La jugada no admite ninguna duda; fue falta clara. Por esto, tres sensaciones definen el estado de ánimo de la plantilla claretiana en su regreso a los entrenamientos; indignación, impotencia y, por último, prudencia en el discurso. Han pasado varios días desde la afrenta arbitral en la Caja Mágica pero, aunque se intenta pasar página, en el vestuario del Gran Canaria 2014 el hachazo impune de Felipe Reyes sobre el brazo de Spencer Nelson, a falta de dos segundos para el final del encuentro, aún escuece.

"Es mucha mala suerte para nosotros", afirmó el capitán Jim Moran, para añadir, "son tres los árbitros que hay en la cancha y ninguno pudo ver la falta. Para nosotros el daño es muy grande, y otra vez contra el Madrid. La verdad es que este año no estamos teniendo mucha suerte con los árbitros".

"Nos quedamos todos en estado de shock, ya que en un segundo pasamos de ver el partido ganado a verlo perdido", reconoce el pívot Xavi Rey, primer espectador de la jugada al acompañar al ala-pívot norteamericano en el poste bajo. De esta forma, entre disculpas a lo que entienden como un error del trío formado por García Ortiz, Guirao y Sacristán, lo reviven, una y otra vez, los protagonistas sobre el parqué de la cancha madrileña. "Mi opinión sobre la jugada sigue siendo la misma que la gente pudo apreciar con mis quejas airadas ante los árbitros", explica Nelson, protagonista sin recompensa por decisión externa o por la ausencia de la misma, "por mucho que yo le dijera, el colegiado sólo repetía una palabra; no, no y no".

Más crítico se mostró el base Taurean Green. "La falta es obvia", empezó éste, para continuar, "los árbitros se equivocaron en la señalización y nos arruinaron el partido". Para el de Boca Ratón, la situación está muy clara, la decisión era la única que podía favorecer al equipo blanco. "El resultado era o un mate de Nelson o los tiros libres, pero lo que parece es que aquí los árbitros sólo protegen a los grandes; Madrid y Barcelona". Además, Green recordó el partido en los cuartos de la Copa del rey, donde, de nuevo, los favores asistieron el juego del conjunto madrileño. "Parece que son los únicos equipos que cuentan, pero bueno, debemos resignarnos y volver a jugar duro, continuar con el buen baloncesto que estamos haciendo para afrontar los próximos partidos confiados en nuestras posibilidades".

"Hicimos un partido muy bueno, fuimos mejores y merecimos ganar, por eso nos da mucha rabia que se nos escape el encuentro por algo que no puedes controlar, como es una decisión arbitral", añade Xavi Rey, mientras que, el capitán amarillo, Jim Moran, también lamentó la oportunidad robada, en el que el Gran Canaria 2014 perdió un duelo que había ganado durante 39 minutos de juego ante el poderoso Real Madrid. Una injusticia evidente, seguida de una sensación de impotencia para terminar en prudencia. "Las caras de los compañeros en el vestuario eran muy tristes porque jugamos el partido a un nivel alto", relató el capitán. "Spencer puede meter los tiros libres o no, pero por lo menos queremos que no nos quiten la posibilidad de lanzarlos", añadió éste.