Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Voleibol Superliga

"Las locales debemos demostrar que no necesitamos más refuerzos"

"Me gustaría jugar fuera, pero me marcharé cuando esté preparada, para no estamparme", asevera Saray Manzano, receptora del IBSA Olímpico

Saray Manzano, con la camiseta del IBSA Olímpico

Saray Manzano, con la camiseta del IBSA Olímpico LP/DLP

Saray practicaba diversos deportes en el colegio Atlántida de La Ballena, hasta decantarse por el vóley: "Yo veía jugar a los chicos y me parecía un deporte algo brusco, pero con mis compañeras le fui cogiendo el gustillo". La joven recuerda que "con el Atlántida iba al Centro Insular de Deportes a ver a jugar al Hotel Cantur, y esperaba poder vivir eso algún día". Su sueño se cumplió cuando tenía 16 añitos: "Debuté en Superliga con Dani López como técnico, y sentía respeto de jugar contra gente mayor".

¿En sus comienzos en esta disciplina esperaba llegar tan alto?

No, porque cuando estaba en el Atlántida le dedicaba mucho más tiempo a los estudios que al voleibol, que era para mí un pasatiempo, y en ningún momento pensé que podría llegar a donde estoy ahora.

¿Y hoy disfruta del voleibol o eso es impensable en la alta competición?

Siempre empiezo con un poquillo de nervios, pero luego se me quita, pues sé que si me dicen que asuma responsabilidades es porque confían en mí y porque puedo hacerlo.

Ha sido convocada por la selección absoluta, pero aún no ha debutado?

Es una buenísima sensación que me hayan llamado con solo 19 años, con las grandes jugadoras que hay en España, pero sé que aún tengo muchísimo que aprender y que ya me llegará mi momento.

¿Cuál es el secreto para brillar en Superliga desde tan joven?

Creo que destaco por mis cualidades físicas y por mi salto, porque la gente no se espera que al ser tan chiquitita (177 centímetros) tenga tanta fuerza. Igualmente, soy muy extrovertida y risueña, pero reconozco que jugando tengo un carácter muy fuerte y es muy difícil que un entrenador me sepa llevar, aunque he ido controlando ese aspecto con el paso del tiempo.

¿Cuál es su reto personal para esta temporada?

Este es mi primer año en edad absoluta y quiero evolucionar como jugadora y como persona. Espero dar más que lo que me piden los entrenadores, pues ya no soy juvenil y tengo la misma responsabilidad que otra jugadora contrastada. Tendré que cambiar el chip y dar un salto.

¿Y qué espera que haga su conjunto?

Somos un equipo demasiado joven y con alguna que otra extranjera, y espero que las chicas de aquí demostremos que no hace falta fichar ningún refuerzo más para sacar al equipo adelante.

En los últimos años, un entrenador sucede a otro en el Olímpico?

Sí. He tenido a Dani López, Sergio Camarero, Felipe Nuez, Santi Guerra y Alberto Rodríguez. A veces, con tanto cambio, nos ha costado adaptarnos.

¿Y con cuál de ellos se ha sentido más a gusto?

Sin contar a Alberto, con el que empiezo a trabajar ahora, me quedaría con Dani López, porque es el entrenador que mejor me ha entendido.

¿Qué le puede aportar su nuevo técnico al equipo?

Muchísimas ganas e ilusión, porque Alberto es un no parar. A lo mejor no tiene tanta experiencia como otros entrenadores, pero creo que congeniaremos bien con él al ser joven, al igual que las jugadoras.

¿Y quién lleva la voz cantante en el Olímpico, el entrenador o el dirigente Manolo Campos?

Manuel -se ríe- es el que tiene la palabra, que pesa bastante. Él adora a sus niñas, nos apoya muchísimo, y es como nuestro segundo padre.

Compartir el artículo

stats