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Boxeo Mundial peso wélter

Millones a puñetazos

Floyd Mayweather y Manny Pacquiao disputan esta madrugada el combate más mediático y caro de la historia

Millones a puñetazos

Millones a puñetazos

En Mayweather, el personaje se ha comido al boxeador. O puede que simplemente no haya disfraz y lo que muestra sea su estado natural. "¿Por qué lucho?", se pregunta con gesto solemne en el documental que publicita su combate con Pacquiao. "Lucho por muchas razones: por mí, por el dinero, por mi legado. Por ser el mejor de la historia". Así es el deportista más rico del mundo. Egocentrismo en grandes dosis. No es de extrañar que su equipo de trabajo, el "money team" (equipo dinero), lleve inscrito en sus uniformes tres iniciales: TBE (The best ever). O lo que es lo mismo, "el mejor de siempre". "El dinero no lo es todo, sino lo único", condensa el norteamericano su filosofía de vida.

Floyd Mayweather (Grand Rapids, Estados Unidos, 1977) protagoniza junto a Manny Pacquiao (Kibawe, Filipinas, 1978) el combate más esperado, con el mundial wélter en juego. Será en la madrugada del domingo (4 de la mañana en Canarias) en Las Vegas. Algunos lo han calificado como el "combate del siglo". Sí es seguro que es el más ostentoso y mediático que se haya celebrado jamás. Los dos boxeadores se repartirán 270 millones de euros: 162 para Mayweather y 108 para Pacquiao.

Se han recaudado 44 millones en entradas (con precios de 3.000 a 22.000 euros) y las ganancias televisivas superarán los 133 millones. Se han acreditado más periodistas que en los Juegos Olímpicos de Londres.

Mayweather, 38 años, es el favorito. Muy claro, según las apuestas. De estilo más defensivo, condensa entrenamientos intensivos de más de seis horas y 10.000 puñetazos con excentricidades propias de las celebridades: va a clases de yoga, tala troncos como Rocky y acude a sesiones de crioterapia a las 3 de la mañana.

Paga 3.500 euros al día a un cocinero personal pero no puede evitar ataques impulsivos de McDonald's. Si todo es una pose, está perfectamente mimetizado con el personaje. Engreído, narcisista, derrochador, machista, intransigente. Idolatrado por muchos. ¿Qué tiene Floyd Mayweather para compensar sus múltiples defectos? El aura de campeón. Nunca ha perdido como profesional. Su leyenda (47 victorias) es difícilmente igualable.

¿Y qué representa Pacquiao en todo esto? "Pacman" es el aspirante, el antagonista. "Pacquiao es famoso porque su nombre va conectado a mí. Dicen: 'Ese es el tipo que quiere pelear con Mayweather", provoca el americano, más contenido con su rival que en peleas anteriores.

"Me gusta el papel de secundario", contesta el filipino. Pero es algo más, es el hombre llamado a cerrar la boca de forma definitiva a alguien que alardea de incontinencia verbal. La esperanza de los críticos de Mayweather.

Manny Pacquiao, 36 años, es un boxeador agresivo con una marca de 57 victorias, 5 derrotas y dos nulos. Un hombre metódico: se levanta todos los días a las 6 y lee media hora la Biblia. Tras la oración, golpea impulsivamente un saco con la cara de Mayweather. Rezos y golpes, cada cosa en su momento. Además de boxeador, es cantante y político. El hombre más famoso de Filipinas.

Pacquiao pega, Mayweather esquiva. Dos estilos, dos personalidades. El mundo espera veredicto. Pero al final todo se reduce a la misma cuestión: fama y dinero. El legado. "Solo hay una cosa mejor que el sexo en este mundo", recita Mayweather, "el cheque de después de la pelea".

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