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Entrevista | Maxi Iglesias & Elvira Mínguez

"Es imposible que no te emociones viendo 'Desaparecidos'"

"Es imposible que no te emociones viendo 'Desaparecidos'"

Cada año, en España hay 6.000 familias que viven la pesadilla de perder el rastro de una persona allegada, un drama que refleja la plataforma Amazon Prime Video en la serie Desaparecidos. Juan Echanove y Michelle Calvó interpretan al inspector jefe Santiago Abad y a su subordinada, la inspectora Sonia Ledesma, que encabezan el grupo especial de la Policía dedicado a dar con el paradero de aquellos a los que se les ha perdido la pista. Su lema sintetiza su labor: "Siempre seguimos buscando".

Desaparecidos es una ficción, pero está basada en casos reales. ¿Cómo se enfrentaron a este trabajo, que aborda un tema delicado que afecta a tantas familias?

Juan Echanove (J.E.): Trabajar con un material sabiendo que hay tanta gente en este país que sufre el efecto de una desaparición y todo lo que ello conlleva hace que, cuando nosotros estudiamos nuestros personajes, tengamos que estar asesorados por gente que lo ha vivido de primera mano y que son víctimas de esta incertidumbre porque, evidentemente, hay que hilar muy fino.

¿Quién les asesoró?

J.E.: Psicólogos y gente como Joaquín Amills, presidente de SOS Desaparecidos, cuyo hijo desapareció hace 15 años, y que ha dedicado su vida no solo a buscarle a él, sino a muchos más. Esto es una carga emotiva para hacer una interpretación suficientemente delicada y con un respeto increíble. Luego tienes la otra pata procedimental, que es la policía. Para que haya un equilibrio con toda la carga emocional que tienen nuestros personajes, el espectador tiene que identificarnos como policías de raza, rigurosos, que cuando meten la pata les duele y que, cuando no consiguen su objetivo, sufren, no duermen, y no dejan de buscar nunca.

Sus personajes también tienen una carga dramática por sus historias personales. Sobre todo la inspectora Ledesma, cuyo marido desapareció hace años, aunque Santiago también mantiene una relación complicada con su hijo.

Michelle Calvó (M.C.): Yo no solo tenía esa parte policial, sino que tenía que tintarla todo el rato con un plus, que era el dolor por la desaparición de su marido. Por lo tanto, siempre había una implicación personal en cada uno de los casos. Para mí fue un poquito más complicado, porque tampoco quería tintarlo todo de ese dolor, también quería mostrar la parte humana de los familiares de los desaparecidos, que tienen esas pinceladas de esperanza que les hacen sonreír en algunos momentos.

J. E.: Es muy importante que, como buen procedimental que se precie, haya cosas que les ocurren a esos policías en el desarrollo de su trabajo que no es que sean cómicas, pero que sí que hacen esbozar una sonrisa. Sobre todo, es bastante reconfortante pensar que las personas, aunque tengan que soportar esta gran presión, son de carne y hueso y todos tienen hijos, familias, conciliación familiar, relaciones rotas... Y todo eso compone un friso humano que aporta credibilidad a la serie.

La relación de sus personajes no es solo de superior y subordinada, es casi de padre e hija.

J.E.: Hay un momento de la serie que me gusta mucho, que es que cuando el personaje de Michelle está muy sobrecargado, Santiago intenta ayudarla preguntándole cómo está. Y ella se cabrea y le dice:"Déjame, no eres mi padre". Y_él le contesta: "Me interesan todos tus compañeros lo mismo que tú, porque estás trabajando encima de un polvorín emocional". Santiago es muy consciente de que todo este grupo de desaparecidos se ha enfrentado a muchas tragedias de forma muy cotidiana.

M.C.: Un grupo de policías son personas que van a vivir situaciones extremas, como un tiroteo o una inspección, que pueden acabar saliendo mal. Y tienes que confiar en la persona que tienes al lado porque puede ser la que te salve la vida. Así que debe haber entre ellos una conexión total. Por eso se acaban generando vínculos casi familiares. Hay que intentar que todos estén lo mejor posible emocionalmente para trabajar de una manera limpia, porque eso va a ayudar a que los casos salgan de la manera más favorable. Además, para Sonia, Santiago es su referente, el espejo en el que mirarse, la persona de la que quiere aprender tanto en lo profesional como en lo personal.

¿Qué creen que diferencia Desaparecidos de otras ficciones policiales televisivas?

M.C.: Creo que es una serie con la que es muy fácil empatizar. Muchas de las historias están basadas en hechos reales y, por lo tanto, hay un realismo bestial. Es imposible que no te emociones viéndola. Además, todas esas emociones no están presentadas de una forma basta y bruta, soltándote el bombazo para que se lo gestione el espectador, sino con mucho respeto y de una forma muy delicada. Nosotros acompañamos en el proceso de esas emociones. Y creo que eso es algo a valorar y muy bonito porque, al final, espectador, proyecto y equipo hacemos piña juntos.

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