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El fin del Ramadán

Los musulmanes grancanarios celebran el Aid al-Fitr, la fiesta de la ruptura del ayuno, marcada por una menor afluencia de fieles. Se felicitan por haber cumplido con el precepto y por cumplir la tradición de obsequiar dulces, zumos y frutos secos

Miembos de la comunidad musulmana de Las Palmas de Gran Canaria, en el intercambiador de Santa Catalina.

Miembos de la comunidad musulmana de Las Palmas de Gran Canaria, en el intercambiador de Santa Catalina. ANDRES CRUZ

Desde hace dos décadas viene siendo costumbre que la comunidad islámica de Gran Canaria se reúna para celebrar el comienzo de la festividad de la ruptura del ayuno, más conocida por su nombre en lengua árabe: Aid al-Fitr.

El Aid al-Fitr pone fin al ramadán, noveno mes del calendario musulmán en el que los practicantes de esa fe tienen que observar el precepto religioso de ayunar y practicar la abstinencia sexual desde el crepúsculo hasta la puesta de Sol. Por este motivo, la celebrada el viernes, constituye la segunda celebración religiosa más importante del calendario islámico.

Como los musulmanes de todo el planeta se dirigen a las mezquitas para rezar juntos, la afluencia de fieles es tan grande que hace imposible o muy incómoda la celebración de la oración dentro de los lugares de culto. Tal es el caso de muchas de las once mezquitas de Gran Canaria, que no cuentan con espacio suficiente para acoger al gran número de fieles que acuden a celebrar esta festividad, por lo cual la oración se tiene que realizar al aire libre. Las mezquitas que desde hace dos décadas han elegido este tipo de rezo son la del rey Khaled y el imam Málik de Las Palmas, que celebran el Aid al-Fitr en la plaza de Canarias situada en el parque Santa Catalina sobre el intercambiador y las tres mezquitas de Vecindario: Al-wáhid al-áhad, Nur y Al-imam, que junto a la mezquita As-salam de Doctoral, Ar-rahma del Carrizal y At-taqua del Cruce de Arinaga hacen lo mismo en el parque aéreo de Vecindario junto al Centro Comercial Atlántico.

Como el año pasado, la mezquita At-Tawba, situada en el Centro Comercial Yumbo en Playa del Inglés, y una de las más grandes del archipiélago, no realizó la oración en el mercadillo municipal de San Bartolomé de Tirajana, que se celebra en la pista de patinaje de San Fernando de Maspalomas, con lo cual solo se reunieron allí los fieles del Centro islámico de San Fernando. Del mismo modo, la Comunidad islámica de Mogán (Coismogan) celebró la festividad en la mezquita Al-muhsinín de Puerto Rico.

En esta ocasión se registró una menor afluencia de fieles que en años anteriores, porque la celebración cayó en un día laborable. De ese modo, en la plaza de Canarias se reunieron poco más de mil fieles y en Vecindario la cifra de asistentes apenas superó las mil quinientas personas. El único lugar en el que ocurrió justo lo contrario fue en la pista de patinaje de San Fernando de Maspalomas, que registró un aumento en el número de feligreses, ya que se congregaron más de un millar de personas.

A pesar de todo, la actividad fue la misma en toda la Isla, ya que desde las ocho y media los presentes entonaron cánticos religiosos durante unos minutos hasta que el imam correspondiente dirigió la oración para luego realizar la homilía. Al concluir, los asistentes se felicitaron por haber cumplido con el precepto del ayuno y en algunos lugares se procedió con la tradición de obsequiar dulces, zumos y frutos secos a los presentes.

