Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

CRISIS DEL CORONAVIRUS

Los eSports 'hacen el carrito'

Los 'gamers' dedican más horas a mantener su nivel competitivo, pese a que los torneos presenciales se han suspendido por la emergencia

Carolina Méndez juega a un 'battle royale' durante la cuarentena. LP/DLP

La crisis mundial desatada por el coronavirus ha afectado de lleno al mundo deportivo, que se ha salpicado de cancelaciones generales en prácticamente todas las disciplinas. También ha ocurrido con los deportes electrónicos, los eSports. Sus competiciones presenciales han sido suspendidas, al menos, durante los próximos tres meses, y han tenido que volcarse en el mundo online. Algo que solo la digitalización de los videojuegos ha podido permitir. Como se diría en la jerga, el mundo digital hace el carrito (empuja) en medio de la tempestad y mantiene vivos el carácter competitivo combinado con la diversión sin barreras, que ni siquiera los atletas offline han podido evitar.

Para mucha gente, esta cuarentena ha significado poder dedicar más horas del día a los videojuegos. Pero para otro grupo nada desdeñable, el de los gamers, esto les ha supuesto tener que cambiar parte de su rutina, donde la desconexión y los descansos juegan un papel importante. Un deportista profesional le puede dedicar muchas horas a su entrenamiento digital, pero siempre va a tener muy presente el cuidar de su salud, tomándose un respiro cada cierto tiempo para descansar la vista, hidratarse o estirar los músculos. Muchos acuden al gimnasio o charlan con amigos en esas pausas, pero esta situación les ha obligado a permanecer en casa. Y es que, a diferencia de lo que mucha gente cree, los gamers no están todo el día encerrados en cuatro paredes.

"Aunque pueda parecerlo, esta situación no es ningún "paraíso". Los que jugamos a videojuegos no queremos estar encerrados todo el rato jugando, se pueda o no se pueda salir a la calle, ese no es el punto". Así de tajante se muestra Carolina Méndez, gamer ocasional y encargada de llevar las redes sociales de varios equipos de eSports canarios. Aunque sí reconoce que le ha dedicado "más horas" a su hobby, ello no significa que no le afecte igual que al resto de personas el no poder ir al cine o salir a comer algo con sus familiares y amistades.

Para Kilian Pita, apodado como el Zidane del FIFA y uno de los encargados de representar a España en la E-Nations, el mundial de selecciones del famoso videojuego futbolístico, la cuarentena le ha impedido poder ir al gimnasio a desconectar, salir de su habitación y respirar. "Lo fundamental es el descanso, es algo a tener en cuenta, y también la hidratación, beber mucha agua hace que los ojos no se sequen. Y luego, además, el tema de la vista, yo utilizo gafas para fijar la vista", explica. De hecho, durante sus rutinas de entrenamiento hay veces en las que se frustra por no dar todo de sí mismo, por lo que necesita parar un momento y salir a la calle, cosa que ahora no puede hacer.

Afirma que en su trabajo necesita cosechar buenos resultados, al igual que le ocurre a cualquier deportista de elite, para mantener su contrato. "Siempre tienes que estar súper centrado en las cosas que tienes que hacer, en no bajar el listón", indica para luego agregar que eso es algo "frustrante" que mucha gente cree que los gamers no sienten. Y es que en la sociedad hay un desconocimiento palpable de lo que es y lo que hace un jugador profesional de eSports.

En este último punto hay opiniones contradictorias: mientras que algunos creen que la reacción de la gente no suele ser mala al decirles que son gamers, otros matizan que han recibido comentarios jocosos o de reproche por dedicarse a este mundillo. Esto último le ocurre a Joel Arencibia, jugador de FIFA para el equipo canario TARA Gaming. Según dice, estas personas "no saben cómo te puedes llegar a sentir delante de la pantalla". En su caso, lo que le aporta el gaming "es una forma de salir de la rutina y dedicarle mi tiempo libre a algo que me llena por dentro", e incluso una forma de conocer a gente de muy diversos lugares y trabar amistad con ella.

Es la misma opinión que tiene Méndez, quien asegura que el gaming le permite "mantener una relación sana" con multitud de personas "sin necesidad de vivir a diez minutos en coche". Algo que, en fechas como estas en las que las relaciones solo pueden producirse a distancia, ayuda mucho a mantener el contacto con amistades y seres queridos. "Es una gozada la amplitud que te otorgan los videojuegos e Internet", añade.

Por su parte, para Daniel Domínguez, un gamer amateur, los videojuegos se han convertido en su "vía de escape", al no tener trabajo ni estar estudiando en estos momentos. Comenta que su carácter competitivo le hace destacar en muchos juegos porque siempre busca dar lo mejor, pero todavía no se ha planteado apuntarse a algún equipo profesional de eSports, aunque no lo descarta del todo. "Ya que juego y soy bueno, por qué no invertir tiempo en hacer torneos y tener la posibilidad de ganar un dinerillo en algún momento", asevera. Posiblemente, si la cuarentena se alarga demasiado, lo intentará en algún torneo de aficionados. Por ejemplo, Hiperdino ha organizado, de manera online, la Cuarentena LCES, en la que quien quiera podrá participar en multitud de torneos online de juegos diferentes.

La alternativa

Con la cuarentena decretada en el estado de alarma, son muchas personas las que han visto en los videojuegos una alternativa factible para combatir el aburrimiento que supone estar todo el día en casa sin poder salir a la calle, es decir, el mundo digital se ha convertido en un valor. Alguien que en los últimos tiempos ha abanderado el fomento de los eSports es el expresidente del CB Gran Canaria, Miguel Betancor, quien no duda en afirmar que esta situación presenta una serie de ventajas para conocer más en profundidad este mundo y ayudar a los padres en la enseñanza a sus hijos de cómo racionalizar y dar un buen uso de las tecnologías.

Betancor enumera una serie de ventajas. Por un lado, hay eSports, como el archiconocido Just Dance, que más allá de entretener, también fomenta la actividad física, algo que se repite en la mayoría de juegos conocidos como ExerGames (aquellos que usan dispositivos como la Wii o Kinect). Como afirman Méndez y Arencibia, el gaming es una oportunidad para interactuar con gente de todo el mundo, continúa el exárbitro de baloncesto internacional, y para que los padres conversen con los pequeños y sepan "cuál es el entorno en que se está jugando y, sobre todo, acompañarles en su buen uso". E insiste: "Es una ocasión no solo para la convivencia, sino también para conocer el ocio digital y concienciar a los menores".

Para Betancor, la cuarentena también ha golpeado a la industria de los videojuegos, que ya genera más beneficios que el cine o la música a nivel mundial, con la suspensión de numerosos eventos presenciales que ahora tienen que llevarse al entorno online. Por ejemplo, la competición IEM de ESL que se iba a disputar en la ciudad polaca de Katowice fue suspendida en su versión presencial. Se preveía que pasaran por esa urbe unas 140.000 personas durante la semana de celebración del evento.

Y sobre las ofertas que están haciendo las compañías de videojuegos para pasar la cuarentena en casa, destaca que el problema no es tanto que se regale "sino que se use correctamente".

Compartir el artículo

stats