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Baloncesto Liga Endesa (7º jornada, la previa)

Verdiblancos en el Gran Canaria Arena

El Betis visita por primera vez -tras el cambio de nombre del CB Sevilla- el parqué del Granca (12.00 horas, Movistar Plus)

El Herbalife Gran Canaria hace piña en uno de sus encuentros en la Liga Endesa.

El Herbalife Gran Canaria hace piña en uno de sus encuentros en la Liga Endesa. SABRINA CEBALLOS

El Real Betis aterriza hoy en Siete Palmas. Sí, el Real Betis. Y no lo hace para jugar en el Estadio de Gran Canaria. En su lista de convocados no están ni Rubén Castro, ni Antonio Adán ni Joaquín. Pero sí que estarán Bostjan Nachbar, Nikola Radicevic o Luka Zoric. Porque por primera vez desde su cambio de denominación, el CB Sevilla, ahora Real Betis Energía Plus, visita el Gran Canaria Arena (12.00 horas, Movistar Plus) con el objetivo de ganar y así volver a hacer dudar al Herbalife, que llega al choque tras encadenar sus dos primeras victorias en la Liga Endesa.

Un par de triunfos consecutivos que han liberado al club grancanario de su correa de ansiedad y agobios al verse con un 0-4 de entrada. Las derrotas frente a Iberostar, Andorra, Valencia y Unicaja mermaron la confianza de un grupo que ahora parece mirar al frente tras ganar al Fuanlabrada y vencer en Murcia frente al UCAM. Dos triunfos que, unidos a las palizas en Europa al Nizhny y al Lietkabelis hacen que el Granca sume cuatro victorias seguidas.

Ahora será el Betis del técnico croata Zan Tabak, con un balance 3-3, el conjunto que mida la reacción del Herbalife Gran Canaria, que debe proseguir en esta dinámica positiva si quiere llegar a la Copa del Rey 2017, que se celebrará en Vitoria, lugar fetiche para la entidad claretiana este año tras ganar en septiembre la Supercopa Endesa, su primer título en toda su existencia.

Para que el Real Betis Energía Plus esté hoy en la Isla, hay que mirar al pasado verano. El CB Sevilla, una vez más, se encontraba al borde la disolución. Fundado en 1987, Caixabank, poseedor de las acciones de la entidad hispalense, se cansó del club. Ángel Haro, presidente del Real Betis, a través de una de sus empresas energéticas -Energía Plus-, consiguió llegar a un acuerdo con el banco para salvar la institución, quedarse con las acciones y continuar con el baloncesto de élite en la capital andaluza.

Desde ese momento, el CB Sevilla adoptó los colores y nombres del Betis, algo que creó un cisma en la afición, con la salida de su peña más identificativa, La Keka. Otros, por su parte, agradecieron el esfuerzo para que el Pabellón San Pablo siga disfrutando de la Liga Endesa.

Capitán Tabak

Para dirigir el proyecto, los hispalenses confiaron en el técnico balcánico Zan Tabak. El croata tuvo una última temporada bipolar. Por un lado, consiguió hacer del Fuenlabraba el equipo de moda en la ACB; por el otro, terminó de hundir al Maccabi Tel Aviv -donde coincidió con Richard Hendrix, pívot del Granca- en un año para olvidar en el club hebreo, campeón de Europa en 2014.

Zan Tabak recogió en Sevilla el testigo de Luis Casimiro, que abandonó el club tras casi dos temporadas para embarcarse en el proyecto amarillo para esta campaña. Allí el manchego salvó del descenso a los ahora verdiblancos en ambas campañas con un buen recuerdo en las gradas. Nikola Radicevic, Bostjan Nachbar o Emmanuel Cate son los supervivientes de la época de Casimiro en la entidad andaluza. Ahora buscarán amargarle el día al Granca que, renacido, anhela más victorias que le ayuden a dejar atrás de una vez su mal arranque liguero.

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