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Mujeres de pizarra en mano

Yurena de la Nuez y Begoña Hernández ponen la cuota femenina en los banquillos

Begoña Hernández -izquierda- y Yurena de la Nuez, ayer en la Ciudad Deportiva de Maspalomas. QUIQUE CURBELO

De los más de sesenta equipos que compiten desde ayer en el X Torneo Alevín Las Palmas-Copa Rodagón, que se desarrollará hasta mañana domingo en Maspalomas, únicamente dos de ellos depositan su confianza en mujeres para llevar las riendas técnicas. Yurena de la Nuez y Begoña Hernández, entrenadoras del Guiniguada Apolinario grancanario y del Andenes tinerfeño respectivamente, representan la cuota femenina de los banquillos en este torneo.

Si en los últimos tiempos el papel de la mujer en el deporte del balompié, vetado hasta no hace mucho para el sexo femenino, ha ido teniendo un mayor protagonismo en cuanto a número de practicantes, ese crecimiento no resulta tan alentador cuando hablamos de los técnicos.

Los banquillos siguen siendo un terreno que se le resiste a las mujeres. Si a nivel de base todavía las féminas tienen un pequeño porcentaje de representación, a nivel de élite pensar ahora mismo en un equipo entrenado por una chica resulta casi impensable. A pesar de ello, nuestras dos protagonistas no piensan de ninguna manera renunciar a algo que les apasiona.

Begoña Hernández, de 47 años de edad, lleva ejerciendo cuatro temporadas como entrenadora, una con la titulación oficial. Inició su camino en el Verdellada y ahora desempeña sus funciones con los alevines del Andenes. Piensa que, muchas veces, los prejuicios "nos los ponemos nosotros mismas".

Aunque reconoce que siempre se ha sentido muy arropada, piensa que las chicas de su generación se han visto más coartadas porque siempre se les hacía creer que "el fútbol es un deporte de hombres". Cree que ahora a las jóvenes les cuesta menos integrarse en un modalidad que siempre estuvo reservada al sexo masculino.

Reconoce Begoña Hernández que existe un gran déficit de mujeres entrenadoras. Espera que con la eclosión que está teniendo el fútbol femenino en estos últimos años, "las chicas que lo practican actualmente luego se decidan a continuar desde el banquillo".

También suspira porque algún día las féminas también tengan presencia en la élite como técnicos. "Eso resulta más complicado, pero seguro que llegaremos, porque cuando las mujeres nos proponemos algo lo logramos", manifiesta.

Begoña Hernández afirma que, por su condición de mujer "en los campos me he encontrado de todo". También relata que, tanto entre los jugadores como entre los propios padres, "el que entrene una chica siempre causa recelos al principio". "Luego, cuando ven que tienes capacidad para ello, los pequeños son muy agradecidos", aunque no tanto sus progenitores según ella.

Se trata de su primera participación y la de su equipo en un torneo de estas dimensiones. Explica que la idea, más allá de las exigencias competitivas, es que los chicos vivan un experiencia enriquecedora en lo deportivo y en lo humano, que disfruten de la convivencia con otros jóvenes a través del deporte que les apasiona.

Yurena de la Nuez completa la cuota femenina en los banquillos de este X Torneo Alevín Las Palmas-Copa Rodagón. Rige los destinos técnicos del Guiniguada Apolinario, club con el que debuta en la actual campaña. Coordinadora del fútbol 8 dentro de la entidad, "me hice cargo del alevín con la intención de ascenderlo a Preferente", pues se trata del único conjunto de la cadena que no milita todavía en esa categoría. Van por el buen camino.

La grancanaria, antes de dedicarse a dirigir, fue componente de aquel Rayco campeón de la Copa a nivel nacional. También practicó el fútbol sala. Ahora retoma sus funciones después de unos años parada por su segunda maternidad. Anteriormente, pasó por el Atlético Gran Canaria.

En total, entre una cosa y otra, lleva once temporadas desempeñando la labor de docente con los más jóvenes. Resalta que la presencia de solo dos féminas en los banquillos de una competición con más de sesenta equipos en liza, resulta un tanto "descorazonador". Explica que en la cadena de su club, ella y dos compañeras más defienden el pabellón.

Yurena de la Nuez no se corta al decir que en el mundo del fútbol "sigue existiendo machismo", algo que ha sentido desde que inició su trayectoria. "Siempre te tienes que enfrentar a las frases despectivas tópicas", sobre todo en sus inicios como técnico.

Ahora, afirma, "la cosa se ha suavizado". "Personalmente, esta temporada no he sufrido ningún percance de ese tipo", explica. De todas formas, dice que existen reticencias a la hora de ver en un banquillo dirigiendo a una fémina.

A pesar de que el fútbol femenino va creciendo paulatinamente, Yurena de la Nuez, que la próxima campaña ejercerá las funciones de directora deportiva del Guiniguada Apolinario, no cree que en el futuro esas jóvenes jugadoras den el paso para ser entrenadoras. "No se les ve vocación", manifiesta. Y es que, según su opinión, "debe gustarte mucho para entrar en un mundillo bastante machista, tiene que nacerte". "En mi caso, es un vicio", añade.

Reconoce que "debes tener mucha personalidad" para poder sobrellevar algunas actitudes con las que se topa en los terrenos de juego, "porque te encuentras de todo". Explica que se tiene que enfrentar, a veces, con comentarios despectivos por ser mujer de parte del público e, incluso, de compañeros de banquillo, "pero siempre cuando tu equipo va ganando".

Como Begoña Hernández, Yurena de la Nuez explica que cuando los jugadores y sus padres ven a una mujer como responsable de las labores técnicas, "existen de entrada muchas reticencias". Añade que esas dudas iniciales, sobre todo por parte de los niños, van desapareciendo. "Ellos te respetan y te obedecen igual que si fueras un hombre", afirma esta madre de 36 años de edad, quien reconoce que cuando estuvo alejada de los banquillos por maternidad ejercía más de técnico con su hijo mayor.

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