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Kilian Ramírez ataja una nueva aventura

El portero formado en el Rocasa jugará en el Villa de Aranda El teldense acaba de llegar a la Isla tras disputar el Mundial Júnior

El portero grancanario de balonmano Kilian Ramírez en el Pabellón Antonio Moreno de Las Remudas. JOSÉ PÉREZ CURBELO

Kilian Ramírez es un joven grancanario jugador de balonmano. Salió de la Isla con 18 años para labrarse su futuro como jugador profesional y dio el salto del Remudas al Liberbank Cuenca. Allí jugó en la Liga Asobal, la élite del balonmano nacional.

Ahora viene de jugar el Mundial Júnior de Balonmano en Galicia, donde la selección española quedó octava tras caer ante Francia, quien finalmente se consagró con la medalla de oro en Vigo.

El deportista cambiará de aires esta temporada ya que se marcha a Burgos a formar parte del Villa de Aranda. Un equipo que jugó mucho tiempo en la máxima categoría, pero que ahora se encuentra en la División de Honor Plata.

El objetivo del joven guardameta es ascender de categoría. "Acepté el reto que me propusieron porque creo que tienen una idea clara y un trabajo muy serio", afirma el meta canario. Añade que "necesitaba también un cambio de ciudad y, en Cuenca, no estaba jugando minutos, por lo que decidí buscar un nuevo equipo".

Recién llegado de Galicia, el portero isleño disfruta ahora de sus vacaciones. Un total de 16 días en la Isla para descansar ante la gran temporada que le espera, la cual afronta con ilusión y con muchas ganas. Comenzará la pretemporada el 14 de agosto, un mes antes del inicio liguero. "Daré lo mejor de mí", asegura el nuevo portero del equipo arandino.

En busca de un sueño

Con apenas nueve años, Kilian comenzó a disfrutar de esta práctica. Cuenta que desde pequeño el balonmano le gustó mucho y, desde entonces, lucha para conseguir grandes objetivos. "Mi sueño es poder llegar algún día jugar unos Juegos Olímpicos con la Selección Española", comenta ilusionado el joven de Telde. El Club Balonmano Remudas Gran Canaria fue su primer equipo, donde creció como deportista.

Tuvo que salir fuera de las islas para poder formarse en el balonmano. "En Canarias, este deporte no tiene mucho futuro porque no existe una gran liga ni hay puestos europeos", explica el guardameta del club arandino.

Añade también que "la única manera de triunfar en la Isla es jugando en el equipo femenino, el Rocasa Gran Canaria", quienes participan en La Liga Loterías y cuya corona tienen ahora mismo.

A raíz de sus inicios en el equipo de Telde, el Liberbank de Cuenca se fijó en el grancanario para formar parte del club manchego. "Allí he podido aprender y madurar como jugador profesional", señala el portero. Debido al cambio, el insular se dio a conocer y consiguió formar parte de la selección española con 15 años. "Cuando me dijeron que iba a ser internacional, me alegré bastante porque era algo que no esperaba para nada", cuenta el joven.

Uno de los momentos más importantes para el deportista fue en 2017, cuando se consagró con la medalla de plata en el Campeonato del Mundo de Georgia, en la categoría de juveniles, cuando tenía 16 años.

Aunque también destaca los partidos ante los grandes equipos. "Jugar contra el Barcelona, por ejemplo, ha sido un orgullo para mí, a parte de estar rodeando de jugadores muy buenos", afirma el originario de Las Remudas. En cuanto a su posición en el terreno de juego como cancerbero, Kilian Ramírez nunca pensó en ocupar ese lugar. "Cuando era pequeño quería jugar en otro lado, pero mi entrenador me dijo que ocupara la portería", explica el internacional. Desde ese momento, empezó "a jugar siempre como guardameta y, la verdad, es que le acabé pillando el gusto y ahora mismo no cambiaría de posición", añade contundente.

El grancanario comenta que "la figura del portero en el balonmano es muy importante y la condición del partido depende mucho de él". Además, "los espacios son más reducidos y el juego ante la portería es mucho más rápido", completa.

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