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Natación Aguas abiertas

A brazadas por Manhattan

El grancanario Diego López realizará una travesía de 46 kilómetros alrededor de la isla neoyorquina

A brazadas  por Manhattan

A brazadas por Manhattan LP / DLP

Dar la vuelta a nado a Manhattan es todo un reto y Diego López es el primer canario dispuesto a intentarlo. "Cuando llegué a Nueva York en 2016 y me enteré de la existencia de la competición me la marqué como reto", afirma. Entre 46 y 48 kilómetros a brazas con un récord establecido en 5 horas y 44 minutos. "Son muchos los factores que entran en juego. En mi caso es la primera vez que nado una distancia tan amplia y espero bajar de las 7 horas y 30 minutos", comenta. Ese es el mejor tiempo que ha hecho un español.

Diego López es ejecutivo financiero de Wall Street y compagina su profesión con su pasión, la natación. Ha recorrido más de 80 países y en todos ellos ha surcado sus mares testando sus aguas. Ahora, a sus 36 años, afronta el mayor reto de su vida: completar la vuelta a Mahattan.

Una travesía para la que ya tiene marcada la fecha en rojo en el calendario, el próximo 19 de agosto. En las normas que establece la competición los participantes no podrán vestir neopreno, ni tocar el kayak durante la travesía. Además, deben ganar una carrera de 10 kilómetros en aguas abiertas y pagar alrededor de 3.000 dólares. "Este años nos clasificamos 60 nadadores y nos dividen en grupos, para disputar las pruebas diferentes días", explica Diego López, que compartirá la experiencia con cinco españoles más. Él será el único canario que dispute esta travesía.

"Desde pequeño he practicado natación, empecé en el Club Natación Las Palmas y llegué a disputar campeonatos de España. Después, me fui a estudiar a Madrid y posteriormente a Londres, lugares en los que continué practicando y disputando competiciones". Pero los senderos de la vida lo llevaron hasta Oriente. "Cuando llegué a Hong Kong, en 2011, empecé a entrenar con un club, que eran tres australianos que llevaban más de 20 años allí y me aficioné a las largas distancias, esa modalidad por la que siempre me había interesado", dice.

Sus entrenamientos en el sur de Hong Kong culminaron en una competición de 15 kilómetros. "Fue la primera que realicé, una travesía para promover la lucha contra los vertidos plásticos y acabé en tercera posición". Unos inicios solidarios que le han llevado hasta la mayor aventura de su vida.

Tras Hong Kong arribó hasta Brasil donde continúo disputando algunas pruebas. "Posteriormente, cuando me fui a los Emiratos Árabes tuve que dejarlo un poco de lado porque allí no había tradición, solamente disputaba pequeñas pruebas". En 2016 puso rumbo a Nueva York y escuchó hablar de la travesía a nado de Manhattan.

"Cuando la conocí me la marqué como objetivo. He trabajado muy duro a lo largo de este tiempo. Me levantó todos los días a las cinco y media de la mañana para entrenar. Hoy - ayer para el lector - hice 6.000 metros antes de venirme a la oficina a trabajar, lo que conlleva mucha organización y sacrificio", añade.

Un año de entrenamientos y de viajes de ida y vuelta al Caribe, donde desarrolla sus entrenos y compite en aguas abiertas, puesto que "las aguas de Nueva York son muy frías para entrenar". Una distancia que oscila entre los 46 y 48 kilómetros según las condiciones ambientales. "Depende de cómo estén las aguas de los botes que estén navegando o por si pasa algún transatlántico, donde tendremos que parar porque así lo establece la organización", concreta.

Será una distancia inusual para él, puesto que lo máximo que ha nadado en competición son 21kilómetros. "Es una distancia que nunca he realizado, pero considero que los primeros 20-21 kilómetros son físicos, el resto son psicológicos. Y como dice un gran amigo mío, cuando haces metros los metes en el banco y el día de la carrera los sacas todos, así que eso espero hacer". López puede convertirse en el primer canario en completar la travesía a nado de Manhattan. Es su gran reto.

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