Como en años anteriores, en Las Palmas la homilía fue realizada por el imam de la mezquita rey Khaled, el egipcio Muhammad Saleh, pero en el resto de la isla hubo algunos cambios significativos. En la pista de patinaje de San Fernando el sermón fue realizado por el imam de la mezquita de Balos, de Vecindario, que se desplazó hasta el sur en respuesta al llamamiento de los musulmanes de esa comunidad. Asimismo, quien dirigió el sermón en el parque aéreo de Vecindario fue el nuevo imam de la mezquita Nur, un venezolano de origen jordano que hizo algo completamente nuevo en esa localidad: hablar a los presentes en árabe para posteriormente repetir sus palabras en español, lo cual agradó mucho a los allí presentes, ya que la mayoría no entienden la lengua árabe.

Otra importante novedad es que por vez primera en nuestra isla, esta celebración contó con la presencia de un alcalde, ya que en la pista de patinaje de San Fernando, estaba presente Marco Aurelio Pérez, alcalde de San Bartolomé de Tirajana, que acudió acompañado por el segundo teniente alcalde, Fernando González Montoro.

Tras la homilía, el alcalde tomó la palabra y felicitó a los musulmanes por la festividad, llamando a la integración de todos los practicantes de la fe islámica en la sociedad canaria y recordándoles que como ciudadanos españoles tienen los mismos derechos que el resto independientemente de su confesión religiosa. Husseini Oubal, presidente del Centro islámico de San Fernando, expresó que ningún otro político había hecho tanto por la comunidad musulmana como Marco Aurelio Pérez, lo cual compensaba con creces el no haber recibido la visita de nadie del Consulado de Marruecos. Sin embargo, como casi todos los años, Ahmed Moussa, el cónsul general de Marruecos, si estaba en la mezquita At-Tawba de Playa del Inglés.

En Las Palmas, la homilía fue bastante breve en comparación con otros años, debido a que soplaba un fuerte viento y el cielo presagiaba lluvia. Por el contrario, en el parque aéreo de Vecindario la celebración duró mucho más porque los musulmanes de esa localidad contaban con casetas acondicionadas donde había alimentos y bebidas para los presentes.

Así comenzó el Aid al-Fitr, festividad que dura tres días y marca el inicio del décimo mes, denominado shawwal, cuando hasta hace cuarenta y ocho horas los musulmanes no sabían a ciencia cierta si caería el viernes o el sábado, hasta que el jueves por la tarde se comunicó en las mezquitas que se procedería a poner fin al ayuno al día siguiente. Esta incertidumbre se debe a la naturaleza lunar del calendario islámico, que implica que los meses empiecen y acaben cuando el primer cuarto creciente hace su aparición en el cielo tras la Luna nueva, por lo que no fue hasta la tarde del jueves cuando se supo con toda seguridad la fecha del fin del ayuno.

Todos los emplazamientos que se convirtieron por unos minutos en oratorios improvisados congregaron a una heterogénea mezcla de etnias y nacionalidades, ya que entre los musulmanes había desde senegaleses a indonesios, pasando por sirios y argelinos junto a los españoles que han abrazado la fe islámica. Asimismo, al cumplir con la costumbre de celebrar esta fiesta estrenando ropa nueva, la mayoría vestía indumentarias típicas de sus países, lo cual dio lugar a escenarios bastante pintorescos que llamaron la atención de muchos de los transeúntes que pasaban por allí.

Pero no todo giró alrededor de la religión, porque cuando se les preguntó a algunos de los marroquíes que celebraban el Aid al-Fitr acerca de lo que pretendían hacer el resto de la jornada, declararon estar ansiosos por ver el partido de futbol que la selección de su país libraba ese mismo día después de 20 años sin haber participado en un Mundial.

De este modo, como todos los años, la plaza de Canarias, el parque aéreo de Vecindario y la pista de patinaje de San Fernando se convirtieron por una mañana en oratorios al aire libre donde los musulmanes grancanarios mostraron su voluntad de practicar su fe de forma pacífica, lejos de todos los tópicos infundados que atribuyen a la religión musulmana un carácter violento, y en esta ocasión, por vez primera, con la presencia de un alcalde.

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