Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Escalada

Cáceres late al ritmo del bloque y la velocidad en la Copa de España de Escalada

La primera jornada de la Copa de España convierte el Rocódromo Alberto Ginés en un hervidero de público, jóvenes promesas y escaladores de alto nivel, con una competición vibrante que sitúa a Cáceres en el centro del calendario nacional del bloque y la velocidad en un estreno de altura

Vídeo | Primera jornada de la Copa de España de Escalada en Cáceres

Jorge Valiente

Cáceres

A las siete de la mañana la Ciudad Deportiva de Cáceres ya era un ir y venir de escaladores, técnicos y familiares. Una hora después, a las ocho, comenzaba la competición de la primera prueba de la temporada de la Copa de España de Escalada de Velocidad y Bloque y los sub-15, los más pequeños, eran los encargados de romper el hielo y de inaugurar el Rocódromo Alberto Ginés, una instalación que abrió sus puertas hace un año, en una gran competición.

«Esta es una instalación única en España y quizás en el mundo», recalcaba el responsable del Centro de Tecnificación Ciudad Deportiva de Cáceres, Jaime Jabato. Ese parecía el sentir general entre escaladores y acompañantes, que disfrutaron de la singularidad de un rocódromo «único», como se escuchó en más de una ocasión, una instalación que durante dos días convierte a Cáceres en la capital española de la escalada gracias a un evento organizado por la Federación Española de Montaña y Escalada (FEDME) y Prensa Ibérica, con el impulso del Ayuntamiento de Cáceres y la Diputación de Cáceres, la colaboración de la Junta de Extremadura y el patrocinio de la Central Nuclear Almaraz-Trillo, Grupo Pitarch, Oeste, CHC Energía, Apis, Electrocash, Ebro Leza Motor, Aqualia, Ayuntamiento de Malpartida, Adismonta y Canal de Isabel II.

Fuera, la imagen también hablaba por sí sola. El aparcamiento amaneció tomado por coches, furgonetas y caravanas, la prueba más visible de que a Cáceres había llegado gente de toda España. En la grada, en los pasillos y en la zona de calentamiento se mezclaban acentos, chandals de selecciones autonómicas y esa liturgia tan reconocible de las grandes citas: café rápido, mochilas abiertas, pies de gato en la mano y la vista clavada en el muro. La Copa arrancó pronto y sin rodeos. La clasificatoria sub-15 se fue casi hasta las dos horas y dejó claro desde el principio que aquí no venía nadie a tantear el terreno: solo los ocho mejores de cada categoría, masculina y femenina, seguirían adelante.

Cáceres estrena el Rocódromo Alberto Ginés como gran sede de la escalada nacional

Había además una sensación nueva, distinta a la de los dos últimos años en la Plaza Mayor de Cáceres. Cáceres ya sabía lo que era escuchar y mirar escalada de cerca, pero esta vez el deporte cambiaba de decorado sin perder atractivo. Del marco monumental se ha pasado a una instalación de alto rendimiento que permite entender mejor todo lo que hay detrás de este espectáculo: la tecnificación, la preparación y el detalle. El rocódromo, inaugurado en 2025, nació precisamente con vocación de gran sede y este sábado ha vivido su primera competición de alto nivel.

Entre categoría y categoría, el muro también competía. Tras los sub-15 llegaron los sub-17 y, antes de que arrancara la siguiente tanda, entraron en escena los route setters, los equipadores, una figura decisiva en este deporte. Son quienes diseñan los problemas, colocan presas y volúmenes y ajustan cada recorrido para que exija fuerza, lectura, coordinación y cabeza. En Cáceres se les vio variar líneas, retocar secuencias y transformar el muro en cuestión de minutos, casi como tramoyistas de una función que no se detiene. En la escalada moderna de bloque, además, esos recorridos suelen incluir secciones de coordinación y movimientos dinámicos, los conocidos saltos o dynos, en los que el escalador tiene que generar impulso para alcanzar presas que no están al alcance de un gesto estático.

Y ahí, justo en ese instante en el que un intento termina antes de tiempo, aparece otra de las imágenes del día: la búsqueda inmediata de la mirada del entrenador. Un gesto, una explicación rápida con las manos, una consigna casi al oído y vuelta a empezar. Porque el bloque tiene mucho de potencia, pero también de resolución de problemas.

