Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los herederos de Joe Montana

San Francisco 49ers y Kansas City Chiefs, los equipos en los que militó el quarterback, se juegan la Super Bowl (23.10 horas)

Los herederos de Joe Montana

Los herederos de Joe Montana

Poco después de descubrir la NBA al ritmo que marcaban tipos como Magic Johnson, Larry Bird, Michael Jordan, Isiah Thomas o Dominique Wilkins, una generación de jóvenes españoles se topó con otro nuevo mundo por explorar: la NFL. Aquello ocurrió a finales de los años 80, justo cuando Joe Montana mandaba en la competición profesional más importante de fútbol americano al mando de los 49ers de San Francisco -sólo en esa década guió a la franquicia de California a la victoria en cuatro ediciones de la Super Bowl-. Esa mezcla -el hallazgo de unos; el dominio de otro- provocó que aquel quaterback se convirtiera en una especie de Estrella Polar a la que seguir desde este lado del Atlántico y los Niners el equipo de cabecera para un buen número de aficionados en este país. El tirón de Montana era tal que una legión de seguidores le escoltaron cuando emigró a los Chiefs de Kansas City. Aquella relación triunfal entre la estrella y los 49ers se rompió en 1993 y hoy, 27 años después, ambos equipos se medirán en el Hard Rock Stadium de Miami (23.10 horas, #Vamos de Movistar+) con el objetivo de levantar como campeones el trofeo Vince Lombardi. Presentes, aquí y allá, estarán buena parte de los que se engancharon a la NFL de la mano de Montana. Será la Super Bowl de sus herederos.

Esta Super Bowl, la LIV, de entrada parece anunciar un cambio de guardia dentro de la liga. Y, en este caso, hay que subrayar en rojo el verbo parecer. Por primera vez desde 2016 los New England Patriots no aparecen en el partido que decide el campeón de la NFL -ganaron el título en 2017 y 2019-. Por la línea descendente que ha trazado el equipo de Boston esta temporada y por la edad de su gran estrella, Tom Brady (42 años), todo indica que su ciclo ganador ha llegado a su fin, pero un repaso rápido al juego durante las dos últimas décadas invita a no enterrar a los Patriots mientras Bill Belichick y Brady sigan juntos: desde 2002 hasta el año pasado ganaron seis anillos y se plantaron en otras tres ocasiones en la Super Bowl, un dominio sin precedentes en el deporte de EE UU.

Fuera de juego Brady y los Patriots, todas las miradas señalan a Pat Mahomes como el protagonista de esa posible entrega de testigo generacional dentro de la NFL. El quaterback de los Chiefs, de 24 años, llega a la Super Bowl de Miami tras firmar unos playoffs descomunales. En el camino de su equipo hasta aquí se ha convertido en una especie de súper héroe imparable para Texans (51-31) y Titans (35-24).

Por la dinámica trazada a lo largo del curso, la sensación es que Mahomes aprendió la lección del año pasado. En 2019 mantuvo un elevado nivel de juego durante toda la campaña hasta llevar a la franquicia de Kansas City al mejor récord de la liga. Aquello fue insuficiente a la hora de la verdad: en la final la Conferencia Americana, en su propia guarida, cayeron en la telaraña de los Patriots y se quedaron fuera de la Super Bowl.

Ante la excelencia del ejercicio anterior, Mahomes y los Chiefs han regulado las fuerzas esta temporada para presentarse al examen final pletóricos. Junto al quaterback, entre las grandes bazas del conjunto entrenado por Andy Reid destacan el tight end Travis Kelce y Frank Clark y Chris Jones, Anthony Hitchens y Tyrann Mathieu en la línea defensiva.

Tras forjar su leyenda -campeón de la Super Bowl en cinco ocasiones- en el juego de pase -Montana, Steve Young o Jerry Rice por bandera-, los 49ers se plantan en Florida lanzados por la ofensiva repleta de recursos creada por su entrenador Kyle Shanahan. Jimmy Garoppolo es el aseado quaterback que ha pasado desapercibido ante el empuje del tigh end George Kittle o la explosión en playoffs ante los Packers del running back Raheem Mostert. En defensa, no pierdan de vista a Arik Armstead y Nick Bosa.

Compartir el artículo

stats