El doblete goleador de Jonathan Viera en Tarragona tiene efectos inmediatos sobre la clasificación del mejor jugador de la temporada que lleva a cabo LA PROVINCIA durante esta temporada. El mediapunta, y Mariano Barbosa, suman 23 puntos en el ranking, después de celebradas tres jornadas del campeonato de Segunda División y una eliminatoria de Copa del Rey, jugada el jueves pasado en Vigo frente al Celta.

El empate en lo más alto de la clasificación del mejor jugador de la campaña también viene dado porque el portero argentino ha disputado cuatro encuentros, mientras que el atacante de La Feria únicamente ha actuado en los tres partidos del campeonato liguero.

Tras el guardameta y el mediapunta canterano la clasificación contempla a dos futbolistas destacados en la zona ofensiva: Vitolo y Sergio Suárez, ambos con 21 puntos. El primero, que ayer jugó medio tiempo, ha sido un gran desatascador del juego de la Unión Deportiva; no obstante, ayer basó su puntuación en las primeras acciones ofensivas de los amarillos ante el Nástic, que le dieron a Viera la oportunidad de lanzar un penalti, que finalmente marró.

En los lugares altos de la clasificación del mejor se mantiene Javi Castellano, con 20 puntos, gracias a su trabajo de contención en el medio del campo, que ha sido bien valorado por los redactores de este periódico, quienes valoran de manera constante a todos los futbolistas que actúan sobre el terreno de juego.

En el ranking de esta semana también se destacan otros jugadores que han ido sumando partidos en el campeonato como Juanpe, Javi Guerrero o Enrique Corrales, que han ido aumentando sus prestaciones a medida de que el torneo liguero ha ido en progreso.

En todo caso, la clasificación del mejor jugador de la temporada de LA PROVINCIA se basa en una observación subjetiva del redactor, que en ningún caso pretende suplantar la evaluación que realiza el entrenador sobre sus propios jugadores. El análisis de cada futbolista, así es entendido por los lectores habituales de la sección de Deportes, posee una carga de subjetividad inherente a la opinión.