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Selección española

Silva precipita el relevo

Marco Asensio e Isco, en la 'pole' para ocupar el vacío que deja el grancanario, cuya marcha se une a la de otros dos baluartes: Gerard Piqué y Andrés Iniesta

David Jiménez Silva -d-, junto a Piqué, que también deja la Roja, en el Estadio de Kaliningrado, durante el partido ante Marruecos, en el pasado Mundial.

David Jiménez Silva -d-, junto a Piqué, que también deja la Roja, en el Estadio de Kaliningrado, durante el partido ante Marruecos, en el pasado Mundial. HARTMANN

Con su retirada de la selección española, anunciada el pasado lunes, David Silva pone más deberes a Luis Enrique. La marcha del grancanario se une a las de Gerard Piqué y Andrés Iniesta, ya conocidas desde hace semanas en el caso del manchego y meses en el caso del catalán. El 31 de agosto, en la primera convocatoria del nuevo seleccionador, se abre el relevo generacional. El entrenador asturiano dejará el primer boceto de la nueva era: "Tengo más de 70 nombres. Habrá sorpresas seguro, pero no será una revolución", ha avisado.

El fútbol español se enfrenta a su peor pesadilla. Es el precio a pagar por contar con una generación única en su historia, la que le ha dado un Mundial y dos Eurocopas. En sus últimos años no lograron mantener el nivel -fracasos en los dos últimos Mundiales-, pero ahora llega un capítulo incluso más difícil: relevarles.

La incógnita que deja el grancanario es la de quién ocupa el hueco en la mediapunta que tan bien se ha asociado durante tantos años con Andrés Iniesta, Xavi Hernández, Xabi Alonso y compañía. Sus 125 partidos -sexto en la historia- y 35 goles -cuarto- dejan un vacío. En la pole se encuentran los madridistas Marco Asensio e Isco Alarcón. En especial el balear, cuya condición de zurdo le asemeja más al canario, que no tiene una copia en el fútbol español. El malagueño ya demostró en el Mundial que tiene capacidad para liderar a la selección, pero junto a él deben dar un paso al frente otros muchos nombres.

El regreso de Cesc Fàbregas, Santi Cazorla o Juan Mata o la consolidación de Thiago Alcántara son otras opciones cercanas. Jugadores ya de elite que pueden dar continuidad al estilo de fútbol bonito en compañía de los Sergio Busquets, Koke o Saúl Ñíguez. Pero detrás de ellos hay un abismo.

Y es que detrás de los ya mencionados el nivel baja considerablemente. Hay otros mediocentros preparados como Rodri en el Atlético o Sergi Roberto en el Barcelona y otros extremos como Vitolo, Mikel Oyarzábal o Lucas Vázquez, pero en cuanto a mediapuntas, si se sale de Isco y Asensio, el agujero es enorme.

El siguiente en el escalón es Pablo Sarabia, que maravilla en el Sevilla, pero está muy lejos de convertirse en una estrella internacional. Se avecinan curvas en la mediapunta de la selección. No hay otro David Silva. Ni en Canarias ni en España. El de Arguineguín es insustituible.

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