Pasar por alto la falta que Felipe Reyes cometió sobre Spencer Nelson, en la última posesión que el Gran Canaria 2014 gozó en la Caja Mágica ante el Real Madrid, desencadenará -probablemente- una sanción a los tres árbitros del partido: José García Ortiz, Lluis Guirao y Antonio Sacristán, que, a partir de su error manifiesto, pasarán la próxima jornada en la nevera -definición del limbo temporal en el que caen los colegiados castigados-.

Descubierto su fallo por la televisión y por las instantáneas gráficas -equívoco que la propia Liga ACB prefiere no analizar públicamente al trabajar y actuar de manera interna-, antes de conocer su suspensión temporal, los tres árbitros del encuentro entre el Real Madrid y el Granca han atravesado en los días posteriores el procedimiento de trabajo que el Departamento de Arbitraje de la competición -dirigido por Alberto García Chápuli- sigue en cada uno de los nueve partidos que se disputan cada jornada.

Cuatro son las evoluciones del proceso, fijado para mejorar el nivel del arbitraje en la competición española: informe de autoevaluación, feedback, análisis técnico individual y unificación de criterio y formación, exámenes que se realizan en las 72 horas posteriores a la jornada correspondiente de la ACB.

En el primer paso, el informe de autoevaluación, cada uno de los 27 árbitros que han participado en los nueve partidos de cada jornada elabora un informe de su encuentro. El dossier incluye una serie de apartados a cumplimentar que han sido establecidos, previamente, por el Departamento de Arbitraje de la ACB. Una vez confeccionado, los colegiados deberán enviar el informe de autoevaluación a Alberto García Chápuli -responsable del departamento- antes de las 18.00 horas del martes de cada semana.

Al mismo tiempo, mientras los colegiados realizan su propio informe individual, el Departamento de Arbitraje realiza un expediente sobre las actuaciones de cada uno de sus miembros. Este paso, denominado feedback, evaluará su trabajo en ese partido así como su informe de autoevaluación. Este canal de información, ida y vuelta, se genera a partir de un análisis visual de cada uno de los nueve partidos celebrados durante la última jornada, así como de la lectura del informe del comisario y del informe de autoevaluación del propio árbitro.

Consultas a Mateo Ramos

Además, cada semana, el director técnico de la ACB, Mateo Ramos -excolegiado profesional- establece contacto individual con aquellos árbitros involucrados en jugadas que, a juicio del departamento, deben ser aclaradas desde un punto de vista técnico. Asimismo, atiende a cualquier duda planteada por cada uno de los colegiados para evaluar y analizar aquellas jugadas que el árbitro le haya consultado o para comentar cualquier aspecto técnico del informe de autoevaluación elaborado por ellos mismos.

Por último, cada jornada el estamento arbitral lleva a cabo un análisis de las jugadas de la última jornada de competición que Mateo Ramos selecciona. Las acciones, seleccionadas por su interés de acuerdo con los criterios técnicos establecidos desde el departamento, se cuelgan en una web de arbitraje y deben ser visionadas y comentadas por los colegiados -los 33, hayan o no participado en esa jornada-.

Con este criterio de trabajo, tanto la ACB como su Departamento de Arbitraje pretenden unificar el criterio y mejorar la formación de los árbitros más jóvenes de su competición.

Tras la firma del convenio de profesionalización del gremio, los árbitros de la Liga ACB tienen garantizado un contrato por servicios de tres temporadas, sin exclusividad.