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El orgullo de todo un barrio

Los padres y amigos de Jesús vivieron el partido en Playa San Juan con mucha emoción y tensión

Divididos por los colores y unidos en el corazón.

Divididos por los colores y unidos en el corazón. DELIA PADRÓN

La mañana del 1 de marzo del 2015 quedará para siempre en la memoria de los habitantes de Playa San Juan. Allí, en concreto en el Bar Sandy, habitual punto de encuentro del barrio en el que se crió Jesús Valentín, vieron el partido sus padres y amigos más cercanos con una mezcla de emociones continua. Mildre Rodríguez y Hernán Valentín fueron los grandes protagonistas. El hijo de la pareja, que reside en esa localidad desde 1990, iba a debutar en Segunda División en el Estadio de Gran Canaria, y en un derbi. No se podía pedir más para esta población del municipio sureño Guía de Isora.

La madre, en primera fila, y el padre, que desfilaba de un lado a otro del bar, eran presa de los nervios ante semejante escenario. Por suerte para ellos no podían estar mejor rodeados, en un ambiente con un gran pique sano entre vecinos y amigos de toda la vida. Las camisetas del Tenerife y los ánimos al club blanquiazul que imperan en cada cita con el fútbol en el Bar Sandy en esta ocasión estuvieron acompañados. Ellos, ataviados con camisetas amarillas, apoyaban a la UD en un bar en el que en cada jugada se vivía un debate interno. Lo único que generaba un consenso total en la sala era cada acción en la que Jesús, el hijo pródigo, tocaba el balón. Entonces la ovación era atronadora.

Así, lejos del Gran Canaria pero rodeados de unas 40 personas pasaron Mildre y Hernán uno de los días más felices de su vida. "Estoy muy contenta por su partido. Siempre he sido la fan número uno de Jesús. Ya hablé con él y me dijo que el entrenador lo había felicitado y que estaba encantado por cómo le trató la afición", asegura la orgullosa madre Mildre.

Y es que desde la televisión también percibieron que el Gran Canaria aprobaba y apoyaba las acciones del debutante en Segunda División. Un debutante que no pareció tal por la seguridad que transmitió en cada intervención. "Cuando tocaba la pelota era un sentimiento... increíble. Me gustó mucho, me impresionó la manera en la que jugó", continúa su padre Hernán. La pareja se conoció en Venezuela, adonde Hernán, nacido en San Miguel de Abona, se mudó cuando solo tenía 7 primaveras. Vivió allí durante 40 años, conoció a Mildre, venezolana de nacimiento, y volvieron a Tenerife, a Playa San Juan, en 1990, un año antes de que naciera el que es su único hijo.

Los dos reconocen que no durmieron con normalidad en la noche del sábado. Lógico. No era un día cualquiera, aunque no supieron que Jesús sería titular hasta esa misma mañana. "Antes de las 10 estaba ya en el Bar, me tomé un café y de ahí no me moví más hasta el final del partido", indica Hernán, que entraba y salía una y otra vez del recinto poseído por la tensión. "Está muy contento en el equipo, con sus compañeros y con el entrenador por todo lo que está aprendiendo esta temporada", añade Hernán, que espera ilusionado que "don Paco Herrera le siga dando minutos".

Los amigos, divididos

También allí, con una camiseta del Tenerife y animando a Jesús se encontraba su amigo de la infancia Iván Curbelo. "Fue un sentimiento muy raro. Iba con el Tenerife pero al mismo tiempo con Jesús", admite Curbelo, tremendamente contento por la actuación de su amigo: "Aunque yo sea del Tenerife cada uno tiene que hacerse un hueco y buscar su salida donde le den la oportunidad. Y mejor en Las Palmas que en la Península, así le tenemos más cerca", continúa.

Curbelo fue un asiduo de la parte trasera del Bar, donde se juntó el sector que apoyaba al Tenerife, mientras delante, con un mesa reservada para la ocasión, estaban los padres de Jesús y su novia, entre otros seres queridos. "Aunque estábamos en tierra hostil la mayoría animaba más a Las Palmas por Jesús", indica Mildre Rodríguez.

"Casi todos sus amigos, en cambio, iban con el Tenerife", continúa. "Pero todos nos emocionamos cuando lo veíamos, cuando tocaba el balón y cuando hablaban de él los comentaristas de la televisión", relata la madre de Jesús Valentín sobre el que fue uno de los días más especiales de su vida. Y de Playa San Juan, una localidad tinerfeña unida en torno a un jugador de la UD Las Palmas.

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