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Liga Europa

Yéremy Pino, el ángel que vino de La Feria

El grancanario fue la estrella inesperada del histórico pase del Villarreal a la gran final

El éxtasis de Yéremy Pino.

El éxtasis de Yéremy Pino.

El mayor hito en la historia del Villarreal CF, besar la final de la Liga Europa -miércoles 26 de mayo ante el Manchester United en el Arena Gdansk de Polonia-, lleva el sello tropical de Yéremy Pino Santos (Las Palmas de Gran Canaria, 18 años). Prototipo del fútbol callejero, el atacante del barrio de La Feria jugó 61 minutos sublimes ante el Arsenal de Arteta en el Emirates Stadium (0-0). Entró a la media hora por Samuel Chukwueze y Emery se vio obligado a retirarlo en el 90 por Moi Gómez. Se fue sin oxígeno. Coraje del Roque Nublo para vengar el fallo de la pena máxima de Riquelme ante los ingleses hace 21 años que les privó de una final de Champions. Venganza y un grancanario de estrella.

Cultura de barrio. Artistas del engaño. David González el ‘Moco’, Jonathan Viera o Jesé Rodríguez también irrumpieron en las callejuelas de los genios. El ídolo de Yéremy -32 partidos con el Villarreal, seis goles y una asistencia- fue Ronaldo Nazario. Luego pegó el póster de Cristiano Ronaldo. Con simpatía por el Real Madrid, en sus inicios, le comparaban por su picardía con Rubén Castro. Barrio Atlántico, AD Huracán, UD Las Palmas y Villarreal CF -llegó a la residencia con solo 14 años-.

Internacional en las categorías inferiores de la selección española -desde la Cadete a la Sub 21-, ya lo comparan con el exjugador de la UD e indiscutible en el FC Barcelona Pedro González ‘Pedri’.

Suso Ruano, exfutbolista de la UD, Vecindario o Villa de Santa Brígida, dirigió a Yéremy en la campaña 2016-17 en el Cadete C del club amarillo. Fue un huracán. Un tsunami de potencia y creatividad. «Ya destacaba por su personalidad, la técnica y la habilidad se presupone en estas activos de tanta proyección. Pero el espíritu ganador es genuino, no viene de serie. Era infinitamente superior a los rivales, siempre quería ganar. Me abroncó por no liderar la tabla de los jugadores con más minutos. Le decía que tenía que rotar, que así estaría más fresco», asevera Ruano, que ha dejado los banquillos por su cargo de supervisor en la firma del Grupo Kalise.

«Vivimos un sueño y verlo defender fue increíble. La familia vamos a Polonia», dice su padre Chiqui

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Caballero, ganador, descarado y un partido en Balos que despertó todas las alarmas. Siendo de primer año, ya maravilla en el Cadete Preferente y llegó un Campeonato de España que le llevó a Villarreal. El escudo que catapultó a Guayre y a Josico, ha modulado el fútbol potencia de Yéremy. Imparable.

Al son de Pedri

«Está hecho de otra pasta. Lo meto en la categoría de Pedri. Responden ante la máxima exigencia con una precisión impresionante. Y solo tienen 18 años. No es normal. Me mandó un wasap cuando debutó con el Villarreal, era para darme las gracias. Son detalles que llegan al corazón», añade.

El presidente del club de fans de Yéremy es su padre Chiqui. Cada gol, cada hazaña y cada cabalgada vuelan para La Feria. «Vivimos un sueño, nos vamos a Polonia para presenciar la final de la Europa League. No paré de gritar a la televisión, le repetía que tenía que encarar. ‘Vamos, encara chiquillo’. Defendió como un titán, se dejó el alma y ahora llega el premio a una carrera de sacrificios».

Si Yéremy marca en la final ante el United de los De Gea, Cavani, Pogba, Bruno Fernandes o Mata, ya tiene dedicatoria. Para los que nunca desfallecieron, a su séquito del alma. Los incondicionales del ‘30’ del Submarino. El aliento de su madre Arminda y su hermana Evelyn le convierten en inmortal. «Estuvo sobresaliente, pero aún puede dar más de sí», resaltó Unai Emery en el Emirates.

«Con 14 años te hipnotizaba por su personalidad. Es un ganador nato», asevera Suso Ruano

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Llaneza, el arquitecto deportivo del Villarreal los últimos 24 años y que pagó 6 millones por Guayre (2001), saca pecho. «Ocho de los 16 jugadores son de la cantera», realza tras la hazaña. En el histórico Submarino, el ángel es un pibe de la factoría de los malabaristas.

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