique Setién muy cuestionado.