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Crisis del coronavirus Un regreso a tiempo

Un triple al virus en Mozambique

Luis López, entrenador del equipo Ferroviário da Beira, decidió irse antes del cierre aéreo del país

Luis López da indicaciones durante un partido del Ferroviário, en Mozambique.

Estamos en el segundo cuarto y el ataque del coronavirus se recrudece, está haciendo flaquear al equipo local y poco a poco está conquistando la posesión del balón con los tantos anotados en el marcador. Luis López se lleva las manos a la cabeza e, inmediatamente, pide a sus jugadores entre los gritos de la grada que mantengan la calma, que este partido se gana con la mente centrada en un único objetivo: resistir a la pandemia.

En la actualidad, hay ocho casos registrados en Mozambique, lugar de donde salió el entrenador de baloncesto el jueves 26 con destino a Gran Canaria. Al iniciarse la emergencia sanitaria en la nación africana prefirió partir hacia rumbo seguro, al hogar, desde donde seguirá con su programa de entrenamientos al Club Ferroviário da Beira.

Si la previsión fuera exacta como las manecillas de un reloj, hubiera estado a las cinco de la tarde del día siguiente en Las Palmas de Gran Canaria, pero la escasez de itinerarios -los vuelos con la Península se redujeron en un 85% el día 17 de marzo por orden del Gobierno autonómico- hizo que pasara la noche en el aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid. Mozambique, Addis Abeba, capital de Etiopía, Londres, Madrid y, por fin, Gran Canaria. Esa es la ruta del bacalao que soportó para retornar y cuando es cuestionado por la duración y pesadez del trayecto, lo más razonable es "con un poco de sueño".

Las últimas jornadas ponen al continente en el tablero y los contagiados se van multiplicando a medida que pasan las ho-ras. Con unos servicios sanitarios mínimos y, en compara-ción, inferiores a los españoles, se espera la sacudida del virus. Ante estas expectativas, López decidió el lunes 23 contactar con la embajada española para solicitar información sobre el traslado. "Ya llevaba ocho días en Mozambique y cuando lla-mé me asustaron, ya que habían dado orden a los turistas que no tenían cómo vivir y resistir en el país ir volviendo a sus casas", relata, "Ethiopian Airlines era la que dejaba salir del país, así que hui".

El contrato con el Da Beira se fraguó después de entrenar a la Selección Femenina mozambiqueña en 2011 para los Jogos Africanos. Estuvo hasta 2015 afincado en la región y, después de un breve periodo, comenzaron las negociaciones para realizar un nuevo acuerdo que tiene como fecha de finalización diciembre del año que viene. "El presidente del club se sensibilizó con la situación y me dijo que sí, que lo mejor era que yo volviera. Por ahora, ellos tienen un mes de cuarentena sin haber confinamiento, pero no hay reuniones, escuelas, y la liga de baloncesto está parada", informa.

La avalancha de información llegada por la epidemia que se vive en Europa ha chocado con la realidad africana. Un estado de "psicosis" invade las calles. "La gente cuando tiene problemas va a los hospitales de Sudáfrica y, a pesar de tener contratados los seguros médicos, no tenía muchas opciones si el virus me cogía allí", detalla. Con sus ojos ha visto que la mayoría de la población se traslada en guaguas pequeñas y repletas de gente, por lo que manifiesta que su miedo vino no tanto por contagiar, debido a que no mostraba síntomas, sino a ser contagiado.

Como ha ocurrido en otros casos de españoles que están por el mundo, la población es reticente a contactar con ellos por ese temor a que transmitan el virus. "Quería ir a mirar las instalaciones del club, después del ciclón que hubo el año pasado, a ver cómo se podía reestructurar todo, pero un ayudante me comentó que era mejor que no fuera", y prefirió quedarse en el apartamento hasta la fecha de regreso.

El periplo le ha enseñado qué se cuece en los aeropuertos internacionales, como el de Addis Abeba, donde los viajeros chinos parecen "astronautas" con la cantidad de ropa que los protege del contacto. López llevó su mascarilla, la capucha bien puesta y unos guantes, pero admite que es imposible no tocar una bandeja de comida, los asientos del avión? "Me lavé las manos más veces en esas 24 horas, pero al final es inevitable". Después de haber estado en cuarentena en Mozambique por precaución, vuelve a estarlo en Gran Canaria para evitar riesgos al haber estado tan expuesto.

El país opta por mantener la libre circulación durante estas jornadas, a la espera de lo que ocurrirá y López, con la experiencia que carga sobre sus hombros desde la década de los 80 como entrenador de baloncesto, ha traducido el programa físico que aplica en el equipo del Canterbury Lions al portugués para continuar con las rutinas deportivas. "Lo que hará el equipo será trabajo en casa de dominio de balón, ejercicios de calentamiento, le mandamos vídeos de Youtube para que hagan circuitos, y 45 minutos diarios para todo el cuerpo", comenta, "se lo mandamos los cinco días de la semana y descansan sábados y domingos".

Para distraer la mente están los memes y las bromas que se pasan por el grupo, "también les mando vídeos de higiene y limpieza para que tengan la mayor información posible", indica el míster con la vista puesta en el aro.

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