Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El valor de la segunda línea

La rotación amarilla, una de las claves en el resurgir del equipo de Luis Casimiro

Xabi Rabaseda, que firmó un gran partido, supera a Marc García.

Xabi Rabaseda, que firmó un gran partido, supera a Marc García. QUIQUE CURBELO

Bocinazo final del partido y en el marcador electrónico del Gran Canaria Arena aparecía la versión virtual del Granky, la mascota del equipo, al ritmo de la música de la banda de Agaete. Señal de triunfo amarillo en el coliseo de Siete Palmas. Por segunda ocasión en esta temporada, el Herbalife había hecho claudicar a su rival, esta vez el Real Betis. Otra victoria desahogada que confirmaba la recuperación del cuadro grancanario en la Liga Endesa, dejando ya en solo un mal recuerdo la pésima racha de las cuatro primeras fechas del campeonato. Tres de tres, y adiós a todas las dudas.

Amén del resultado, las sensaciones que deja el choque ante el cuadro bético es que este Granca vuelve a ser el de antaño, el que ha escrito las páginas más gloriosas del club en la últimas temporadas y en los comienzos de la actual.

De nuevo, el poder del bloque ha propiciado que la parroquia amarilla pueda soñar con cosas importantes, aunque desde dentro, como en los malos momentos, se receta cordura y confianza en el trabajo diario.

El valor de equipo, una de las señas de identidad del Granca en los últimos tiempos, volvió a verse frente al Real Betis, como anteriormente ante el Montakit Fuenlabrada y el UCAM Murcia. Todos, dentro de su rol, implicados al máximo para aportar lo mejor de sí cuando llega su momento.

La rotación del cuadro amarillo, amén del potencial del ya consagrado como quinteto titular de Luis Casimiro -McCalebb, Salin, O'Neale, Báez y Hendrix-, es uno de los valores más piropeados por el resto de equipos de la Liga Endesa.

Ayer, ante el Real Betis, la segunda línea resultó decisiva en la victoria por veinte puntos de los amarillos. Y eso que había una destacada ausencia en sus filas, el croata Darío Planinic, una de las primeras alternativas que usa el entrenador para refrescar el juego interior.

Reseñar un dato que confirma el valor de la rotación del Granca. Contra el cuadro bético, los jugadores que salieron desde el banquillo aportaron 49 de los 82 puntos anotados por los locales. En cambio, en el rival, esa cifra fue de solo 17 puntos.

Únicamente hay que echar un vistazo a los valores estadísticos para mostrar el papel estelar de esa segunda línea amarilla. En cuanto a anotación, solo un componente del cinco inicial -Eulis Báez, con 13 puntos- superaba los registros de sus compañeros que salían del banco -excepto Paulí-.

Mención muy especial para tres hombres: Xavi Rabaseda, Pablo Aguilar y Anzejs Pasecniks. Cada componente de este trío, en su parcela, hizo números y méritos para ser elegidos como MVP de la contienda del Gran Canaria Arena.

Rabaseda confirmó, como en encuentros anteriores, que atraviesa un momento de forma inmenso. Su garra volvió a reactivar a su equipo cuando flojeaba la defensa, otra parcela en la que se ha basado la recuperación del Herbalife Gran Canaria en las últimas jornadas de la Liga Endesa. También destacar esta vez sus buenos porcentajes en tiros de campo, encestando la mitad de los que intentó. La afición, con sus aplausos, premió el gran encuentro del alero catalán en una de las ocasiones en que le sustituía Luis Casimiro.

Por su parte, Pablo Aguilar firmó su mejor encuentro de la temporada doméstica . El ala-pívot granadino empieza a mostrar de nuevo el potencial a que nos tiene acostumbrado después de la lesión que padeció durante el verano. Firme en ataque y en defensa, el internacional español resultó uno de los pilares fundamentales de la victoria amarilla contra el Betis.

Y qué decir de Anzejs Pasecniks. El joven pívot, ante la lesión de su compañero Darko Planinic, subió un escalón en la rotación del Granca y aprovechó al máximo su oportunidad. Se erigió en el recambio perfecto para cuando había que darle descanso al center titular, Richard Hendrix, que también rindió a un excelente nivel ayer en el coliseo de Siete Palmas.

El letón disfrutó de casi los mismos minutos en cancha que el jugador de Alabama, y para nada desaprovechó ese rol protagonista en momentos importantes del choque. Amén de intimidador, resaltar sus números en ataque. Impoluta su racha anotadora: cinco aciertos de cinco intentos. Un tiro libre fallado su único lunar.

No podemos olvidarnos tampoco de la aportación de dos casi titulares. Kyle Kuric no destacaba esta vez en la faceta en la que más acostumbra, el lanzamiento. Sí sobresalió en una parcela donde su aportación no suele ser habitualmente clave, la defensa. Sus cinco balones recuperados demuestran lo enchufado que estuvo el alero estadounidense en esa primera línea defensiva de los amarillos.

Otro viejo rockero, Albert Oliver, también tuvo momentos de gran lucidez como recambio de Bo McCalebb. En sus minutos más inspirados, resultó ser la mejor vía de escape para el juego del Granca, destacando en su papel de asistente -un total de siete-.

Compartir el artículo

stats