El Gobierno de Canarias nombró ayer -a través del Patronato de Fundaciones- a los cinco miembros de la gestora que se encargará de crear la nueva Fundación de CajaCanarias. Dos miembros de ATI -Marisa Tejedor y Miguel Becerra-, otros tantos del PSC -Juan Alberto Martín y María Dolores Pelayo- y un exdirectivo de la entidad, Rafael Daranas comandarán el proceso de transformación.

A partir de ahora, y sin que exista un plazo legal determinado, los nuevos gestores deben completar los trámites de inscripción en el Registro de Fundaciones de Canarias, elaborar los estatutos de la fundación y nombrar a los patronos que estarán al frente de la misma. Luego, la gestora se disolverá.

Esta fue la resolución que tomó ayer el pleno del Protectorado de Fundaciones de Canarias, órgano que desestimó, además, el recurso de alzada interpuesto por Álvaro Arvelo, presidente hasta la fecha de la Obra Social de CajaCanarias, contra la resolución de la Comisión Ejecutiva del Protectorado que declaró el fin del procedimiento de inscripción voluntaria de la fundación el 18 de enero pasado.

El consejero de Presidencia, Justicia e Igualdad, Francisco Hernández Spínola, explicó ayer que "la Fundación CajaCanarias no tiene, hoy por hoy, personalidad jurídica, ya que no existe ni el objeto, ni el sujeto del procedimiento desde el pasado 3 de enero", fecha límite que marcaba la ley para la transformación.

Spínola afirmó que, a partir de esa fecha, "todas las actuaciones realizadas por los órganos creados por los gestores de la Obra Social de CajaCanarias carecen de validez, ya que la fundación no fue inscrita" en el Registro de Fundaciones de Canarias.

El consejero indicó que la resolución de no inscribir la fundación fue acordada el 18 de enero por la Comisión Ejecutiva del Protectorado de Fundaciones de Canarias y se comunicó esa decisión al órgano solicitante de la inscripción, el 26 de enero. El consejero recordó que, frente a esa resolución, la fundación presentó un recurso de alzada el 11 de febrero, recurso que fue desestimado ayer por el pleno del Protectorado.

Además, aclaró que, en esta situación, "la fundación no tiene personalidad jurídica" y expuso que "los patronos solamente podían hacer los actos necesarios para procurar la inscripción de la fundación o administrar el patrimonio en el tiempo que media entre la escritura pública que se hace ante notario y la comunicación al Registro de Fundaciones Canarias para su inscripción".

Hernández Spínola aseveró que el Gobierno de Canarias se ha visto obligado a actuar de esta manera "con el único propósito de garantizar la continuidad de la Obra Social de CajaCanarias". En este sentido, expuso que el deseo de "preservar la obra social, especialmente en el ámbito cultural, deportivo y de acción social" lo comparte toda la sociedad tinerfeña.

El consejero apuntó que el nombramiento de los miembros del nuevo patronato de la Fundación CajaCanarias corresponde a la gestora, pero abrió la puerta a que en ese órgano que resulte puedan estar algunas personas del patronato que se había constituido y que fue invalidado la semana pasada.

En cuanto al expediente abierto por la Consejería de Economía y Hacienda, señaló que su titular, Javier González Ortiz, mantuvo contactos con los patronos de CajaCanarias para intentar solventar los problemas existentes. Hernández Spínola subrayó que el 18 de enero se envió a los responsables del proyecto un informe exhaustivo argumentando los motivos por los que se denegaba la formalización de la inscripción solicitada. CajaCanarias presentó contra esta denegación de inscripción el mencionado recurso de alzada rechazado ayer.

Los anteriores gestores de la Obra Social de CajaCanarias, presididos por Álvaro Arvelo, aseguraron ayer que el patronato de la fundación llegó a inscribirse y por tanto no cabe el nombramiento de una gestora por parte del Gobierno de Canarias, cuestión sobre la que ya solo cabe "que sea el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) quien dictamine".

Los promotores reiteraron que cumplieron "en tiempo y forma todo cuanto la ley exige en el proceso de transformación voluntaria en fundación, sin que hubiera requerimiento de subsanación de posibles defectos desde que se otorgó la escritura de constitución y fue presentada ante el Gobierno de Canarias, tras un proceso permanentemente coordinado con el mismo", recuerdan.

"La institución culminó su transformación antes del 3 de enero", indicaron los promotores y añadieron que "la asamblea de la extinta entidad financiera aprobó, entre otros acuerdos, la disolución de la caja y sus órganos de gobierno, la aprobación de los estatutos de la fundación y la composición de su patronato. Por ello, insisten, "no cabe el nombramiento de una gestora" por parte del Ejecutivo.