Los partidos políticos canarios acogieron ayer desde distintas ópticas la refundación de la Unión Europea impulsada por Francia y Alemania y sus posibles efectos sobre Canarias. El presidente del Gobierno regional, Paulino Rivero, expresó su temor a que la reforma del Tratado comunitario suponga una marcha atrás en el estatus de las Islas en Europa, mientras que el líder de los socialistas canarios, José Miguel Pérez, cree un "profundo error" que se construya una Europa de dos velocidades. En el otro extremo se colocó el presidente del PP, José Manuel Soria, quien descartó que Canarias se vea afectada por esta situación, mientras que el diputado Guillermo Mariscal tachó de "alarmista" al jefe del Ejecutivo regional.

Rivero, que acudió al acto central de homenaje a la Constitución en Madrid, anunció que en los próximos días convocará a los agentes sociales y económicos, a los partidos políticos y comparecerá en el Parlamento para impulsar un acuerdo en defensa de los derechos del Archipiélago como región ultraperiférica, reconocidos en el artículo 349 del Tratado de Lisboa. "Se abre una nueva situación que nos obliga a estar muy vigilantes porque es imprescindible seguir teniendo ese tratamiento diferenciado", advirtió Rivero.

El jefe del Ejecutivo regional agregó que "una refundación como la que se está proponiendo es para preocuparse porque en ella es como si se estuvieran dando todas las cartas de la baraja y hay que estar alerta". No obstante, mostró su confianza en que uno de los países impulsores del proceso como es Francia, que tiene regiones ultraperiféricas, pueda contener las ansias armonizadoras de Alemania.

Por su parte, los dirigentes del PP expresaron una postura opuesta a la del dirigente nacionalista. El presidente del PP y diputado electo, José Manuel Soria, no cree que la reforma del Tratado afecte al artículo que consagra el estatus diferenciador de Canarias en la UE. Para Soria, el principal objetivo de los cambios es afianzar "las reglas del juego" y coordinar más la política económica común. "Hay que coordinar la política fiscal, presupuestaria y, sobre todo, si hay unas reglas del juego hay que cumplirlas y, desde luego, España va a estar en la primera línea de su cumplimiento".

Por su parte, el también diputado electo del PP, Guillermo Mariscal, criticó a Rivero y tachó de "fuegos de artificio para sacar rédito político" los temores del presidente canario. Para Mariscal, si España está en la primera velocidad no habrá riesgos para Canarias.