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Pedri, el genio del taxi

El exjugador de la UD, que se estrenó como realizador en Champions en el Camp Nou con 17 años, se gana al seguidor culé por su sencillez

Pedri, el genio del taxi

Pedri, el genio del taxi

La imagen que eclipsa la melancolía de Messi. Del burofax al taxi del infante de Tegueste. Pedri, el niño que convence a base de modestia y talento. En la casa de los líos de los 1.000 millones de presupuesto -reducido a machetazos a 800 ante la falta de ingresos por la Covid-19, con moción de censura en el aire contra el presidente Bartomeu y la aprobación de una reducción salarial del plantel-, todo lo que emana del ‘16’ culé es hermoso. Está bendecido por los dioses.

El diamante azulgrana, en su estreno en la Copa de Europa en el Camp Nou, primera jornada del Grupo G, firmó el 4-1 tras remachar una grandísima jugada de Dembelé por el costado derecho. Su conexión con las estrellas es sencillamente sublime y se multiplica en tareas defensivas. Avalado por Koeman, hasta Griezmann aplaudió desde el banquillo el latigazo del teguestero, que saltó a la fama en la pasada campaña defendiendo el escudo de la UD Las Palmas -37 duelos, cuatro tantos-.

El próximo 25 de noviembre alcanza la mayoría de edad y el pasado martes hizo historia en la Liga de Campeones junto a Ansu Fati. Los dos juveniles de oro marcaron en ese carrusel pirotécnico de cinco goles, cinco realizadores (5-1). Messi, Coutinho y Dembelé completaron la nómina de realizadores en un pulso que se complicó tras la roja a Piqué (68’).

Con 129 minutos en LaLiga, la actuación del infante de Tegueste en el Coliseum ante el rocoso Getafe resultó premonitoria. Titular y protagonista, con un pase fantástico para el errático y campeón del mundo Griezmann. En el quinto duelo oficial del internacional sub 21, Pedri sacó la varita.

Entró en el 63’ por Fati. A los cinco minutos, tanto del empate y Piqué ve la roja. El rol del exjugador de la UD fue fundamental para no abrazar el vértigo, tras el patinazo en el fortín de Bordalás.

Descaro, lectura de juego, controles orientados y la sensación de estar jugando en el Anexo de Siete Palmas. O en Barranco Seco. Como si estuviese escoltado por Jonathan Viera en el final de una primera vuelta de la 2019-20 para el deleite. El mismo artista sin complejos. Sobrado de personalidad ante el taciturno Messi, un renacido Dembelé y el mejor De Jong desde su fichaje del Ajax.

Pero fue su marcha en taxi -con una bolsa de plástico con su camiseta- lo que le ha convertido en el nuevo príncipe del Camp Nou. “Trato de jugar como si estuviese en el patio de mi casa; me evado de todo”, aseguró tras el partido, que le presentó al mundo de los mortales. Las muestras de humildad de Pedri fueron constantes de amarillo, como que permaneció en la Residencia de la calle Nardo durante casi dos años. En el segundo, a pesar de compartir vestuario con el cuadro de José Mel Pérez, siguió en la Casa Amarilla hasta el estallido de la pandemia. Ya en el tramo final del curso 2019-20 -las once jornadas definitivas del poscovid-, compartió piso en la capital grancanaria con el portero del filial Álex Domínguez.

En la Ciudad Condal, vive con su hermano Fernán, que hace de cocinero. Igual que su madre Rosi en la Tasca Fernando -que regenta su padre-. El poder calórico de la familia. La mejor escuela. Pedri inventa y quema etapas a un ritmo endiablado. Le aguarda la historia. Junto a Fati, ya pulverizó otro récord. Es el realizador más joven en la historia de la UD -lo hizo ante el Sporting- y viaja en taxi. A la espera del carné, le guía su corazón.

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