"La seguridad jurídica ha evolucionado favorablemente, no todo lo que a nosotros nos gustaría, pero hay que adaptarse y buscar actividades que no entrañen excesivo riesgo. Nosotros la hemos encontrado". La afirmación pertenece a Santiago Rull, gerente de la distribuidora marítima Petrogas (filial de DISA). No es un juicio baladí, sobre todo teniendo en cuenta que las tensiones de la Marcha Verde acabaron con la inversión y las relaciones comerciales que la petrolera canaria había logrado fraguar con Marruecos y que se han logrado recomponer en los últimos treinta años.

Esa seguridad es la principal preocupación de los empresarios canarios que piensan dar el salto al país vecino, pero también un estereotipo si se atiende a otras opiniones. Por ejemplo, la de Nicolás Díaz-Saavedra. director de RG 10 Ingeniería INT: "Yo no he tenido ningún problema", afirma.

En caso de tener malas experiencias, tampoco constituyen obstáculos insalvables. "Por ejemplo, la prestación de servicios es muy compatible con la eventual inseguridad que puedas encontrar. Poco a poco te vas afianzando y encuentras tu nicho, es un país con muchas oportunidades, hay que ir", sentencia el gerente de la naviera de Disa.

Incluso, el reino alauí cuenta con algunas ventajas, por ejemplo en los plazos para tramitar la burocracia. Díaz-Saavedra presenta la próxima semana sendos proyectos para crear dos cotos de caza en Sidi Ifni y Tarfaya. "Se presenta todo el papeleo en una especie de ventanilla única y contestan en quince días; igual que aquí", ironiza.

Tampoco se ha encontrado con sucesos inversores extraños Josevi González, bróker de la inmobiliaria Remax Atlántida, una de las 17 hijuelas canarias de la multinacional estadounidense. Trabaja en doble sentido, busca vivienda a los marroquíes que se afincan en las Islas y "esa inversión se hace casi siempre con financiación española". Por otro lado, sondea el mercado marroquí para asesorar a inversores canarios y el Gobierno del reino alauí, otra sorpresa que acaba con los prejuicios, "está facilitando y abriendo mucho la financiación a las empresas canarias".

En cuanto a los lugares más propicios para que la inversión retorne al bolsillo acrecentada, Nicolás Díaz-Saavedra tiene claro que lo mejor es centrarse en el sur, "porque hay menos competencia y más cosas por hacer".

Logrado el difícil paso del desembarco, Santiago Rull confirma que el trato, las relaciones, "son muy buenas, fructíferas". Es el momento de mejorarlas y dejar de "despachar" para empezar a "vender. Es lo más difícil y es lo que ya estamos haciendo", explica el gerente de Disa refiriéndose a la aplicación individualizada del know how para cada compañía.

González confirmó además que las relaciones comerciales son abundantes también en sentido contrario. "Hay muchos inversores marroquíes comprando aquí, sobre todo en zonas turísticas, comprando complejos para explotarlos", explicó el bróker de Remax Atlántida.

Las oportunidades crecerán en el futuro inmediato con la reapertura de la línea marítima entre Tarfaya y Fuerteventura. "Se van a producir unas relaciones comerciales explosivas", augura Díaz-Saavedra.

Además, tratándose de un país en pleno desarrollo "la inversión de empresarios canarios es muy bienvenida", señala Josevi González, quien entiende como lógico que en un futuro se logre con "financiación marroquí". Pero el bróker de Remax Atlántida no duda en volver a romper una lanza en favor del sector financiero marroquí. "Tenemos bastante menos problemas que en España con los bancos", opinión poco sospechosa de alejarse de la certeza teniendo en cuenta el frenazo del crédito en estos lares.