| Suecia. En el inicio de la década de los 90 Suecia puso en macha dos bancos malos, dos trajes a la medida para otras tantas entidades financieras que tenían problemas. La operación fue un éxito y tanto Gotabank como Nordbanken, que así se llaman, salieron adelante. Los bancos malos incluso presentaron beneficios. Cierto que entonces la situación económica global era positiva.

| Irlanda. En 2009 Irlanda decidió la creación del National Asset Management Agency (NAMA), que asumió los activos inmobiliarios de los principales bancos. El NAMA engulló 50.000 millones de euros cargados de toxicidad. Cinco entidades financieras recibieron deuda del NAMA para que quedara constancia del préstamo. La solución lo fue a medias y en no mucho tiempo tuvieron que incrementarse los activos en 73.000 millones más. Irlanda terminó rescatada.

| Moral. El profesor de Economía Aplicada de la ULPGC Matías González resalta que todos los activos dudosos del sector "metidos en un solo barco, pueden terminar por hundirlo". Plantea además el dilema moral de si es necesaria la medida "cuando los bancos siguen repartiendo beneficios".

| Coste. Fuentes bancarias consultadas dan por seguro que a estas alturas es "inevitable" asumir algún coste. "Nos guste o no, los bancos son la palanca fundamental para salir de esta situación", aseguran las mismas fuentes, que piden una solución rápida y decidida.