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Saltos de trampolín

Un salto hacia el infinito

Emma Larcada cosecha medallas allá donde compite - La prometedora saltadora del Metropole sueña con participar en unos Juegos: "Quiero tatuarme las anillas"

Un salto hacia el infinito

Un salto hacia el infinito

Emma Larcada es uno de los diamantes en bruto por pulir del CN Metropole. La joven saltadora cosecha medallas allá por donde brinca y aspira a llegar a unos Juegos Olímpicos. La semana pasada conquistó el oro en el trampolín de un metro y el bronce en tres metros en el Open Júnior celebrado en Madrid.

Natural de Moya, comenzó a hacer natación con apenas cuatro años en el Metropole. "Mi padre hace surf y kite, mi hermana mayor hacía natación, al igual que muchos de mis primos", explica Larcada. "Pero a mí no me enganchó, me aburría mucho en la natación y con esa misma edad decidí probar los saltos".

Sus primeros intentos fueron desde el mismo bordillo, pero a esa misma edad ya comenzó a entrenar en el trampolín de un metro. "Con seis ya pasé al de cinco metros, donde tuve que superar el miedo", afirma. Y es que según Larcada, el miedo es uno de los factores que más afectan a sus saltos: "Hace falta valor para saltar, paso miedo en todos mis saltos".

"Tienes que concentrarte, sin miedo tampoco puedes saltar, lo necesitas", insiste la joven metropolista, que lleva más de diez años practicando esta modalidad. "No he hecho ningún otro deporte, siempre he estado ligada al agua", subraya Larcada.

A medida que progresaba intensificaba los entrenamientos. "Sin práctica no se logran cosas", dice la joven, que aspira a llegar a participar con los colores de España en unos Juegos Olímpicos. "Sueño con tatuarme las anillas, sería que he cumplido un sueño que tengo en la vida, porque quiero llegar lejos en los saltos", detalla Larcada, que entrena seis días a la semana para perseguir su sueño. "Con participar me basta, una medalla sería mejor que un sueño", matiza.

Para ello sigue superando sus miedos. "Lo más importante en los saltos es la entrada en el agua, pero tienes que saber lo que vas a hacer antes de saltar. A veces te pierdes en mitad del salto y te pegas un planchazo", dice con una sonrisa Larcada, que recuerda su último "planchazo" en la competición celebrada en Madrid. "Todas la semanas me pego alguno, y también en las competiciones".

"Los saltos son detalles, hay que estar atento a todo", insiste Larcada, que para preparar cada salto comienza desde abajo. "Siempre se empieza desde el trampolín de un metro y mucha cama elástica, para controlar los giros y acostumbrarte". La metropolista detalla que todo se decide antes del salto, una vez estás en el aire ya está todo hecho. "En el aire te llevas por la sensación, a veces te pierdes y es cuando todo sale mal".

Hasta el momento, el salto que más le cuesta a Larcada es el doble y medio hacia atrás. "Es el que más miedo me da, es muy difícil caerlo bien". Y es que como la propia especialista remarca, "la entrada es lo más importante, no se puede salpicar nada, y cuando estás girando en medio del aire cuesta saber cuándo vas a dar con el agua".

La joven integrante del Metropole reconoce que los estudios son punto débil. "Me cuesta mucho concentrarme, llevo fatal compaginar el colegio con los saltos", revela. Pese a al éxito en su disciplina, Larcada desvela que muchos de sus compañeros desconocen el deporte que practica. "Les tengo que explicar que hago saltos de trampolín y no de gimnasia". Quién sabe cuantas medallas harán falta para cambiar eso.

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