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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Baloncesto Liga Endesa (33a jornada)

El Granca coge carrerilla

El equipo de Aíto García Reneses rentabiliza su acierto exterior, supera al CAI Zaragoza (85-67) y sella su pase para el 'Playoff'

Brad Newley intenta superar la defensa de García. Quique Curbelo

El Herbalife Gran Canaria es casta dentro de la Liga Endesa. Forma parte de la élite, de los que aspiran a las grandes hazañas y de los que firman las aventuras más sugestivas. Así lo dicen los números, las victorias y la trayectoria última de un equipo que ayer, en uno de esos partidos en los que el triunfo vale doble, pasó por encima del CAI Zaragoza (85-67). Ganó el conjunto que entrena Aíto García Reneses y, además de lanzar un mensaje de autoridad entre sus semejantes, selló su pase para el Playoff por el título de la ACB. Será su duodécima presencia -la undécima en los últimos trece años- en las eliminatorias finales, donde se topará -a falta de la disputa de la última jornada, fecha en la que se resolverá la posición final de cada cual en la clasificación al cierre de la fase regular- con Real Madrid o FC Barcelona. En eso, por muchas cuentas que se hagan, ya no hay escapatoria. En el camino, en el horizonte del Granca, ya se vislumbra el perfil de un coco.

Ganó el Herbalife al CAI porque rentabilizó al máximo su acierto en el tiro exterior. El conjunto claretiano, como si le tuviera tomada la medida al rival, como si el aro rival fuera tan ancho como una piscina, anotó 15 triples -con un 58% de acierto- y así, sin una pizca de ternura ni ningún género de dudas, despejó la incógnita que planteaba el partido, una especie de final en mayo. Las sensaciones, excelentes en el bando amarillo, se perfilaban en el ambiente como algo familiar, como un recuerdo no muy lejano. El 11 de enero, en el Pabellón Príncipe Felipe, pasó algo similar. Aquel día, el Granca anotó otras 15 canastas de tres puntos -con un 68% de acierto- y tomó Zaragoza con autoridad (78-102).

Para no perder las costumbres ni los buenos hábitos, el Herbalife recuperó el hilo argumental de aquel triunfo en Zaragoza para afrontar el pulso ante el CAI. En un partido disputado sin reservas, a cara o cruz -la derrota provocaba el descarrilamiento en la carrera por entrar en el Playoff-, el equipo claretiano saltó al parqué como una locomotora. Nada distrajo al Granca. Ni todos sus problemas de lesiones -con Fabio Santana, Txemi Urtasun e Ian O'Leary fuera de circulación y con Albert Oliver tocado en un gemelo- ni la importancia del choque condicionaron a un equipo que lo bordó durante el primer cuarto.

Inicio trepidante

En diez minutos, desde el salto inicial hasta el minuto 10, el Herbalife desarboló por completo al CAI. Fue a través de una exhibición, una demostración de todo el poderío que maneja García Reneses en ataque. Con Eulis Báez como faro y guía, el conjunto claretiano machacó, como si fuera un martillo pilón, la canasta del rival. Entre el ala-pívot dominicano, Kyle Kuric, Edy Tavares y Tomás Bellas dispararon la ventaja local por encima de los 10 puntos (19-9). Fue en el minuto seis, tras una bandeja del base madrileño que se inventó Levon Kendall -al dibujar una asistencia entre las piernas de Stevan Jelovac-.

Ante ese caudal ofensivo, el CAI Zaragoza se mantuvo en pie a partir de los puntos de Jelovac. El ala-pívot serbio cavó un agujero en la pintura del Granca -anotó diez puntos en el primer cuarto- y dio algo de oxígeno a un equipo incapaz de contener a su adversario en el perímetro. Tras diez minutos de encuentro, el conjunto claretiano cerró el primer parcial con 30 puntos anotados -y una proyección que se disparaba hacia los 120 puntos- y unos porcentajes de acierto de ciencia ficción: 62% en tiros de dos, 100% en triples (5/5) y 71% en tiros libres.

Con nueve puntos de desventaja (30-21), el CAI Zaragoza realizó ajustes y restó centímetros, sin complejos, en su quinteto para darle la vuelta al duelo. Ruiz Lorente, en su regreso a la Isla -jugó para el club claretiano en dos etapas distintas- como entrenador jefe, juntó a Marcus Landry con Jelovac y esa combinación generó un cortocircuito en la defensa del Granca. Con dos interiores bajos, que merodeaban siempre con peligro el perímetro, el CAI sacó de sitio a Tavares y Maric para recuperar el pulso a un partido que se adentraba en una nueva fase.

Dos tiros libres de Goulding dejaron al CAI Zaragoza a un palmo del Granca (41-37, min. 18) antes del descanso para plantear un partido nuevo, un escenario que se ensombreció un poco más para los intereses del conjunto claretiano en la reanudación. El juego ofensivo del cuadro amarillo dejó de fluir y las manecillas del reloj se le atravesaron al Herbalife.

Un parcial 0-6 (53-50, min. 26) disparó las alarmas. De repente, casi sin que nadie lo percibiera, tras ir paso a paso, sin perder el norte, el CAI Zaragoza estaba otra vez de vuelta. Fue sólo un mal trago, una ilusión. En la jugada siguiente, Albert Oliver, casi cojo, anotó un triple que lanzó al Granca hacia el triunfo. Un parcial 11-2 acabó con la resistencia del conjunto maño, incapaz ya de contener a un Herbalife pletórico que tomó carrerilla antes de adentrarse en el último baile: el Playoff por el título de la ACB.

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