El grancanario Rafa Cabrera Bello comenzó su participación en el Masters de Augusta, que se celebra en noviembre como consecuencia de la pandemia, con una ronda de 73 golpes (+1). El tercero, junto al vizcaíno Jon Rahm y el guipuzcoano Chema Olazábal, del trío de españoles, después de la baja de Sergio García, ganador del Masters de 2017, por dar positivo en la prueba de coronavirus, Cabrera Bello llegó a ponerse -3, pero acabó un golpe sobre el par (73).

"Empecé fuerte, pero tuve un par de bogeys, de los que recuperé y termino bastante decepcionado con el final",aseveró enojado el grancanario, que solo ha fallado el corte en una de sus cuatro participaciones en el Masters.

"Los greenes están más blandos que nunca y hace falta adaptarse, pero ya se puede escuchar el aire subterráneo y seguro que los están secando para el resto de los días", dijo el grancanario en referencia a la tecnología con que cuenta el Masters y las condiciones para el resto del torneo. La tecnología como aliada o enemigo en esta cita de alto prestigio en tiempos de la Covid-19 y las mascarillas.

Jon Rahm se instala en el grupo de favoritos y el inglés Paul Casey alcanza el liderato

Jon Rahm comenzó su cuarto Masters con 69 golpes (3 bajo par) y entre los diez primeros puestos de la clasificación. "Estoy contento con la posición en la que estoy. Es una pena que me haya costado dos bogeys, pero una vez que he visto las condiciones y cómo rodaba la bola en las calles y los greenes, me he acostumbrado y he salido adelante", dijo Rahm, que ha terminado con tres bajo el par, a cuatro golpes del líder, el inglés Paul Casey. "No puedes ganar el Masters el primer día, aunque sí lo puedes perder. Ha sido una vuelta perfecta para empezar de la que igual queda pulir algún detalle, pero ha sido un buen día", señaló el número dos del ranking mundial, que acabó entre los primeros puestos en las dos ediciones anteriores de la gran cita americana.

"Con todo lo que ha caído y lo que había caído antes, el campo está bien", dijo Rahm acerca de la lluvia, que ha interrumpido la competición durante tres horas en los primeros compases del torneo. "Con lo mojado que está, se hace muy difícil el juego corto. Es complicadísimo alrededor del green", agregó el de Barrika.

Dadas las condiciones, Jon Rahm se benefició de los consejos de juego corto de otro español veterano en Augusta, el guipuzcoano José María Olazábal, que se mantenía uno sobre par en el turno de la tarde y tendrá que volver a primera hora de la mañana a terminar su primera vuelta.

Olazábal, ganador de dos chaquetas (1994 y 1999), participa en su 30º Masters con el reto de pasar el corte del fin de semana.