Suscríbete desde 1,50 €/mes

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Entrevista | Juan Ramón Marcelino

"La lucha no se puede concebir sin público en los terreros"

"Si nos dicen que se retoma la competición sin espectadores, prefiero esperar un tiempo", señala el presidente de la Federación de Lucha Canaria

El principal ejecutivo federativo del deporte vernáculo, Juan Ramón Marcelino, en La Frontera (El Hierro) .

El principal ejecutivo federativo del deporte vernáculo, Juan Ramón Marcelino, en La Frontera (El Hierro) . LA PROVINCIA / DLP

¿Con qué se queda de la reunión que tuvo en el Parlamento de Canarias?

Me quedo con el apoyo unánime de todos los grupos parlamentarios, ya que suele ser complicado poner de acuerdo a tanta gente porque siempre hay intereses políticos y personales. Sin excepción todos dijeron que sí a la propuesta sugerida y pretenden apoyar a la lucha canaria. Y eso es de agradecer a todos los partidos políticos, en especial a Lorena Hernández, la diputada del PP, que fue la que hizo posible esa reunión.

¿Básicamente lo que deja ese encuentro es la creación de un pacto en favor de la lucha?

Sí, se puede denominar como una bocanada de aire ante una situación complicada, sobre todo pensando en el futuro. Que desde el momento en el que se diga que podemos empezar, tengamos claro que dispondremos del apoyo necesario para que todos esos cambios y mejoras que hemos logrado para la lucha se mantengan.

¿En qué consiste ese pacto?

Hemos querido potenciar la imagen de deporte seguro, sano, tradicional y con unos fuertes valores. Eso se trabajará en unas mesas de reuniones que están previstas para septiembre. Y se abordará la financiación de las ligas regionales, el mantenimiento de la subvención a la Federación, o la modificación de la orden de transporte para que el 80 por ciento del dinero que nos gastamos en desplazamiento lo recuperemos nosotros, aunque luego se destine a pagar licencias o a reconocimientos médicos. También se tratará la posibilidad no tener que devolver las subvenciones sino emplearlas en otras cosas.

Se habló también de un protocolo sanitario de actuación...

No. Les hemos pasado un documento en el que se relaciona nuestro deporte con esta pandemia. Es como una radiografía de cómo funciona la lucha en la que hemos buscado aspectos que nos identifican y que quizá no son habituales en otros deportes. Por ejemplo, la conveniencia de luchar en tierra o en tatami, la venta de las rifas en la grada, o que los espectadores le tiren monedas a los luchadores. Ahora es Sanidad la que debe determinar si estas particularidades pueden ser o no transmisoras del covid. El documento que se le hizo llegar está basado en tres pilares: el deportivo, las infraestructuras y los diferentes estamentos organizativos de la lucha. Lo primero es desbloquear el Decreto y que se dé permiso para volver a luchar. Ya luego, cuando tengamos esa respuesta, se elaborará el protocolo sanitario.

Y usted, sin ser técnico ni especialista, ¿qué aspecto cree que será el más difícil de salvar?

Seguramente se puedan salvar y adaptar todos, pero yo pienso más en las repercusiones que conlleven para la lucha. Por ejemplo, las cantinas y las rifas, que son una fuente de ingreso con las que se suelen cubrir los arbitrajes o el mantenimiento de la instalación. Lo que sí creo es que es complicado es llevar a cabo un patrón común para todos los deportes de contacto y ahí entremos también nosotros; debe ser algo específico para la lucha.

Asegurada esa viabilidad en el momento en el que se retorne a los terreros, el problema es cuándo se va a poder hacerlo...

Se ha hablado de enero tratando de ser realistas con los plazos, pero aquí lo más importante es tener la garantía de que desde el momento en el que se vuelva el apoyo va a estar ahí. Siempre de una forma concluyente. Y eso es clave para que, por ejemplo, los equipos se puedan sentar con sus patrocinadores; para saber también que las chicas tendrán asegurada una competición regional; o que habrá financiación para pagar las licencias de las categorías inferiores y femeninas.

Precisamente sobre este último aspecto también se batalla para que el dinero no usado no se pierda por el sumidero...

Este año hemos perdido unos 150.000 euros en patrocinio al no haber competiciones, y del dinero recibido desde el Gobierno de Canarias, tenemos casi 90.000 euros que serán muy difíciles de justificar como gastos. Por eso le hemos pedido al Parlamento que esa cantidad se pueda emplear en cubrir las licencias de cadetes y juveniles, y de los equipos femeninos. Estamos hablando de gastos en algunos equipos que el año pasado rondaron los cuatro o cinco mil euros.

Desde fuera parece que cuanto más se tarde en empezar habrá mayores problemas...

Lo que será es más complicado terminar algunas competiciones que requieren de un determinado tiempo. Pero dado el caso ya lo estudiaríamos y se buscarían soluciones extraordinarias.

¿Y la base, ya sea de equipos o de iniciación, no se resentirá? ¿Con qué expectativas detecta que subsistirá el vivero en cada de sus vertientes?

La promoción deportiva es competencia de los Cabildos y serán ellos los que deban trabajar para que no se produzca ese perjuicio. Entre Cabildos, federaciones insulares y Dirección General de Deportes, que ya prepara un material didáctico interactivo, tienen que trabajar en ello. Creemos que serán posibles las captaciones y el entrenar con los chicos aunque no puedan agarrar, ya que puede incidirse en las parcelas físicas y lúdicas.

Estos meses, en deportes como el fútbol y el baloncesto, el no tener afición en las gradas se ha paliado con las emisiones por televisión. Pero eso en la lucha...

La lucha no se puede concebir si no hay públiuco en los terreros. Por muchísimas razones, la primera por lo que los necesitan los clubes para su supervivencia económica, ya que aquí no hay contratos de televisión; y también porque se perdería la esencia de este deporte.

¿Es entonces partidario de retrasar algo más la vuelta con tal de asegurar la presencia de aficionados en las gradas?

Lo único seguro es que Sanidad es la que debe decidir e imponer las condiciones. Y si esas condiciones adecuadas implican el empezar sin espectadores, y los clubes y las federaciones insulares consideran necesario esperar, pues igual habrá que aguantar un tiempo más. Si nos dicen que no haya público, yo, particularmente, creo que no se podría empezar. Básicamente porque si no lo permiten es debido a que la situación se ha empeorado.

¿Cree que se van a quedar equipos por el camino por culpa del cruento escenario económico por el llamado poscovid?

No. Todo lo contrario. Irrumpirán nuevos como en Tenerife. Es sintomático que, en momentos complicados, La Palma haya decidido volver a la Primera, o que el Cabildo de Gran Canaria apoye con 25.000 euros a cada equipo que salga en la máxima categoría. Espero que la Covid-19 nos dé un poquito de aire para seguir trabajando.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats