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El Guaguas da primero en la final

El equipo amarillo, tras el revés inicial, se repone para ganar por 3-1 al Unicaja Costa de Almería en el primer duelo de la lucha por el título de la Superliga Masculina

Matt Knigge (13), del Guaguas, bloquea el remate de Fornés, del Unicaja, en el primer duelo de la final de la Superliga, disputado ayer en el CID. | | LP/DLP

Matt Knigge (13), del Guaguas, bloquea el remate de Fornés, del Unicaja, en el primer duelo de la final de la Superliga, disputado ayer en el CID. | | LP/DLP

El Centro Insular de Deportes de se vestía de gala ayer para acoger el primero partido de la serie al mejor de cinco partidos para conocer al nuevo campeón de la Superliga Masculina. Frente a frente, dos rivales históricos a ambos lados del cuadrilátero, dos de los equipos con más títulos en sus vitrinas y una trayectoria que aseguraba el espectáculo a pesar de la ausencia de aficionados en las gradas. En ese duelo, el primero en dar fue el conjunto local, el Guaguas, que supo sobreponerse a la pérdida del primer set para certificar el 1-0 al vencer por 3-1 al Unicaja Costa de Almería. Hoy, el segundo asalto también en el pabellón de la Avenida Marítima (18.00).

La final vivió un mal arranque de los amarillos. La escuadra almeriense hacía sufrir con su saque a la recepción isleña, que recibía un severo castigo por el acierto de Fornés, Colito, Vigil e Iribarne. Camarero, el técnico local, solicitaba el primer tiempo muerto con un 7-9 en el marcador.

Pablo Kukartsev aparecía en escena para intentar recortar la diferencia, pero los errores propios del Guaguas, unido al acierto de Iribarne y de Jiménez obligaban al entrenador grancanario a quemar su último tiempo con un 12-15 en el electrónico.

Los amarillos seguían sufriendo mucho en recepción y defensa, lo que limitaba sus opciones de ataque, estrellándose ante la propuesta de juego del Unicaja; a pesar de la mejoría de los isleños en la recta final del asalto, los visitantes ponían el 0-1 en el marcador tras imponerse en el asalto inaugural por 22-25.

Empieza la reacción

El Guaguas reseteaba en el inicio de la segunda manga. Ahora los errores llegaban en el bando andaluz. Los amarillos se reencontraron con su mejor saque, lo que incidía directamente en la recepción de un rival que no podía parar la contundencia de Matt Knigge y de Pablo Kukartsev. Dos tiempos muertos visitantes con un 10-4 que dejaba el set muy cuesta arriba para sus intereses

Vigil, Fornés, Jiménez e Iribarne intentaban contrarrestar el poderío ofensivo de los grancanarios, que comenzaban a carburar a su verdadero nivel, muy sólidos en la recepción y en el bloqueo, además de aprovechar los errores no forzados del Unicaja; este hincaba la rodilla en el segundo asalto tras caer por un incontestable 25-14, que devolvía las tablas al electrónico del Centro Insular de Deportes (1-1).

Un 3-1 de salida del Guaguas en la tercera manga, sobre todo gracias a Kukartsev y Hage, colocaba a los locales por delante en el marcador. Pero los de Manolo Berenguel daban signos de estar recuperados y presentaban batalla.

Llegando el ecuador del set, los amarillos apretaban de nuevo el acelerador espoleado por un Pablo Kukartsev que activaba el modo Demolition Man para coger una renta de cuatro puntos que despertaba todas las alarmas en el banquillo del Unicaja, tirando Berenguel de un tiempo muerto para intentar cortar la dinámica positiva de los hombres de Camarero con un 18-14 en el marcador.

El Unicaja lo intentaba, pero el Guaguas metía la directa dejando sin opciones a un cuadro andaluz que veía como Kukartsev dictaba sentencia con una diagonal endiablada que cerraba el tercer set con un contundente 25-18 (2-1).

La puntilla

El Guaguas comenzaba mandando en el cuarto set. Su parcial inicial de 2-0 era devuelto por el rival (2-4). Esto enfadaba a Sergio Miguel Camarero, que no dudaba en quemar su primer tiempo muerto a las primeras de cambio.

Los grancanarios se remangaban en defensa para intentar frenar a un Unicaja que se aferraba al buen momento de Vigil para contrarrestar los ataques de un Guaguas que se encomendaba nuevamente a Pablo Kukartsev.

El Unicaja arriesgaba para intentar ponerse al nivel de los amarillos, pero los errores no forzados se comenzaban a acumular. El Guaguas jugaba con la ventaja del marcador a favor y, a pesar de los esfuerzo del Almería, Kukartsev se encargaba de dar carpetazo al primer partido. 25-22, 3-1 y el 1-0.

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