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Boxeo En riesgo de desaparición

En la calle y sin llavín

El Gym Club Polonia, precintado por el Ayuntamiento, no puede desarrollar su actividad a pesar de contar con uno de los mejores gimnasios de la capital y una veintena de púgiles

Ramón Delgado.

Ramón Delgado. J.C. GUERRA

¡Menudo problema tienen José Delgado y Ramón Delgado, entrenadores del Gym Club Polonia! Desde hace unos cinco años están al frente de un buen grupo de púgiles en este histórico club ubicado en el barrio de San Nicolás, en la capital grancanaria, y desde octubre para acá no tienen dónde entrenar a los suyos en condiciones.

Las fuertes lluvias caídas entonces llevaron al área de Urbanismo del consistorio capitalino a precintar la zona donde se encuentra ubicada la sede de la entidad, que ya tiene 75 años de historia y que en su época dorada fue un referente, no sólo con su equipo de fútbol y sus boxeadores, sino también con sus más que famosos bailes.

El Polonia está en pleno corazón de la ciudad, en la calle Guadiana, del barrio de San Nicolás. "Allí existe un muro -a unos cincuenta metros de la sociedad- que, tras las lluvias de octubre, tiene peligro de derrumbe", señala Ramón Delgado para poner en antecedentes un tema que tanto a él como al otro entrenador del club, José Delgado -no son familiares pese a llevar el mismo apellido y a que en el mundillo boxístico llaman a este último como el padre del primero, lo que ellos aceptan con humor-, les trae verdaderamente de cabeza.

"Precintaron la sociedad junto a las viviendas colindantes por ese riesgo de derrumbe", ahonda Pepillo Delgado, conocido también por Pepillo el taxista, quien añade "pero los vecinos ya han retornado a sus viviendas y nuestro local, sin embargo, sigue precintado. Es más, si dividimos la sociedad en tres partes, hay dos que están en funcionamiento -un amplio salón y la cantina- y la tercera, el gimnasio y sus vestuarios, sigue precintada".

"Es algo que no terminamos de entender. Hemos tenido, después de costarnos muchísimo que nos recibieran, una reunión con el concejal de Deportes e incluso también el presidente del Polonia se ha reunido con la concejala de Urbanismo, pero no nos dan soluciones y el gimnasio sigue precintado", señala Ramón.

Riesgo de desaparición

El cierre del gimnasio es un verdadero quebradero de cabeza para este humilde club. Tienen que entrenar al aire libre -lo hacen habitualmente en el Parque de Las Rehoyas-, en lo que se refiere al aspecto de la preparación física, mientras que para realizar entrenamientos de ring, tales como guanteos, saco o pera, deben mendigar a lo largo de los restantes gimnasios de la capital grancanaria para poder disponer de algún que otro tiempo para sus boxeadores. Principalmente cuando se acerca una velada, a fin de que estén preparados y nunca lo están al cien por cien debido a esas dificultades.

"Nosotros tenemos un gimnasio muy coqueto. Está bien equipado, no falta de nada. El club en sí nos ha dado todas las facilidades y más para equiparnos e incluso nosotros mismos, sacando tiempo de nuestras horas libres, construímos el ring. Pero si no podemos entrenar allí ni podemos tampoco entrar a recoger el material que allí tenemos, vamos proa al marisco: se nos irán los chicos a otros gimnasios y hasta podríamos desaparecer", señalan ambos con pesar.

Lo peor de todo es que, si desaparece la actividad deportiva, en este caso la única que tienen es el boxeo, pues la sociedad está asimismo en riesgo de desaparición, toda vez que para subsistir como club deportivo-recreativo, que es como incluso reza en su escudo, el Polonia debe tener actividad deportiva obligatoriamente.

Y a todo ello se añade que, de no proseguir con su actividad, de no competir, el pequeño grupo de empresas que aportan su granito de arena para ayudar al Gym Club Polonia, también se perderán. Y ello supondría un enorme problema para la manutención del gimnasio. "Aunque si desaparecemos, se acabará el problema", señalan.

Una veintena de púgiles

En estos instantes Pepe y Ramón cuentan con algo más de una veintena de púgiles a su cargo, de los que siete de ellos realizan competición en amateurs de forma habitual. Entre estos destaca John Dickson, un peso welter que es el actual campeón de Canarias amateur y que, en el pasado campeonato de España de 2014 fue medalla de bronce. También cuentan con Brian Hernández Cubas, asimismo componente de la selección canaria que acudió a los campeonatos de España de 2014 y que es hermano de Yeremay, futbolista que en la actualidad milita en el equipo infantil A del Real Madrid.

En la pasada velada del Centro Insular de Deportes, el Polonia presentó a tres boxeadores: John Dickson, Adrián el boquita -que pronto pasará a profesionales- y Abdul, con triunfos de los dos primeros; pero para la velada prevista en La Gallera para el próximo 23 de enero, donde tienen previsto presentar dos púgiles, igual no podrán hacerlo. "Jefferson Guerrero y Luismi Balbuena tienen previsto pelear ese día, pero igual no van a estar suficientemente bien preparados y entonces tendríamos que desistir de presentarlos, lo que redundará en el deslucimiento de la velada", indica José Delgado, quien añade que "nosotros no queremos que los chicos corran riesgos innecesarios por falta de preparación y si suben al ring estaremos a su lado, aunque lo harán contra nuestra voluntad".

Del Polonia han salido un buen ramillete de púgiles con historia. Desde los primeros tiempos de Salvador Boro Domínguez, pasando por Tana Rojas, Alex el chino, Pacuco -hijo del preparador Paquito Guerra-, Rodri II, García, Pepillo, Copherfam, o los ya algo más recientes Raúl Bautista -tres veces campeón de España y que, con la selección española, logró bronce, plata y oro en diferentes competiciones- y David Pulido -campeón del mundo hispano en los welters en dos ocasiones y también con varias medallas en los campeonatos de España-.

"Nosotros queremos seguir con nuestra actividad, y aunque muchos son los que nos han dicho que nos metamos dentro del gimnasio para continuarla, queremos seguir respetando la decisión del Ayuntamiento, pero queremos una solución urgente. Todo está pendiente de Urbanismo, parece ser, pero la concejala no se compromete a firmar nada y hasta después de las fiestas no volverán a mirar el tema. Está todo bloqueado y por ello no podemos utilizar nuestro gimnasio, nuestro material y no podemos hacer nuestra actividad", señala Ramón.

Y Pepillo Delgado añade: "No están realizando ningún tipo de obras en la zona. Los vecinos han vuelto a sus casas. Los otros compañeros de la entidad pueden entrar a ella y a la cantina, pero nosotros no podemos realizar nuestra actividad ni atender a nuestros boxeadores, algunos de los cuales son universitarios. Queremos seguir realizando nuestra actividad pero no nos dan una solución. Es lo único que pedimos", finaliza.

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