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El hombre que obró el milagro

Luis Casimiro Palomo es el único entrenador español que ha ganado la EBA, la LEB y la ACB

El hombre que obró el milagro

El hombre que obró el milagro

Se confirmó lo que ya ayer se daba por hecho. Luis Casimiro, que viene de cumplir una temporada y media en el Baloncesto Sevilla, se convierte en el nuevo entrenador del Herbalife Gran Canaria para los dos próximos cursos. Llega para ocupar la vacante dejada por Aíto García Reneses, que tras la gran campaña del equipo amarillo tanto en la competición nacional como internacional decidió dar un paso al costado. Ahora, otro veterano de los banquillos le sustituye con el objetivo de que el cuadro claretiano continúe en la senda triunfal marcada por sus antecesores más recientes en el cargo. Después de manejarse varias posibilidades en las que sonaban el griego Fotis Katsikaris, Sito Alonso, Pedro Martínez o Salva Maldonado, el Granca se decidió por un nombre que en pocas quinielas aparecía.

Con más de quinientos choques a sus espaldas en la máxima categoría del basket patrio, el del cuadro grancanario será el décimo banquillo de la Liga Endesa en que se siente el manchego, un trotamundos que ha saboreado las mieles de la gloria pero que también sabe lo que es bajarse a las trincheras para cumplir con metas más humildes.

Luis Casimiro Palomo (Ciudad Real, 1960) es el único entrenador español que ha ganado la EBA, la LEB y la ACB. A lo largo de los casi treinta años que lleva como técnico, su currículo deportivo está coronado por una gesta que todavía se recuerda. En la campaña 1997-98, la de su debut en la ACB, conquistó el entorchado liguero con el modesto TDK Manresa, comandado en la pista por Joan Creus.

Así, una entidad humilde conseguía romper la hegemonía que los clásicos del baloncesto en España, Real Madrid, Barcelona, Baskonia, Joventut y Unicaja, imponen en el palmarés de la competición. Amén del título con el TDK Manresa, otros logros salpican su historial: subcampeón de la Copa Saporta con el Valencia (2001-02), campeón de la Liga LEB y ascenso con el Fuenlabrada (2004-05) y campeón de la Copa Príncipe de Asturias con el Fuenlabrada (2004-05).

La trayectoria en los banquillos de Luis Casimiro arranca a alto nivel en la campaña 1992-93, con el CB Don Benito y luego como entrenador ayudante de Ricardo Hevia en el Breogán de Lugo de la ACB. Al curso siguiente se hizo cargo del banquillo del Gandía de Primera División. En la temporada posterior, 1994-95, recala en el Ernesto Electrodomésticos Alicante de la Liga EBA. A continuación (1995-96), recala en la máxima categoría integrando el cuadro técnico del Baloncesto Salamanca como ayudante de Pedro Martínez.

En la 1996-97 se hace cargo del Gijón Baloncesto en la LEB, para tomar la alternativa como primer entrenador de un equipo ACB en la 1997-98, haciendo campeón al TDK Manresa y jugando competiciones internacionales. A partir de ahí, se convirtió en un fijo de la máxima categoría.

Tras su paso por el Cáceres (1999-00), da el salto al Pamesa Valencia para liderar al cuadro valenciano durante dos cursos (2000-01 y 2001-02). Su siguiente destino fue el Fórum Filatélico de Valladolid, al que llegó en diciembre de 2002 para relevar a Chechu Mulero. Posteriormente vuelve a Alicante para hacerse con las riendas del Etosa, una aventura efímera que concluyó en diciembre de 2003, al ser sustituido por Trifón Poch.

En la campaña 2004-05 se hace cargo del banquillo del Fuenlabrada en la LEB y lo asciende a la ACB. El club madrileño fue su casa deportiva hasta el curso 2007-08. De ahí da el salto a otro equipo de la capital de España, el Estudiantes, donde permanece desde 2008 a 2011.

Tras un fugaz paso por el Blancos de Rueda Valladolid de la Liga Endesa, donde lo destituyen el mes de enero de 2012, en marzo de ese año coge al Unicaja de Málaga. Vuelve a Fuenlabrada en marzo de 2014. En ese banquillo está hasta enero de 2015, que pone rumbo al Baloncesto Sevilla. En tierras hispalenses cumple temporada y media, para ahora recalar en Gran Canaria.

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