Ambiente de gran evento y un público entregado en la Copa de España de Escalada

También fue creciendo el ruido. Poco a poco se fue llenando la instalación y el público convirtió la jornada en algo más que una sucesión de intentos. Hubo ambiente de gran evento, de cita llamada a quedarse. Los extremeños, además, jugaron con el impulso de competir en casa y eso se notó en la grada, donde cada pegue local encontraba un punto más de volumen, de aplauso y de aliento. Cientos de personas se acercaron durante el día a vivir de cerca una competición que ya no suena a deporte de nicho, sino a espectáculo abierto, visual y agradecido para el espectador.

El cambio de tercio llegó después de las clasificatorias de bloque sub-15, sub-17 y sub-19 y antes de las finales. La jornada giró entonces hacia otro registro, más breve, más eléctrico y casi más cruel. Era el turno de la escalada de velocidad, con práctica, clasificatoria y finales en sub-15 y sub-19, una modalidad que transformó el ambiente del rocódromo y terminó de meter a la grada en la competición. Si el bloque obliga a pensar, corregir y volver a intentarlo, la velocidad es un fogonazo: no concede margen, no perdona un error y no deja casi tiempo ni para respirar.

Desde los más pequeños, que ya exhibieron una sorprendente destreza para una prueba tan exigente, hasta los sub-19, muchos de los cuales volverán a competir este domingo en absoluto, la sensación fue la misma: detrás de esos pocos segundos hay una mezcla enorme de técnica, automatismos y concentración. Todo debe salir bien desde la salida. La colocación de los pies, la precisión de las manos, el ritmo de la zancada vertical. Cualquier desajuste, por mínimo que sea, te saca de carrera. Y cuando dos escaladores están separados por centésimas, cada detalle cuenta el doble.

La velocidad tiene además algo que engancha incluso a quien se acerca por primera vez a verla. Dos deportistas frente a frente, un mismo trazado, una salida, una pared idéntica y apenas unos segundos para decidirlo todo. Es puro espectáculo. Hubo eliminatorias resueltas por un margen mínimo, carreras que se escaparon en un apoyo mal ajustado y otras que se decidieron en el último tramo, cuando ya parecía que no cabía más emoción. La grada respondió a ese formato inmediato con entusiasmo, celebrando cada duelo como si fuera una final.

Esa evolución también la perciben los técnicos. Omid Sheikh, preparador y técnico del equipo de velocidad de la Federación Madrileña, destacaba en Cáceres el crecimiento que está viviendo esta disciplina en España, tanto por número de participantes como por nivel competitivo. “Cada año estamos creciendo, no solo a nivel de número de personas; también estamos viendo mejores tiempos”, explicaba, satisfecho por la progresión de unos escaladores a los que ve cada vez más preparados para dar el salto a citas internacionales. En ese horizonte aparecen ya las pruebas europeas de finales de mayo, además de la Copa del Mundo de Madrid, Arco y el Campeonato de Europa de Zakopane.

Mientras tanto, el otro escenario de la jornada no se detenía. Mientras la velocidad captaba todas las miradas, en la zona de bloque los montadores preparaban las finales y la megafonía iba llamando a los finalistas para que se recluyeran en la zona de aislamiento. Ahí conviven dos tempos distintos dentro de un mismo campeonato: el frenesí de una modalidad que se liquida en un suspiro y el trabajo minucioso de una final de bloque que exige lectura, templanza y cabeza fría. Esa convivencia de ritmos ayudó también a explicar la riqueza de una Copa que convierte a la escalada en un espectáculo muy completo.

La Copa de España ha encontrado así en Cáceres algo más que una sede. Ha encontrado un lugar preparado para crecer con ella. Durante dos años la escalada ya había conquistado a la ciudad en la Plaza Mayor, en un escenario tan singular como reconocible. Ahora, ese marco incomparable ha dado paso a una instalación específica, moderna y de nivel internacional, capaz de mostrar todas las costuras del deporte sin restarle un gramo de emoción. El resultado ha sido una jornada intensa, muy viva y con la sensación de que esto no ha hecho más que empezar.

Horarios del domingo: bloque absoluto y finales de velocidad en Cáceres

Este domingo llegará el turno de la categoría absoluta y de otra jornada de alto voltaje. La clasificatoria absoluta de bloque arrancará a las 8.00, mientras que la velocidad tomará el relevo desde las 14.00 con la clasificatoria sub-17 y absoluta. Las finales de velocidad comenzarán a las 16.00 y la final de bloque absoluta está prevista para las 18.00, en el cierre de un fin de semana que ha confirmado a Cáceres como uno de los grandes escaparates nacionales de la escalada.

Tracking Pixel Contents