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La historia continúa en Tenerife

La hija de Dronne aseguró a LA PROVINCIA que su padre decidió dar por muerto a Campos en Francia para que su mujer pudiera cobrar una pensión

Cuando a Colette Dronne se le menciona el nombre de Miguel Campos se le abren los ojos. Pone cara de satisfacción. De inmediato, casi como un resorte, responde: ¿el canario?, durante muchos años no supimos nada de su familia, y hace poco recibí una carta de su nieta Isana, que vive en Tarragona".

Hasta hace unos meses no se sabía nada de la familia de Campos. En realidad con su desaparición, su marcha voluntaria de la Nueve ninguno de sus compañeros llegó a saber qué había sido de su vida. En torno a este canario, especialmente avezado, han corrido muchas teorías, que sí pudo volver a España a luchar contra el fascismo o por el contrario que optó por refugiarse en el norte de África y olvidarse para siempre de todo.

Colette Dronne, en un perfecto castellano, ha vivido como si ella también hubiera estado allí todos los acontecimientos que rodearon la vida de su padre, una figura emblemática en Francia.

En sus diarios repasa los días previos al desembarco de Normandía, la relación directa que mantuvo con un grupo amplio de españoles que estuvieron más o menos a sus órdenes. Estos combatientes tenían tanta personalidad que no actuaban como el resto de militares. Eso sí a valentía y obstinación no les ganaba nadie.

Canarias

Aunque habla de ellos en general, si pone un par de nombres, y destaca el de Miguel Campos. El oficial que una vez recuperada París decidió marcharse sin dejar rastro. Colette sí recuerda que su padre hablaba mucho sobre esta figura. Sabían que una vez que estalla la Guerra Civil en España, su familia había dejado Canarias y se trasladan a Madrid.

El capitán Raymond Dronne llega a establecer algún tipo de contacto con la mujer de Campos, también canaria, y para que el Gobierno francés le entregue una paga decide declarar que su oficial Miguel Campos había fallecido. De esta forma, tal y como sostiene Colette, la mujer de Campos pudo cobrar una pensión hasta su fallecimiento, aunque esta mujer nunca supo qué fue lo que había hecho su marido. Sobre él no volvieron a tener noticias. Y así la figura de este oficial se engrandece a cada paso, sobre todo al seguir rodeada de incógnitas.

En ocasiones el azar mueve ficha y sorprende de forma grata. El escritor gráfico Paco Roca estaba preparando un libro sobre la Nueve, Los surcos del azar, y decidió crear como personaje de ficción a un hombre al que puso el nombre de Miguel Campos. Una vez que ya había terminado la obra, el autor valenciano recibe la llamada de una señora, residente en Tarragona, quien le pide que por favor le hable de su abuelo Miguel Campos, qué le diga cómo puede localizarlo porque su familia no sabe dónde se encuentra. De esta forma, Paco Roca llega a entablar relación con una de las nietas de Campos, Isana Sánchez Campos. Roca le tiene que explicar que en realidad lo que cuenta en su libro gráfico es inventado. Aunque le haya puesto el nombre de su abuelo a ese personaje, nunca habló con él.

A través de Paco Roca, la nieta de Miguel Campos se pone en contacto con Colette Dronne y con el historiador francés Robert Coale. Gratamente sorprendidos, con esta gran noticia, llegan a saber que el oficial canario de la Nueve llegó a tener tres hijas, una de ellas de 80 años, sigue viviendo en Tenerife.

La nieta reconoce en las cartas que le envía a Colette, que nunca ha sabido nada de su abuelo, por eso al leer el libro de Paco Roca, en el que aparece una entrevista con un personaje que se llama Miguel Campos, los familiares canarios de este enigmático combatiente pensaron que al fin alguien había logrado localizar al abuelo perdido.

A través del historiador Robert Coale también sabemos que al comienzo de la Guerra Civil sí es verdad que se marchan de Canarias y durante un tiempo se instalan en Madrid. Después con los años, por lo menos una de las hijas, Teresa Campos, regresó a Güímar. Tal vez aún sin saber que su padre fue un héroe de la Segunda Guerra Mundial y que colaboró en devolver la libertad a París.

La historia de esta compañía reúne tantos atractivos que no sólo se han escrito libros sobre ella, sino que el director de cine Daniel Hernández está preparando una película. Además el libro Los Surcos del azar será llevado a la televisión en formato de miniserie.

La productora española Morena Films, responsable de películas como Cien años de Perdón (Daniel Calparroso, 2016), Ma ma (Julio Medem, 2015) o el reciente estreno de Icíar Bollaín El Olivo trabaja en un proyecto para convertir el cómic de Paco Roca en una miniserie televisiva de ocho capítulos.

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