Para tratar de mejorar el sistema de liquidación de las subvenciones a las compañías y conocer mejor la aplicación de las ayudas, Fomento prepara desde hace meses una reforma del decreto que regula la bonificación en las tarifas del transporte aéreo, vigente desde 1998 y revisado en 2001 y 2007, en el que exigirá mucha mayor información a las compañías y un mayor rigor en las certificaciones, que deben estar ajustadas al coste de los billetes vendidos.

El ministerio que dirige José Blanco señala que en la actualidad "hay elementos nuevos, nuevas técnicas que pueden dar paso a errores o fraudes más difíciles de verificar" y que "se va a un modelo mucho más exigente en las inspecciones, y cada vez se pedirán más datos a la compañías aéreas".

Aunque se lleva varios meses trabajando en el nuevo decreto, su aprobación ya no será posible en esta legislatura y será el nuevo equipo ministerial tras las elecciones del 20-N el que lo tenga que llevar al Consejo de Ministros.

Equilibrio

En todo caso, resaltan que "hay que conseguir un equilibrio entre el sistema de control y su eficacia, porque no se puede asfixiar a las compañías con controles excesivos que supongan un sobrecoste que se cargaría al precios de los billetes".

El Ministerio de Fomento ya abrió el debate hace ahora un año para modificar el decreto que regula las subvenciones al transporte aéreo al detectar que los pasajeros que viajan en primera clase consumen cerca del 40% de los recursos públicos destinados a sufragar el 50% del coste del billete. Esta polémica provocó el titular de Fomento, José Blanco, anunciara una revisión del sistema que, no obstante, no se ha producido.

Sin embargo, el departamento que dirige el transporte en el Gobierno central continúa con la intención de revisar el texto legal y, de camino, endurecer las inspecciones y los controles para evitar fraudes a la hora de cobrar las subvenciones.

Los pasajeros que viajan en avión entre Canarias y la Península y viceversa ronda los 7 millones. Si los números que baraja Fomento son ciertos, 1,4 millones de estos pasajeros se trasladaron en clase business (20% del total) y absorbieron 152 de los 371 millones que destina el Gobierno central a las ayudas.