Los 426 euros que cobra cada mes Luz García no dan para mucho. Está divorciada y su expareja echa una mano cuando la "ve muy apurada". Tiene dos hijos, una mujer de 26 años que estudia Medicina en la Península y un hombre de 19 que cursa Formación Profesional.

Lo lógico sería que su drama ocupara su existencia, pero esta mujer vitalista de 54 años demuestra grandes facultades para empatizar y analizar: "¿Qué futuro tienen mis hijos? Me refiero a los hijos de toda la gente de este país. Si resulta que para tener una jubilación tienes que haber trabajado hasta los 67 años, tienes que cotizar treinta y tantos años y no hay trabajo", señala.

Lleva en paro "aproximadamente tres años". A lo largo de su vida ha trabajado como administrativa y ha pintado cuadros. "Pero de la pintura nunca he vivido", matiza con modestia. En poco más de un mes, dejará de percibir esos 426 euros. Necesita empleo cuanto antes. Por eso ha diversificado su formación. "Últimamente hago cursos sanitarios porque me dijeron que había más salida y oposité para Sanidad", relata. De momento, el esfuerzo es vano.

El plazo para que sus ingresos sean cero se acerca por segundos, pero no por ello resta tiempo a mostrar su asombro por ver "a los ancianos recogiendo cosas de los contenedores". El retroceso social es de "más de cien años", afirma.