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UD Las Palmas La crónica (24a jornada)

Iriome atormenta a la UD

Las Palmas cae frente al CD Lugo tras adelantarse con un gol de Nauzet - Un penalti inexistente da vida al equipo local y saca de quicio al conjunto amarillo

Iriome atormenta a la UD

Sucedió en un instante, casi de manera inadvertida -como cualquier suceso que cambia la historia-. Areces Franco, árbitro del partido, se inventó un penalti y la UD Las Palmas perdió los papeles. El reloj señalaba el minuto 48, el marcador reflejaba una victoria parcial del equipo amarillo y la trama del encuentro revelaba que el cuadro grancanario, hasta entonces, había sido mucho mejor que su rival. Pero a partir de ahí, tras el error del colegiado, ya nada fue igual. El CD Lugo, manso hasta ese momento, empató (1-1, min. 49) por medio de Iriome -después de que Casto detuviera la pena máxima a Pita- y todo derivó en el caos.

Y ahí, entre trompicones, palos, interrupciones y poco fútbol, la UD se diluyó ante un adversario mucho más cómodo entre tanto desorden; feliz con tanto jaleo y nada de juego. Iriome, otra vez él, remató la faena (2-1, min. 69) para desesperación del líder de Segunda. De nada sirvió el carrusel final de ocasiones con Ortuño, Viera y Momo de protagonistas. El trágico guión ya estaba escrito.

Antes de ese chispazo, Las Palmas tenía el asunto bajo control. Desde el pitido inicial, el balón fue suyo. El CD Lugo, en caída libre desde hace meses -acumulaba nueve jornadas consecutivas sin ganar-, ni discutió la cuestión. La escena fue siempre la misma. A la sombra, en uno de los fondos del campo, Casto, siempre lejos de la acción, hacía ejercicios de calentamiento para combatir el frío mientras el resto de sus compañeros se entretenían con la pelota y el rival. Así fue como se consumieron los primeros minutos de un partido que, pese a la diferencia -abismal- entre ambos contendientes, el equipo amarillo nunca fue capaz de desenredar.

Dominio total

Frente a un CD Lugo de perfil bajo, incapaz de dar forma a una jugada con algo de sentido, la UD se dedicó a amasar el balón. Paco Herrera, con respecto al once inicial de la semana anterior, optó por retocar el centro del campo. Con Hernán de baja por lesión y condicionado el trabajo semanal por la ola de frío polar que azotó contra la Península durante los últimos días, el técnico reubicó a Roque en la medular -tras actuar como lateral derecho en la jornada anterior- y colocó a Vicente Gómez en la mediapunta en lugar de Jonathan Viera. Y el resultado del experimento fue impecable.

Las Palmas dio un paso al frente en el Anxo Carro, uno de esos campos malditos donde la leyenda siempre le tiene reservada una derrota, y se puso a mandar desde el minuto uno. Con autoridad y poderío, se quedó con la pelota y se puso a combinar hasta merodear la portería del CD Lugo, en la que Sergio Araujo dio el primer aviso a asistencia de Nauzet. No embocaba la UD, pero como una locomotora y a un ritmo imperturbable y constante siguió a lo suyo hasta desnudar al CD Lugo, un equipo feliz con la pelota pegada al pie y que ayer, durante la primera mitad del envite, ni la olió. Desubicado, al conjunto gallego no le quedó otra que recular unos cuantos metros y amontonar futbolistas alrededor de su área. Ese movimiento provocó un atasco en el terreno de juego que Las Palmas, pese a todas sus buenas intenciones, no supo desenmarañar.

Entre tanto toque y toque, a Las Palmas le faltó atrevimiento. Con Araujo y Nauzet Alemán vigilados de cerca, nadie de segunda línea se atrevió a descolgarse entre las líneas defensivas del CD Lugo. David Simón y Dani Castellano apenas se dejaron ver por ataque, prudencia que también exhibieron Roque y Culio. Y así, entre tanto dominio como poca osadía de la UD, el crono consumió los minutos entre pequeños detalles del conjunto amarillo y la feroz resistencia local.

Entre tanto fútbol horizontal y movimientos previsibles, fue Araujo, casi siempre a la tremenda, casi siempre por iniciativa propia, quien metió el miedo en el cuerpo al CD Lugo. El argentino probó a Dani Mallo con un remate desde fuera del área y luego el colegiado anuló un gol por un fuera de juego riguroso de Nauzet en la elaboración de la jugada.

De tanto perseverar, de tanto empujar al CD Lugo contra uno de los fondos del estadio, antes del descanso el conjunto amarillo obtuvo la recompensa a tanto esfuerzo. Nauzet Alemán, en el minuto 41, lanzó un libre directo -desde una esquina del área- que Dani Mallo sólo acertó a comprender cuando el balón ya estaba dentro de su portería (0-1).

El panorama, entonces, era ideal para Las Palmas, que gozaba de ventaja en el marcador y había jugado al fútbol con solvencia para pasar por encima del CD Lugo. Todo era idílico hasta el minuto 48, justo cuando Areces Franco se sacó de la chistera un penalti que nadie más vio. Iriome empató y la Unión Deportiva se deshizo en mil pedazos.

Despertar sin premio

Cada acción del juego se convirtió en una pesadilla para los jugadores amarillos, desquiciados, fuera de sitio -incluso enredados en discusiones entre sí-. Y en ese escenario, con la pelota convertida en un asunto secundario, el CD Lugo fue infinitamente mejor que la UD, que se olvidó de jugar al fútbol. Así, Iriome repitió poco después aprovechando un desajuste tan monumental como impropio de la defensa amarilla.

La UD estaba noqueada y, aunque no logró empatar, acabó el encuentro en el área contraria. La entrada de Alfredo Ortuño, Viera y Momo dio otro aire al ataque visitante. Un poste y dos balones sacados sobre la línea por la zaga del Lugo cuando el telón estaba a punto de cerrarse fueron una nueva demostración de que el líder tiene garra. Pero la sacó tarde.

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