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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Fotografía

Cuando la noche era rubia

El fotógrafo Fachico Rojas Fariñas capturó la esencia del ocio nocturno de Las Palmas de Gran Canaria de los años 60 y 70 - Considerado un'moderno' dentro del oficio su legado lo componen 250.000 imágenes

En los años 60 y 70 Las Palmas de Gran Canaria era conocida dentro y fuera de España por su animada vida nocturna. En plena dictadura y al amparo de la incipiente actividad turística, la capital albergó desde clubs a salas de fiestas y discotecas hasta alcanzar en la década de los años 70 un total de 40 negocios abiertos al ocio nocturno donde los extranjeros, en su mayoría nórdicos, compartían diversión con algunos palmenses de aquella época, sedientos de modernidad y hambrientos de besos, que se entregaban a los ritmos ye-yé cuando la ciudad y sus visitantes aún eran rubias.

El fotógrafo tinerfeño afincado en Gran Canaria Fachico Rojas Fariñas, cuyo legado de casi 250.000 imágenes constituye un tesoro visual sobre la vida más doméstica y desconocida de Canarias entre los años 60 y la primera década del siglo XXI, fue privilegiado testigo de muchas de aquellas noches en las cuales el olor a Brumel se mezclaba con Eau de Rochas y la ciudad, que no dormía, se convertía en un divertido desfile ante el objetivo del curioso Fachico.

El legado de este profesional va a estar incluido en los Fondos Fotográficos de la Fedac cuyos responsables han accedido, con el beneplácito de los responsables de la Asociación Axioma -responsables de gestionar la obra de Fachico- a adelantar algunas de las imágenes que el fotógrafo realizó en los años 60 y 70 en dos negocios míticos de la ciudad: la sala de fiesta Altavista y la discoteca Tan Tan, respectivamente.

"Las imágenes que se han seleccionado pertenecen, en su mayoría, a una serie en el Tan Tan, la mítica discoteca que abrió Pablo Bucareli en la década de los 70, en Las Palmas de Gran Canaria y que dinamizó durante mucho tiempo el ocio nocturno de la ciudad. Fachico tiene inmortalizada en varias series fotográficas muchos de los eventos y actividades que allí se celebraban, pases de moda, espectáculos, certámenes? A ellos también acudían los personajes más destacados de la sociedad de las islas", explican dos de las responsables de la gestión de la colección de Fachico, Gemma Medina Estupiñán, Doctora en Historia del Arte, comisaria de investigación y educadora y presidenta de la A.C. Axioma_Laboratorio de Mediación Artística y Odesa Campos Hatchuell, Historiadora del Arte, gestora cultural, investigadora y comisaria además de Secretaria de la A.C. Axioma_Laboratorio de Mediación Artística.

Las otras fotografías [página siguiente] pertenece al emblemático Club de Altavista, de la década de los 60, obra del arquitecto Manuel de la Peña, que actualmente acoge la Iglesia Evangélica Coreana y tenía incluso una piscina en su lateral derecho, hoy convertida en un gran patio.

"Una de las imágenes muestra una vista exterior del Club, donde se observa el diseño de la tipografía del cartel, un elemento recurrente en el lenguaje fotográfico de Fachico y que refleja parte de su mirada moderna", dicen. "La otra foto es una vista nocturna desde la terraza donde dos turistas están disfrutando de la velada". Turismo, ocio, arquitectura, contexto y la estética moderna de los 60 son algunos de los componentes claves en la obra de Fachico, según los expertos en la obra del tinerfeño.

A Altavista o Tan Tan se sumaban durante esas décadas y a pleno rendimiento otras como el Flamingo, El Rincón de Mari Sánchez, La Cacatúa, El Hueco, La Carioca, Jacaranda, Taoro, Tánger, La Perla, Astoria, Can-Can, Vainilla... Más de 40 salas de fiestas se anunciaban en la página de Espectáculos de LA PROVINCIA de la época, la mayoría de ellas situadas en la zona del Puerto y de Guanarteme, donde se concentraban los hoteles y apartamentos, junto a negocios como cines, el canódromo y el frontón.

Aquellas dos décadas son la época dorada de este tipo de establecimientos que comenzaron a decaer cuando los nórdicos que visitabanGran Canaria se desplazaron primero a San Agustín y de allí al resto del sur.

El profesional, cuya carrera es digna de ojear con detenimiento porque supone una nueva ventana para ojear nuestro pasado, renunció pese a la época y las tendencias al exceso creativo y sus fotos transmiten, sobre todo, realidad además de constituir una herramienta imprescindible para conocer detalles de la vida de las ciudades de las islas alejadas del tópico.

"Su calidad como fotógrafo le hizo merecedor de toda una serie de encargos institucionales y privados que lo convirtieron, desde finales de la década de los 70 y hasta prácticamente sus últimos años, en el fotógrafo oficial del ámbito cultural de Gran Canaria. Se alejó de la arquitectura pero permaneció retratando la cultura: exposiciones, catálogos, actos oficiales, concursos, eventos culturales. Rojas Fariña fue un testigo sincero que nos ha dejado todo su legado: cinco décadas de cultura en Canarias ilustradas con sus fotografías", escribe Gemma R. Medina Estupiñan en Francisco Rojas Fariña: la mirada sincera.

Era normal encontrar a Fachico, considerado uno de los impulsores de la fotografía moderna en Canarias, en cualquier desfile de moda, concierto o inauguración de pub que se celebrase en Las Palmas de Gran Canaria de aquella época. Y lo hacía tanto por trabajo como por su constante "curiosidad", que es como explican desde Axioma que el fotógrafo trabajase en tantas temáticas a lo largo de su carrera como puede ser el turismo, las fiestas populares, agricultura, tradición, moda, arte, música, arquitectura, crónica social, paisaje, publicidad... "Queda mucho material suyo por catalogar pero es asombroso la camtidad de temas que aborda", explica por su parte Odesa Campos Hatchuell.

Así, con el legado de Fachico las memorables noches sesenteras y setenteras de Las Palmas de Gran Canariavuelven a brillar aunque sea en la memoria de quienes la vivieron pero, también y gracias al trabajo de este canario, reviven en la fantasía de aquellos que mitifican el Tan Tan sin haberlo pisado como si del mítico Studio 54 de Alcaravaneras se tratase.

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