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Natación Aguas abiertas

Reto en el Chinijo

Andy Ortega, nadador máster, se propone ser el primero en cruzar a brazadas los 20 kilómetros que separan Alegranza de La Graciosa

El nadador Andy Ortega posa en las instalaciones del CN Metropole.

El nadador Andy Ortega posa en las instalaciones del CN Metropole. LP / DLP

Andy Ortega García (Las Palmas de Gran Canaria, 19/10/1973), es un nadador máster que en la actualidad pertenece a la disciplina del CN Metropole en su disciplina de aguas abiertas. Con 42 años, hace tres que descubrió esta modalidad, pues con anterioridad era especialista en 100 y 200 metros tanto libres como mariposa. "Desde que nadaba bajo la disciplina de la sección de natación de la UD Las Palmas", señala. Además, tras dejar la natación activa se pasó a la modalidad del pentatlón moderno, en la que fue internacional con España en seis oportunidades.

Con posterioridad, se pasó a las aguas abiertas y, desde hace tres años, tampoco ha parado de conseguir sus retos, como hizo en las anteriores disciplinas en las que despuntó. Unos con mejores resultados que otros. Pero, a la postre, lo importante para él era cumplirlos, sin importarle el lugar en el que acabase en la clasificación final. Y, como todo deportista, a él también le gusta ganar, así que en estos tres años ha logrado algunos triunfos importantes.

Así, por ejemplo, logró acabar como primer clasificado de su categoría en la UltraEbre del pasado año 2015, una prueba que se disputa en el río Ebro y que consta de 31 kilómetros. También acabó como primero en la Batalla de Rande -que se disputa en la ría de Vigo y une las islas Cíes con la de San Simón, un total de 27 kilómetros-, con la particularidad en esta ocasión de haber hecho la travesía sin traje de neopreno en unas aguas a 16 grados de temperatura. Asimismo acabó primero en la travesía del Mar de las Calmas -de 18 kilómetros, en El Hierro-, en su edición de pasado año, aparte de lograr un primer puesto y un segundo en su periplo por Irlanda.

"De todas y cada una de ellas -y otras muchas más a lo largo de estos tres años que se quedan en el tintero- he salido contento", señala Andy Ortega, que ha poco a poco ha ido progresando en su desempeño en aguas abiertas.

Ahora tiene, este próximo sábado día 21, un nuevo reto por delante. Trata de ser el primero en cruzar el canal que une las islas de Alegranza con La Graciosa, en el Archipiélago Chinijo. La salida de esta travesía, que consta de 20 kilómetros, será desde la playa de El Veril en Alegranza, dirigiéndose directamente al norte de La Graciosa. Una vez alcanzada la zona de Punta Gorda en esta última isla, la travesía continúa bordeándola hacia el sureste, pasando por Pedro Barba, para llegar finalmente a Caleta de Sebo, donde termina el reto.

Aventura pionera

Esta travesía, pionera en formato y distancia en las Islas Canarias, se caracteriza por la dificultad que entraña, no sólo por las fuertes y cambiantes corrientes habituales en el Archipiélago Chinijo, sino también por el hecho de que va a ser el primer nadador en afrontarla, lo que aporta un desconocimiento de las verdaderas condiciones con las que se va a encontrar a lo largo de esos 20 kilómetros de distancia que separan ambas islas.

Organizada por Swimming Point Lanzarote, con la colaboración del Ayuntamiento de Teguise y el apoyo de Líneas Romero, las condiciones de nado son muy estrictas, en cuanto a que no se permite traje de neopreno así como tampoco se permite que el nadador tenga contacto físico directo con ninguna persona, ni con la embarcación de apoyo. Los avituallamientos se le entregarán a través de una cesta, que impida ese contacto físico directo.

El Canal de La Mancha

Este reto en el Archipiélago Chinijo "además de ser algo bonito e importante, porque nadie lo ha hecho antes", señala su protagonista, lo afronta Andy como parte de su preparación para conseguir el principal objetivo que tiene marcado: ser el primer nadador canario en nadar el Canal de la Mancha, lo que acometerá en agosto de 2017.

El Canal de la Mancha se considera la meca de las travesías a nado a nivel mundial. Es el Everest de la natación en aguas abiertas, el reto que muchos intentan y sólo consiguen unos pocos.

La dureza del Canal de la Mancha viene dada no sólo por la distancia en línea recta, que es de 33 kilómetros, que hay que superar, que en la práctica se convierten en más de 60 por las mareas, sino también por las frías corrientes que lo atraviesan -el agua está alrededor de los 14 grados- y hacerlo sin traje de neopreno. Todo esto unido a las condiciones de participación tan estrictas que establece la Asociación de Natación en el Canal (Channel Swimming Association), hace que sean muy pocos los nadadores que han podido inscribir su nombre en la lista de finishers.

Desde 1875, cuando el capitán Matthew Webb logró atravesarlo por primera vez, tan sólo 1.338 nadadores han conseguido cruzarlo, de los cuales 12 hombres y 2 mujeres son españoles. Solamente un 10% de los que lo intentan lo logran. Andy tiene el reto de ser el primer nadador canario que lo consiga y para ello se prepara muy concienzudamente.

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