El boxeador canario Samuel Carmona tendría que estar ya en Rusia para pelear con el panameño Luis Miguel Concepción, "El Nica", con el mundial WBA de peso mosca en juego. El coronavirus se cruzó en su camino, pero no ha cambiado sus planes: "Mi meta es ser campeón del mundo".

Diploma olímpico en los Juegos de Río y con menos de un año aún de trayectoria como profesional, Carmona (Las Palmas de Gran Canaria, 1996) tenía su objetivo más cerca que nunca hasta que comenzó la pandemia de coronavirus y los eventos deportivos fueron cancelados en casi todo el mundo, incluido el combate por el mundial WBA interino, que iba a celebrarse mañana, miércoles, en Rostov.

El púgil grancanario había desafiado en febrero a "El Nica" y todo estaba ya preparado para que midieran fuerzas.

Carmona ha pasado toda la cuarentena en su casa en Las Palmas de Gran Canaria, donde se ha ejercitado para mantener la forma, aunque ahora que la fase 0 de la desescalada del confinamiento en España contempla los entrenamientos de los deportistas profesionales, ha podido, al menos, salir a la calle a correr.

El entreno durante el confinamiento "ha sido totalmente diferente", explica a Efe Samuel Carmona, que reconoce que echa de menos ponerse los guantes y golpear el saco, ya que no ha podido hacerlo desde hace ya más de 50 días.

En septiembre de 2019 el grancanario debutó como boxeador profesional y este mes de febrero logró el Campeonato WBA Internacional del peso mosca, también en Rusia, tras noquear en el primer asalto al colombiano José Antonio Jiménez.

"Ahora voy hacia el mundial", insiste el boxeador del barrio de La Isleta, tras recordar ya que ha cumplido otro de sus sueños, al participar con España en los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Carmona trabaja en la actualidad con la promotora rusa Patriot Boxing y entrena en el Boxing Team Formento de la capital grancanaria, cuyas instalaciones continúan por el momento cerradas, hasta que las autoridades sanitarias lo permitan.

El joven boxeador, de 23 años, cumplirá otro sueño este 2020 y es que va a ser padre por primera vez, algo que espera "con muchas ganas e ilusión". "Es lo mejor que me puede pasar en la vida", dice.

El púgil grancanario explica que su afición por este deporte le viene desde muy pequeño, ya que heredó este gusto por los combates de su abuelo y fue por él por quien un día, tras la apertura de un gimnasio en su barrio, decidió aprender.

Samuel Carmona lamenta que aún no se haya fijado una nueva fecha para el enfrentamiento que estaba previsto este 6 de mayo en Rusia, pero recalca que esa sigue siendo su meta, ser el nuevo campeón del mundo.