El inminente paso de la totalidad de las acciones de la empresa Sestiba a manos privadas ha sido recibido muy positivamente por los estibadores del Puerto de la Luz y de Las Palmas. Esta celebración estriba en "la estabilidad y fiabilidad" que, según Miguel Rodríguez, presidente del Sindicato de Estibadores de Canarias, tendrán los acuerdos que los trabajadores cierren a partir de ahora con la Asociación Nacional de Empresas de Estiba y Consignatarias (Anescan), patronal del sector.

Hasta el momento, los pactos que alcanzaban sindicatos y representantes empresariales "siempre estaban cuestionados por la parte pública", explica Rodríguez, quien recuerda que Sestiba solo forma a los trabajadores y los pone a disposición de las empresas que así lo requieren. Sin embargo, a pesar de que la relación era directa entre los operarios y la empresa privada, los acuerdos alcanzados entre ambos eran puestos en discusión por la parte pública, con el agravante de que "la responsabilidad económica era íntegra de los empresarios privados", explica el máximo representante de los estibadores canarios.

Aunque a partir del 17 de febrero el cien por cien de las acciones queden en manos privadas, el servicio de estiba y desestiba continuará siendo público, del mismo modo que lo son "el de amarre o el práctico", recuerda Rodríguez.

Tampoco preocupa entre los trabajadores el hecho de que el presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Javier Sánchez-Simón, se reserve el derecho de veto sobre los acuerdos que puedan tomarse en el seno de la nueva Sociedad Anónima de Gestión de Estibadores Portuarios (Sagep). Dicho derecho no operará "para las cuestiones laborales, sino para que las empresas que acaparen un paquete de acciones importante no adopten posiciones abusivas sobre las más débiles", estima el representante sindical.

Buscar el consenso

Será ese 17 de febrero cuando la Junta General de Sestiba dé el visto bueno al proyecto de estatuto aprobado ayer. Javier Sánchez-Simón explicaba este plazo de 21 días, poco usual entre una y otra cita, en la necesidad de que los estatutos "salgan con el máximo consenso posible".

Sobre el nuevo modelo, el máximo mandatario de los puertos de la provincia explicó que ahora "la responsabilidad de las deudas será de los socios y que la empresa que deba dinero no recibirá estibadores" cuando así lo demande. La reticencia de algunas empresas a la privatización total la explica en lo positiva que en ocasiones les resulta "la nebulosa que se crea entre lo público y lo privado" a la hora de asumir responsabilidades.

También los consignatarios han recibido de buen grado la medida. El vocal de la Asociación de Consignatarios y Estibadores de Buques y presidente de la Comisión de Puertos de la Cámara de Comercio de Gran Canaria, José Mayor, alabó la hoja de ruta seguida por Sánchez-Simón y cree que la privatización "da mayores garantías en el servicio". Añade que parar "el alud de nieve de la deuda de Sestiba" resulta del todo necesario.