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Bolsonaro ante la gran joya natural del planeta

El líder brasileño llegó a decir: "Los indios no hablan nuestro idioma, no tienen dinero. ¿Cómo pueden obtener el 13% del territorio nacional?"

Bolsonaro ante la gran joya natural del planeta

Bolsonaro ante la gran joya natural del planeta

El Gobierno de Brasil aseguró el pasado miércoles que aceptará toda ayuda externa de organizaciones o países para ayudar a combatir los incendios forestales en el Amazonas, siempre que pueda decidir cómo usarla. Tras unos días de tensión con el presidente francés, Emmanuel Macron, el Ejecutivo brasileño de Jair Bolsonaro decidió aceptar la ayuda internacional de 18 millones de euros para paliar los fuegos que desde hace varias semanas están descontrolados y arrasan la Amazonia con rapidez.

Los últimos años en la historia de Brasil han tenido un efecto devastador en la región. No sorprende que el Amazonas esté sufriendo con la Administración Bolsonaro, no solo por su histórico posicionamiento frente al ambientalismo, sino también porque uno de los sectores que suele aportar moderación a su gobierno se encuentra alineado con esa política: los militares comparten la visión de la Amazonia como el lugar de la defensa de la soberanía, de las riquezas naturales del país. Y lo que ven en el Amazonas es centralmente eso: riquezas.

En 2012, el ahora presidente Bolsonaro fue multado por realizar actividades de pesca en un área protegida. Un año más tarde los medioambientalistas le acusaron de vengarse al lanzar un proyecto de ley para desarmar a la policía medioambiental, que sufre de por sí acoso y continuos crímenes que, en ocasiones, llegan al asesinato por parte de los "grileiros", las personas que se intentan apropiar de tierras ajenas. El proyecto fue aprobado en 2018, poco antes de su llegada al poder.

Desde la campaña electoral Bolsonaro ha defendido la explotación de las tierras indígenas, lo que ha sido duramente cuestionado por ambientalistas locales e internacionales. El presidente brasileño llegó a decir: "Los indios no hablan nuestro idioma, no tienen dinero, no tienen cultura. Son pueblos nativos. ¿Cómo pueden obtener el 13% del territorio nacional?"

La política ambiental de Bolsonaro se tradujo en una reducción significativa de las operaciones de fiscalización ambiental y un recorte del 34% de las multas aplicadas por el IBAMA (Instituto Brasileño de Medio Ambiente), el menor número desde 1995.

En los pasados días, Brasil registró el mayor número de focos de incendio en los últimos siete años. A esto se suma que la prevención y el control de incendios han perdido un 38,4% de su presupuesto; la partida para la concesión de licencias ambientales es un 42% menor, y la agenda climática se redujo un 95%. La primera reacción de Bolsonaro fue culpar a las ONG, a las que acusó de provocar los incendios en la Amazonia. Pero los grupos ecologistas mantuvieron que las llamas son producto de la acción de hacendados alentados por las políticas de Bolsonaro que ven el camino abierto a la explotación de la región en los campos de la minería y la agropecuaria, lo que ya ha causado fricciones con Alemania y Noruega, que financian la protección de la Amazonia. En las últimas semanas ambos países han congelado estas ayudas como castigo.

Pero este no ha sido el único conflicto: Macron anunció hace unos días que retiraría su apoyo al acuerdo Mercosur-UE ante la parsimonia de Bolsonaro frente a los incendios en la Amazonia. No obstante, es difícil imaginar que la UE esperara una política ambientalista del Ejecutivo brasileño, que en enero aprobó un récord en el uso de agrotóxicos. Francia había afirmado previamente que Bolsonaro "mintió" cuando se comprometió a respetar los compromisos de lucha contra el cambio climático. La tensión bilateral pasó a la dimensión personal cuando Bolsonaro hizo el fin de semana un comentario las redes sociales en el que le reía la gracia a un ofensivo mensaje contra Brigitte Macron, primera dama de Francia. Macron calificó los comentarios de "extraordinariamente irrespetuosos".

El presidente francés reflexionó el pasado lunes sobre la oportunidad de conferir un "estatuto internacional" a la selva amazónica, en caso de que "un Estado soberano tomase medidas claramente contrarias al interés de todo el planeta", lo que provocó una escalada de tensión entre ambos países. La respuesta de Bolsonaro no se hizo esperar, y cuando la UE ofreció los 18 millones de euros para solventar los fuegos durante las reuniones del G7, el presidente brasileño comentó que Macron debía retirar los insultos contra él. "Primero me llamó mentiroso y dijo que nuestra soberanía en la Amazonia era una cuestión abierta", dijo.

Ahora Bolsonaro ha dicho que está dispuesto a recibir ayuda externa para combatir los incendios amazónicos con la condición de que su Ejecutivo pueda administrar estos recursos de forma totalmente independiente. Los mandatarios de las nueve regiones amazónicas afectadas expresaron su preocupación por la actitud de Bolsonaro, que comprometía fondos vitales para preservar la mayor región de bosque tropical del planeta y el también llamado "pulmón" del mundo, que ahora camina en llamas hacia su agonía.

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