La Asociación Española de Banca (AEB) prevé que el crecimiento de la economía española rondará el 0,5% en el conjunto del ejercicio 2011, lo que llevaría a una tasa negativa en el último trimestre del año, que podría extenderse a la primera parte de 2012.

Así figura en el informe económico financiero de la patronal de banca, para la que el balance del presente ejercicio será peor de lo inicialmente esperado y es necesario combinar las políticas de austeridad con las de impulso de la actividad y de la competitividad.

Para relanzar el crecimiento económico debe implementarse una política que descanse sobre tres ejes, la consolidación presupuestaria, la reestructuración financiera y las reformas estructurales, según la organización que preside Miguel Martín.

La AEB ve "plausible" que el Estado cumpla con el compromiso de reducción del déficit al 6% del Producto Interior Bruto (PIB) en el presente año, objetivo que será más difícil para el resto de niveles administrativos, por lo que considera inevitable desplegar nuevos esfuerzos para compensar las desviaciones.

La reducción del déficit debe descansar en la contención del gasto y en el aumento de los impuestos indirectos en su caso, pero nunca sobre los costes laborales, defiende la patronal, partidaria de que las dotaciones en pensiones, sanidad, educación y prestaciones sociales sean "objeto de una racionalización para asegurar sus sostenibilidad y eficiencia".

La AEB pronostica que el ejercicio 2011 se saldará con una nueva destrucción de empleo y un incremento del paro, así como con un aumento medio de los precios de consumo algo superior al 3% y un diferencial con la Eurozona de en torno a medio punto porcentual.

En cuanto a la reforma laboral, la patronal ve necesario simplificar las modalidades de contratación orientándolas hacia un contrato indefinido con costes de rescisión en función de la antigüedad, y que las remuneraciones se ajusten a la productividad.

También aboga por que se evalúe la reducción de determinados costes asociados a la actividad empresarial, como las cotizaciones sociales y los impuestos sobre beneficios, lo que podría compensarse, dado el caso, con una elevación de la imposición indirecta.

Se trata de modificar los precios relativos internos para promover la exportación y sustituir la importación por producción interior donde sea posible para contribuir positivamente al crecimiento, explica la patronal, tras recordar que las cargas empresariales en España son más altas respecto a la zona euro y sus impuestos indirectos más bajos.