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Boxeo Velada 'Cantera con talento'

Boxeador por casualidad

Aramis Torres, que se dedicó al pugilismo tras padecer una enfermedad cardiaca, disputará este sábado el combate de fondo en La Gallera

Boxeador por casualidad

Boxeador por casualidad

Este sábado, para seguir promocionando a esa interesantísima camada de buenos boxeadores que se han ido dando a conocer poco a poco en los cuadriláteros isleños, se disputa en La Gallera del López Socas, a partir de las 20.30 horas, una velada boxística que ha sido denominada como Cantera con talento, y en la que su principal promotor, Gustavo Sarmiento, ha querido arropar el combate estelar, que protagonizará Aramis Torres, con un buen elenco de amateurs para disfrute de los aficionados.

Gustavo Sarmiento, nacido en la capital grancanaria hace el próximo junio 40 años, es un entusiasta del boxeo. "Desde siempre me gustó. De hecho hice mis pinitos e incluso disputé dos o tres combates como amateur, en el peso semipesado, pero lo tuve que dejar porque tenía otras obligaciones de mayor importancia", señala este empresario de la hostelería.

Con el paso del tiempo, Gustavo ha quedado ligado al boxeo, primero como entrenador nacional -"doy clases por la mañana varios días a la semana en el Werdum Training Center de la calle Pérez del Toro e incluso estuve un tiempo, y pronto volveré a hacerlo, dándolas a los reclusos en El Salto del Negro", señala-, y ahora como secretario de la junta directiva de la Federación Gran Canaria de Boxeo y también como promotor de veladas.

A Gustavo se le iluminan los ojos cuando habla de la velada de este sábado en La Gallera, "porque lo primordial es la promoción de los jóvenes valores de nuestro boxeo. Hay buenos púgiles aquí y hay que darles salida".

Aramis, a por el cuarto

Uno de los ejemplos de esa buena camada de púgiles que poco a poco han ido haciéndose un nombre en el boxeo de las Islas es Aramis Santiago Torres (Las Palmas de Gran Canaria, 22/5/1995), pugilísticamente conocido como Aramis Torres, y que será el que dispute el combate de fondo de esta velada Cantera con talento.

Aramis, que siempre ha estado bajo la tutela del Peraboxing, pasó ya al campo rentado -después de 35 peleas como amateur, con un balance de 31 victorias, 1 nulo y 3 derrotas-, y será éste su cuarto combate como profesional, que disputará dentro del peso gallo, en el que siempre ha militado. Hasta ahora lleva tres victorias en los tres combates disputados, 1 por kot y las otras dos a los puntos.

De momento, Aramis no conoce a su rival. "Sabemos quién es, porque está todo cerrado", señala Gustavo Sarmiento, quien añade: "pero Aramis prefiere no saber ni su nombre".

"Ni su nombre ni su forma de boxear, ni su curriculo, ni nada. No sé ni quiero saber nada de él", se apresura a decir el joven púgil, quien acto seguido ahonda en su apreciación al señalar: "Nos veremos en el pesaje, pero poco más porque ahí tampoco quiero saber nada de él. En el ring nos encontraremos y entonces que gane el mejor".

"Nosotros", refiriéndose a él mismo y a su entrenador, Yeray García, el Pera, "hemos trabajado a fondo y nos sentimos preparados para afrontar este combate", añade Aramis.

Saltar al ring a la aventura, que es lo que parece va a hacer en este cuarto combate de su carrera profesional, es un poco complicado. No sabes si el rival es zurdo o diestro, no sabes cómo debes hacer la preparación... pero Aramis está muy confiado y, sobre todo, muy concentrado, porque respira boxeo por todos lados.

"Hemos trabajado a fondo. Estoy a tope, al 200%. Si es zurdo, estoy preparado, y si es diestro, también estoy preparado para enfrentarme a él", indica el púgil de Parque Central, quien algo sonriente agrega: "Bueno, sí que sé algo de él: que es vasco".

"La verdad es que hemos preparado los seis asaltos a muy buen ritmo. Tenga lo que tenga mi rival, estoy preparado para el combate", sentenciaba a posteriori el púgil grancanario.

Un Aramis que, a la hora de definirse, señala ser "un boxeador con recursos. Si no soy superior técnicamente a mi rival, me sé fajar; pero también sé boxearle. Como he dicho, soy un púgil con recursos y los llevo a la práctica".

Una historia curiosa

La historia de Aramis con el boxeo es, cuando menos, curiosa. "Yo jugaba al fútbol, pero los médicos me prohibieron seguir jugando porque de pequeño tuve una enfermedad cardíaca, que se llama tetralogía de Fallot, así que dejé de hacer deporte", señala el de Parque Central.

La tetralogía de Fallot -también conocida antaño como mal azul-, es una cardiopatía congénita que se caracteriza por causar niveles bajos de oxígeno en la sangre debido a la combinación de cuatro defectos cardiacos que dan lugar a la mezcla de la sangre arterial con la venosa -la rica en oxígeno con la pobre-, lo cual conlleva a que se presente cianosis (una coloración azulada y púrpura en la piel), que por lo general requiere intervención quirúrgica en aquellos bebés a los que les afecta. Cirugía que debe realizarse entre los ocho meses y los cinco años, a corazón abierto. Cuanto más temprana sea la edad de la intervención, mejor funcionará el corazón en adelante.

Esta enfermedad cardiaca, sin embargo, no arredró al joven Aramis, que poco a poco, tras el fútbol, intentó hacer otros deportes. "Entonces, justo al lado de mi casa, Yeray García El Pera, abrió un gimnasio de boxeo. Me dio por entrar un día, empecé a practicarlo y hasta hoy. Los médicos vieron que podía hacerlo, que no me afectaba, y me permitieron seguir entrenando y subir al ring. Fue una casualidad, pero no me arrepiento en absoluto de haber entrado aquel día al gimnasio y hacerme boxeador".

Y es que, desde entonces, el boxeo es su vida. "Es difícil vivir del boxeo, pero no es imposible y creo que puedo hacerlo. El boxeo es mi vida y quiero vivir de él", señala Aramis, quien, desde el pasado diciembre, ya da clases a una docena de adultos en el propio gimnasio de su club, el Peraboxing, junto a su casa en Parque Central. "De momento no hay cursillos de entrenador, pero desde que se convoquen, ahí estaré yo para cursarlo. Como te digo, mi vida gira en torno al boxeo y así quiero que siga, por lo que me dedicaré a entrenar cuando me retire", indicaba el púgil grancanario.

Una retirada, la suya, que queda lejos en el horizonte. O al menos eso parece, porque Aramis -y Gustavo lo corrobora- tiene muchos objetivos en su listado por alcanzar. El primero de ellos ganar este combate del sábado, que le debe servir como preparación en el camino hacia el título nacional que pretende disputar a finales de año. "Trabajamos para llegar a que a finales de 2016 sea nombrado aspirante oficial al título de España del peso gallo", señala, casi al unísono con Gustavo, un ambicioso Aramis Torres, admirador de uno de los más grandes boxeadores de todos los tiempos, el mexicano Julio César Chávez, al igual que del asimismo púgil mexicano Juan Manuel Márquez, y que también se mira en el espejo del español Kiko Martínez -con el que hizo de sparring recientemente en su preparación para el último combate que éste disputó-, así como de su paisano, el teldense Ceferino Rodríguez Noda, Ferino V.

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