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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Acuerdo entre Granca y Miranda para su desvinculación profesional

El director gerente abandona la entidad tras cuatro años de relación laboral

Alberto Miranda, en una imagen de archivo. LP/DLP

Cambio de ciclo en el Club Baloncesto Gran Canaria. La entidad claretiana y Alberto Miranda, director gerente de la Sociedad Anónima Deportiva (SAD) durante los dos últimos años, han sellado este lunes la desvinculación profesional entre ambas partes. Se pone en marcha así la reestructuración del organigrama que liderará Miguelo Betancor -nuevo dirigente de la institución- y que pretende presentar en sociedad el 10 de diciembre.

Miranda llegó al Granca en 2011. Reclutado por Lucas Bravo de Laguna cuando este ocupaba el cargo de consejero de Deportes del Cabildo para ejercer, a través de su empresa, como asesor externo -con el objetivo de llevar un control económico de las cuentas del club-, la labor del ejecutivo adquirió más relevancia en la zona noble de la entidad en junio de 2013 al ser nombrado director gerente -en esa reorganización Lucas Bravo de Laguna fue designado vicepresidente-.

Evolución del Granca

Durante las últimas temporadas, bajo la gestión de Miranda, el CB Gran Canaria siempre ha presentado superávit en sus cuentas y en la previsión de gastos e ingresos correspondiente al presente curso la estimación elaborada por el aún director gerente de la entidad proyecta beneficios en junio de 2016.

Bajo el control de Miranda, el Granca ha pasado de tener unos 2.400 abonados -en junio de 2012- a batir registros con la afiliación de más de 8.500 socios. En este periodo, el traslado desde el Centro Insular hasta el Gran Canaria Arena se acometió apenas sin incidencias entre los aficionados del conjunto claretiano y el número de patrocinadores -a través del departamento de marketing que dirige Marian Rodríguez Fominaya- ha aumentado de manera considerable.

Del presupuesto del CB Gran Canaria para esta campaña, que asciende a 7,3 millones de euros, el Cabildo garantiza el abono del 45% y el resto será cubierto por patrocinios privados. Ese balance, en 2011, dependía casi en exclusiva de la administración pública: la corporación insular protegía el 61% de los ingresos del club -16 puntos más-.

Para sustituir la vacante que deja Miranda -un cargo ejecutivo de una entidad propiedad de una administración pública-, el Granca deberá acudir a un concurso en el que los aspirantes deberán reunir una serie de requisitos -circunstancia que ya ha descartado de la carrera a algunos candidatos-.

Antes de Miranda, la gestión de la entidad claretiana, durante los últimos 15 años, recayó en diferentes puestos ejecutivos que ocuparon Berdi Pérez, Ramón Bielsa o Himar Ojeda.

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