El cobro de dietas enfrenta desde el pasado mes de mayo a dos de los órganos de gobierno de La Caja de Canarias. El Consejo de Administración ha suspendido el abono de las dietas por asistencia a los siete miembros de la Comisión de Control por considerar que hacen un uso abusivo de los recursos de la entidad financiera, integrada junto a otras seis cajas de ahorro en Bankia. Los comisionados han pasado de celebrar una reunión al mes, como venía siendo habitual, a hasta siete. Cada vez que celebran una sesión cobran 314 euros, es decir, algunos meses se han embolsado casi 2.200 euros en conjunto.

El acta de la última sesión del Consejo de Administración recoge el acuerdo por unanimidad de limitar las dietas de los miembros de los órganos de gobierno de La Caja -Consejo de Administración y Comisión de Control- a un máximo de 12 por año natural. Además, suspende el abono de las retribuciones una vez que se haya excedido el límite anual establecido y conmina a la Comisión de Control a hacer un uso "conservador y prudente" de los recursos de la entidad. Ello sin perjuicio de que se reúna cuantas veces crean necesario para cumplir su labor de cuidar de que la gestión del Consejo de Administración se cumple con la máxima eficacia.

Decisiones que el presidente del órgano, José Ramón Durán -un representante de los impositores que sustituyó en diciembre pasado a Luis Larry Álvarez por cese en el cargo- entiende, según un escrito remitido a la secretaría jurídica de La Caja, que dañan los derechos de los comisionados y reclama las retribuciones que les corresponden por las reuniones ya celebradas. Durán, además, ha requerido que se eleve la demanda a la Consejería de Economía y Hacienda y que sea ésta la que tome la decisión final.

Media hora

Fuentes de la entidad apuntan que la mesa responsable de la correcta gestión de la entidad se ha reunido en 35 ocasiones en lo que va de año. La duración de algunas de las convocatorias no sobrepasó los treinta minutos y, señalan, los órdenes del día en varias de las ocasiones no se correspondían con la finalidad encomendada a la Comisión.

En el Consejo de Administración se pone de manifiesto que, por ejemplo, la Comisión de Control ha dedicado varios de sus encuentros a hacer una lectura de los nuevos estatutos de La Caja cuando el propio Consejo, para agilizar el proceso que deberá estar culminado el próximo 20 de octubre con su aprobación por parte de la Asamblea General, decidió crear una subcomisión de cuatro personas que en dos sesiones liquidó la revisión de la nueva normativa.

Para evitar nuevas tentaciones, el Consejo de Administración introdujo en los nuevos estatutos, dado el carácter honorífico y no sujeto a salario de los cargos, la limitación de las convocatorias de los órganos de gobierno de la entidad a una al mes. En el caso de que fuera imperioso reunirse más veces no se podrán cobrar dietas. Si hay desacuerdo, será la Asamblea General la que decida.

Este periódico intentó ayer recabar la versión de José Ramón Durán de manera infructuosa.