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Cuatro triples para cambiar el rumbo

Oliver encadenó cuatro tiros de tres puntos seguidos en el último cuarto

Brad Newley abraza a Albert Oliver con Huertas al fondo.

Brad Newley abraza a Albert Oliver con Huertas al fondo. QUIQUE CURBELO

El momento de los valientes, ese donde se juega el todo o la nada, donde no se puede fallar y el destino de un equipo pende de un tiro fue ayer para Albert Oliver. El base catalán manejó a la perfección sus decisiones en el último cuarto del partido, donde se desbocó con cuatro triples consecutivos, que primero mantuvieron al Herbalife Gran Canaria en el partido, y después lo pusieron por delante en el marcador del Arena.

Fueron apenas cuatro minutos mágicos. Fugaces para los más de 8.000 espectadores que se congregaron en el recinto de Siete Palmas para alentar al Herbalife como pocas veces había sucedido en el Arena. El primero para empezar con buen pie el último cuarto y reducir la ventaja del Barça a un solo punto (56-57). Después para volver a poner al CB Gran Canaria por delante en el marcador, algo que no sucedía desde que Kyle Kuric anotó la primera canasta del partido en el minuto dos de juego con un tiro en suspensión que desfloró el electrónico del Gran Canaria Arena en la mañana de ayer.

Oliver subió la bola y Levon Kendall colocó un bloqueo en la frontal de la línea de tres puntos. Marcelinho Huertas se topó con el canadiense que habilitó a la perfección a Oliver. Éste, con la muñeca ajustada, disparó. El base brasileño llegó tarde y su mano arriba fue sólo una justificación. El lanzamiento, con una precisión milimétrica, se deslizó entre la red. Un triple decisivo que volteó el marcador (59-57) y la dinámica del partido a favor del equipo claretiano.

Era el segundo triple, pero aún quedaba más. Huertas respondió con una canasta de dos, pero Oliver estaba convencido de que ayer era su día. El acercamiento del Barça fue inútil. Otro triple más (62-59). El de Terrasa estaba desatado. Su energía disparó a la afición amarilla que enloqueció con el espectáculo anotador que ofrecía Oliver. Cada balón que escogía y lanzaba eran dignos de un clunch time -término estadounidense que define ese momento cuando quedan escasos segundos de juego donde aparece un jugador clave que es capaz de cambiar la balanza de un partido-. Tomic acercó de nuevo a los suyos con otra canasta (62-59). Pero todo estaba destinado para que Oliver se convirtiera en el héroe de la mañana. Y es que el siguiente balón que llegó a sus manos tuvo el mismo final. Otra vez para dentro desde los 6,75 (65-61).

Relevo para Bellas

Aíto sentó a Oliver. Los 36 años del base catalán debían ser dosificados para los minutos finales. Pero eso no fue ningún problema.

Bellas mantuvo el nivel. Dos triples suyos pusieron al Barça al borde del KO (68-64 y 71-66). Quedaba cerrar el partido y eso fue tarea de Tavares que, primero con un mate y luego desde la línea de personal, cumplió con el trámite en su segundo tiro. (76-70). Un partido por y para los valientes.

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